lunes, 19 de mayo de 2025

(INFAC) Tratamiento farmacológico de la EPOC. Nuevo boletín!

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IDEAS CLAVE 

• El diagnóstico de EPOC debe confirmarse siempre mediante espirometría. 

• La principal intervención preventiva y de tratamiento de la EPOC es la cesación tabáquica. 

• Los broncodilatadores de larga duración son el pilar de la terapia farmacológica de la EPOC estable. 

• Antes de escalar el tratamiento, es necesario evaluar la adherencia, la técnica de inhalación y la comorbilidad. 

• El tratamiento de elección en pacientes con disnea persistente es la combinación LABA+LAMA. 

• El papel de los CI en la EPOC es objeto de debate. Solo son beneficiosos en pacientes con exacerbaciones frecuentes y/o graves, especialmente si el recuento de eosinófilos es superior a 300/microL, o en pacientes con asma concomitante. 

• Se recomienda plantear la retirada de los CI en pacientes en los que no están indicados, para reducir el riesgo de neumonía y de otros efectos adversos. 

• La selección del dispositivo de inhalación es tan relevante como la del /los fármaco/s.



(NJEM) Lorundrostat, un inhibidor de la aldosterona sintasa.

Eficacia y seguridad en pacientes con hipertensión no controlada.

https://www.nejm.org/

La desregulación de la aldosterona contribuye a la hipertensión. Lorundrostat es un inhibidor de la aldosterona sintasa, pero los datos sobre su eficacia y seguridad en pacientes con hipertensión son limitados.

Métodos

En este ensayo multicéntrico, doble ciego, aleatorizado y controlado con placebo, asignamos a los participantes que recibían de dos a cinco medicamentos antihipertensivos y tenían una medición de la presión arterial de 140/90 mm Hg o más obtenida durante una visita al consultorio a someterse a un régimen antihipertensivo estandarizado durante 3 semanas. Posteriormente, los participantes con una presión arterial ambulatoria promedio de 24 horas de 130/80 mm Hg o más fueron asignados para recibir placebo, lorundrostat a una dosis estable de 50 mg diarios (el grupo de dosis estable) o lorundrostat a una dosis inicial de 50 mg diarios, con un aumento a 100 mg diarios si la presión arterial sistólica era de 130 mm Hg o más después de 4 semanas (el grupo de ajuste de dosis). El criterio principal de valoración fue el cambio en la presión arterial sistólica promedio de 24 horas desde el inicio hasta la semana 12, evaluado como la diferencia de medias por mínimos cuadrados con respecto al placebo (el cambio ajustado por placebo) en cada grupo de lorundrostat. Un criterio de valoración secundario clave fue el cambio en la presión arterial sistólica promedio de 24 horas desde el inicio hasta la semana 4, evaluado como el cambio ajustado con placebo en los grupos combinados de lorundrostat.
Descargue un PDF del resumen de la investigación.

Resultados

Un total de 285 participantes se sometieron a aleatorización; 94 se asignaron al grupo de dosis estable, 96 al grupo de ajuste de dosis y 95 al grupo de placebo. La edad media fue de 60 años, y 150 participantes (53%) eran negros. Después de 12 semanas, el cambio medio por mínimos cuadrados en la presión arterial sistólica promedio de 24 horas fue de -15,4 mm Hg en el grupo de dosis estable, -13,9 mm Hg en el grupo de ajuste de dosis y -7,4 mm Hg en el grupo de placebo. El cambio ajustado con placebo en la presión arterial fue de -7,9 mm Hg (intervalo de confianza [IC] del 97,5%, -13,3 a -2,6) en el grupo de dosis estable y de -6,5 mm Hg (IC del 97,5%, -11,8 a -1,2) en el grupo de ajuste de la dosis. El cambio ajustado con placebo en la presión arterial sistólica promedio de 24 horas desde el inicio hasta la semana 4 en los grupos combinados de lorundrostat fue de −5,3 mm Hg (IC del 95%, −8,4 a −2,3). Se observó un nivel de potasio superior a 6,0 mmol por litro en 5 participantes (5%) en el grupo de dosis estable, 7 participantes (7%) en el grupo de ajuste de dosis y ningún participante en el grupo de placebo.

Conclusiones

Lorundrostat se asoció con mayores reducciones en la presión arterial promedio de 24 horas que el placebo en participantes con hipertensión no controlada y resistente al tratamiento.

(JAMA) Espironolactona vs Amilorida para la hipertensión resistente.

https://jamanetwork.com

Puntos clave

Pregunta En pacientes con hipertensión resistente que toman bloqueadores de los receptores de angiotensina, bloqueadores de los canales de calcio y tiazidas, ¿la amilorida, un diurético ahorrador de potasio, no es inferior a la espironolactona para reducir la presión arterial?

Hallazgos En este ensayo clínico aleatorizado, ciego y abierto, en el que participaron 118 pacientes con hipertensión resistente, la amilorida y la espironolactona redujeron la presión arterial sistólica medida en el hogar en 13,6 mm Hg y 14,7 mm Hg desde el inicio, respectivamente, sin diferencias en el efecto reductor de la presión arterial.

Estos resultados apoyan a la amilorida como una posible alternativa a la espironolactona como agente de cuarta línea en pacientes con hipertensión resistente.

Abstract

Importancia La amilorida ha sido propuesta como una alternativa a la espironolactona para el tratamiento de la hipertensión resistente. Sin embargo, ningún ensayo clínico aleatorizado ha comparado la eficacia de la espironolactona y la amilorida en pacientes con hipertensión resistente.

Objetivo: Determinar si la amilorida no es inferior a la espironolactona en la reducción de la presión arterial sistólica (PAS) medida en el hogar en pacientes con hipertensión resistente.

Diseño, entorno y participantes Ensayo clínico aleatorizado prospectivo, abierto, ciego y de punto final realizado en 14 centros de Corea del Sur. Del 16 de noviembre de 2020 al 29 de febrero de 2024, se inscribieron 118 pacientes con PAS domiciliaria de 130 mm Hg o más después de un período de preparación de 4 semanas con una combinación de medicamentos triples de dosis fija (bloqueador de los receptores de angiotensina, bloqueador de los canales de calcio y tiazida).

Intervención Los pacientes fueron aleatorizados en una proporción de 1:1 para recibir 12,5 mg/d de espironolactona (n = 60) o 5 mg/d de amilorida (n = 58). Si la PAS domiciliaria seguía siendo de 130 mm Hg o más y el potasio sérico era inferior a 5,0 mmol/L después de 4 semanas, las dosis se incrementaron a 25 mg/d y 10 mg/d, respectivamente.

El criterio principal de valoración fue la diferencia entre los grupos en el cambio de la PAS en el domicilio en la semana 12, con un margen de no inferioridad de -4,4 mm Hg para el límite inferior del intervalo de confianza. Los criterios de valoración secundarios incluyeron las tasas de logro de la PAS medida en el hogar y la oficina de menos de 130 mm Hg.

Resultados La mediana de edad de la población estudiada fue de 55 años, con un 70% de sexo masculino. No hubo diferencias entre los grupos en las características demográficas, aparte del uso de α bloqueantes (8,6% en el grupo de amilorida y 0% en el grupo de espironolactona). La media de PAS basal en el domicilio fue de 141,5 (DE, 7,9) mm Hg y 142,3 (DE, 8,5) mm Hg en los grupos de amilorida y espironolactona, respectivamente. En la semana 12, las mediciones medias de la PAS en el hogar se modificaron con respecto al inicio en -13,6 (DE, 8,6) mm Hg y -14,7 (DE, 11,0) mm Hg en los grupos de amilorida y espironolactona, respectivamente (diferencia de cambio entre los grupos, -0,68 mm Hg; IC del 90%, -3,50 a 2,14 mm Hg), y la amilorida demostró no inferioridad a la espironolactona. Las tasas de logro medidas en el hogar de PAS menores de 130 mm Hg en los grupos de amilorida y espironolactona fueron del 66,1 % y el 55,2 %, respectivamente, y las tasas de logro medidas en el consultorio de la PAS menos de 130 mm Hg fueron del 57,1 % y el 60,3 %, respectivamente, sin diferencias entre los 2 grupos. Un caso de interrupción relacionada con la hiperpotasemia ocurrió en el grupo de amilorida, sin casos de ginecomastia en ninguno de los grupos.

Conclusiones y relevancia La amilorida no fue inferior a la espironolactona en la disminución de la PAS domiciliaria, lo que sugiere que podría ser una alternativa efectiva para el tratamiento de la hipertensión resistente.


(JAMA) Metformina para la artrosis de rodilla en pacientes con sobrepeso u obesidad.

▶️Útil en pacientes con sobrepeso/obesidad versus placebo

▶️Requiere confirmar los datos en un ensayo clínico con mayor muestra!


Puntos clave

Pregunta: ¿La metformina, en comparación con el placebo, reduce el dolor de rodilla en pacientes con osteoartritis de rodilla sintomática y sobrepeso u obesidad?

Resultados En este ensayo clínico aleatorizado que incluyó a 107 participantes, en comparación con placebo, metformina, 2000 mg/día, redujo el dolor de rodilla medido en una escala analógica visual de 0 a 100 mm (puntuación de 100 = peor): -31,3 mm en el grupo de metformina y -18,9 mm en el grupo de placebo (diferencia entre grupos, -11,4 mm; P = 0,01), lo que corresponde a un tamaño del efecto de 0,43.

En pacientes con artrosis de rodilla y sobrepeso u obesidad, la metformina, 2000 mg/día, durante 6 meses tuvo un efecto moderado y estadísticamente significativo en la reducción del dolor de rodilla en comparación con placebo.

Abstract

Importancia La evidencia preclínica y preliminar en humanos sugiere que la metformina, un tratamiento de primera línea para la diabetes tipo 2, reduce la inflamación, preserva el cartílago y mejora el dolor de rodilla en la osteoartritis de rodilla.

Objetivo: Evaluar los efectos de la metformina sobre el dolor de rodilla a los 6 meses en participantes con artrosis de rodilla sintomática y sobrepeso u obesidad.

Diseño, entorno y participantes Ensayo clínico aleatorizado, de grupos paralelos, doble ciego y controlado con placebo basado en la comunidad que utilizó la telemedicina para reclutar y hacer un seguimiento remoto de los participantes. Entre el 16 de junio de 2021 y el 1 de agosto de 2023, se reclutaron personas con dolor de rodilla durante 6 meses o más, una puntuación de dolor superior a 40 mm en una escala analógica visual (EVA) de 100 mm y un índice de masa corporal de 25 o más a través de anuncios locales y en las redes sociales de Victoria, Australia. El seguimiento final se produjo el 8 de febrero de 2024.

Intervenciones Los participantes fueron asignados al azar para recibir metformina oral, 2000 mg/d (n = 54), o placebo idéntico (n = 53) durante 6 meses.

El resultado primario fue el cambio en el dolor de rodilla, medido mediante una EVA de 100 mm (rango de puntuación, 0-100; 100 = peor; diferencia mínima clínicamente importante = 15) a los 6 meses.

Resultados De los 225 participantes evaluados para determinar su elegibilidad, 107 (48%) fueron asignados al azar (edad media, 58,8 [DE, 9,5] años; 68% mujeres) y asignados para recibir metformina o placebo. Ochenta y ocho participantes (82%) completaron el ensayo. A los 6 meses, el cambio medio en el dolor de la EVA fue de -31,3 mm en el grupo de metformina y de -18,9 mm en el grupo de placebo (diferencia entre los grupos, -11,4 mm; IC del 95%: -20,1 a -2,6 mm; P = 0,01), correspondiente a un tamaño del efecto (diferencia de medias estandarizada) de 0,43 (IC 95%, 0,02-0,83). Los eventos adversos más comunes fueron diarrea (8 [15%] en el grupo de metformina y 4 [8%] en el grupo de placebo) y malestar abdominal (7 [13%] en el grupo de metformina y 5 [9%] en el grupo de placebo).

Conclusiones y relevanciaEstos resultados apoyan el uso de metformina para el tratamiento de la artrosis sintomática de rodilla en personas con sobrepeso u obesidad. Debido al modesto tamaño de la muestra, se justifica la confirmación en un ensayo clínico más grande.


Formación en la Calzada. Porque no todas las úlceras que vemos en consulta son úlceras venosas... aprendiendo a mirar.

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