viernes, 19 de enero de 2018

Directrices del Consejo Europeo de Resucitación para la reanimación: actualización de 2017.

 
..."Una de las principales funciones de ILCOR durante los últimos 25 años ha sido revisar periódicamente la evidencia de investigación publicada para producir un Consenso internacional sobre ciencia con recomendaciones de tratamiento (CoSTR). Desde el año 2000, ILCOR ha proporcionado un CoSTR actualizado cada 5 años, que el ERC ha incorporado posteriormente en sus directrices. En los últimos años, la escala y el ritmo de los nuevos ensayos clínicos y estudios observacionales en la ciencia de la resucitación han crecido exponencialmente. Esto llevó a ILCOR a revisar su enfoque para la síntesis de evidencia y la transición de un CoSTR de 5 años a actualizaciones más regulares, impulsado por la publicación de nuevos anclajes de ciencia en vez de puntos de tiempo arbitrarios. El primer resultado de este nuevo proceso se publicó en noviembre de 2017 y se centró en la relación entre la compresión del pecho y la ventilación durante la RCP"...

..."El ERC reconoce el tiempo, el esfuerzo y los recursos sustanciales necesarios para implementar cambios en las pautas de resucitaciónEl ERC también es consciente de la confusión que podría causar un cambio frecuente en las pautas, lo que podría perjudicar el desempeño de las habilidades técnicas y no técnicas y tener un impacto adverso en los resultados de los pacientes. Sin embargo, si surge una nueva ciencia que presente una evidencia convincente de los beneficios o daños, se deben tomar medidas inmediatas para traducirla inmediatamente a la práctica clínica"...

..."En un intento de equilibrar estas prioridades conflictivas, el ERC ha decidido mantener un ciclo de 5 años para actualizaciones de rutina a sus directrices y materiales del curso. Cada nuevo CoSTR publicado por ILCOR será revisado por las Directrices ERC y los Comités de Desarrollo Educativo que evaluarán el posible impacto del nuevo CoSTR en nuestras directrices y programas educativos"...

ILCOR CoSTR 2017

La evidencia fue sintetizada en seis dominios: reanimación cardiopulmonar asistida por el despachador, transeúnte sometido a RCP, servicios médicos de emergencia (SEM) con RCP, relación de compresión/ventilación, reanimación intrahospitalaria y la reanimación pediátrica El ERC consideró cada uno de los nuevos CoSTR en el contexto de la práctica contemporánea de resucitación en Europa.

Podéis descargaros las Directrices del Consejo Europeo de Resucitación para la reanimación: actualización de 2017 (en inglés) pulsando AQUÍ

SemFyc-PAPPS. Combinación de estilos de vida saludables, polifarmacia y uso del sistema sanitario.

Hay pocos estudios publicados sobre la combinación de estilos de vida saludables, que se potencian entre sí, y menos sobre cómo influye la combinación de estos en el uso de la atención sanitaria en personas mayores. La reciente publicación en la revista American Journal of Preventive Medicina del artículo Combined Healthy Behaviors and Healthcare Services Use in Older Adults, nos aporta datos interesantes. El estudio, de autores españoles, ha analizado una cohorte (del estudio ENRICA) de 2.519 personas mayores de 60 años que fueron seguidas alrededor de 4 años. Se midieron al inicio del estudio tres estilos de vida saludables “clásicos” (nunca haber fumado, ser físicamente activo, tener una alimentación sana), junto con otros emergentes  (dormir 7-8 horas al día, estar sentado menos de 8 horas al día, y no vivir solo). Se compararon con la polifarmacia (consumir más de 5 fármacos), y la visita al médico de familia y el ingreso hospitalario en el último año. Los autores han encontrado que comparando los adultos con 0 a 1 estilos de vida saludables con aquellos con 5 o 6, estos últimos tenían menor riesgo de polifarmacia (OR 0.46), menor número de visitas a su médico de familia (OR 0.50), y menor riesgo de hospitalización (OR 0.50). Cada comportamiento saludable adicional, disminuía un 18 % el riesgo de polifarmacia; un 13% el riesgo de acudir frecuentemente a la atención primaria, y  un 15% el riesgo de ser hospitalizado al menos una vez al año. Por último, los riesgos poblacionales atribuibles indican que el 42,7% de la polifarmacia, el 28.9% de las visitas mensuales al médico de familia, y el 21.6% de las hospitalizaciones anuales, fueron atribuibles a la falta de un perfil de comportamiento saludable óptimo.
 Los autores concluyen que "este estudio en adultos mayores españoles muestra que la adherencia a una combinación de comportamientos saludables se asocia de forma independiente con la mitad del riesgo de polifarmacia, visitas frecuentes al médico de familia y hospitalización. Esto es importante dado que, por ejemplo, la polifarmacia afecta al 36% de personas mayores en el presente estudio, y aumenta el riesgo de usar medicamentos inadecuados y tener reacciones adversas y menor adherencia al tratamiento. Asimismo, la disminución de visitas a atención primaria y hospitalizaciones asociadas con un estilo de vida saludable podría conducir a una mejor atención debido a la reducción de la carga de trabajo, listas de espera más cortas,  y una reducción de complicaciones de la hospitalización. Por lo tanto, la información en este estudio puede tener implicaciones para la política del control del gasto sanitario".

BJ Dermatology. Guía sobre tratamiento del acné.

La revista British Journal of Dermatology ha publicado unas Recomendaciones de tratamiento del acné que revisa y actualiza la utilización de antibióticos, terapia hormonal e isotretinoino. Se incluye un algoritmo de tratamiento y se comparan las recomendaciones con las de otras guías recientes.

NHS. Medicamentos que no deberían prescribirse habitualmente en Atención Primaria

https://www.england.nhs.uk/wp-content/uploads/2017/11/items-which-should-not-be-routinely-precscribed-in-pc-ccg-guidance.pdf


El NHS del Reino Unido ha publicado una guía sobre medicamentos que no deben prescribirse habitualmente en Atención Primaria. El documento contiene recomendaciones para: no iniciar, deprescribir o prescribir sólo en circunstancias excepcionales. La justificación puede deberse a escasa eficacia, porque existan alternativas más coste/eficaces, o porque no se consideren prioritarios.

jueves, 18 de enero de 2018

Isoapariencia Tramadol y Mepivacaina.

Error detectado justo antes de administrarlo.

Uso de medicamentos para el tratamiento de la diabetes en personas obesas.

La obesidad es una causa importante de diabetes tipo 2 y puede complicar la diabetes tipo 1. La pérdida de peso en individuos obesos con  diabetes tiene muchos beneficios para la salud, a menudo conduce a la mejora en el control de la glucosa y, a veces, en la diabetes tipo 2, cerca normalización del metabolismo anormal de la glucosa. La pérdida de peso es difícil de mantener y los intentos de perder peso pueden sersocavado por algunos tratamientos para la diabetes como las sulfonilureas, tiazolidinedionas e insulina. Mientras que el soporte de estilo de vida debería ser el enfoque principal para ayudar a las personas que desean perder peso, enfoques farmacológicos también pueden ser considerados. Estos incluyen elegir medicamentos reductores de glucosa o combinaciones de medicamentos que son neutros en peso o resultan en pérdida de peso o recetar medicamentos aprobados específicamente como antiobesidad  medicación. Dado que algunos de los más nuevos medicamentos que causan pérdida de peso, como agonistas del receptor del péptido 1 tipo glucagón (GLP-1 RA) y inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa 2 (SGLT2i), también son siendo utilizado o considerado para su uso como medicamentos contra la obesidad, parece que la distinción entre medicación hipoglucemiante y la medicación para bajar de peso se está volviendo confusa. Esta revisión discute los principales enfoques farmacológicos que se pueden usarpara apoyar la pérdida de peso en personas con diabetes.
https://link.springer.com/content/pdf/10.1007%2Fs00125-017-4288-1.pdf 

Ocularis. Degeneración macular: suplementos nutricionales.

https://ocularis.es/actualizacion-degeneracion-macular-i-suplementos-nutricionales/

 Hace 11 años dediqué a la DMAE el primer artículo monográfico. Posteriormente, ya en el 2011, dediqué cuatro artículos al “tratamiento disponible” (obsérvense las comillas) para la enfermedad: uno, dos, tres y cuatro. Se trata de suplementos o complementos nutricionales, que se toman en comprimidos y pastillas, con dosis altas de antioxidantes, pigmentos de origen generalmente vegetal, oligoelementos como el zinc, vitaminas, y recientemente se han añadido lo que está de moda, los ácidos grasos omega-3. Un cóctel de nutrientes con presuntas capacidades antienvejecimento, regenerativas, antioxidantes y antiinflamatorias, que pretenden ser beneficiosas para luchar contra una enfermedad degenerativa y asociada al envejecimiento como la DMAE. A lo largo de esos cuatro artículos fui desgranando las evidencias científicas que tenemos para aclarar si el uso de estos complementos nutricionales funcionan o no. Aunque parece que sí que tenemos esas evidencias, en realidad no es así: no hay apoyo científico real para utilizar ninguno de los suplementos disponibles comercialmente.