viernes, 15 de octubre de 2021

Clin Med. Insuficiencia hepática aguda.

https://www.rcpjournals.org/content/clinmedicine

La insuficiencia hepática aguda (IHA) es un síndrome poco común. Comprende la reducción aguda de la capacidad metabólica, caracterizada por ictericia, coagulopatía y encefalopatía, en pacientes sin antecedentes de enfermedad hepática y se debe principalmente a la toxicidad del paracetamol observada en países desarrollados.

Las etiologías menos comunes incluyen hepatitis viral, lesión hepática inducida por fármacos, insuficiencia hepática inducida por el embarazo y hepatitis autoinmune, pero también hay una proporción significativa que se debe a causas indeterminadas.

La supervivencia de pacientes con IHA ha mejorado constantemente en las últimas décadas, aproximadamente del 20% a más del60%. Esta notable mejora en la supervivencia se ha debido a una combinación de mejoras en la práctica médica y el uso de trasplante de hígado de emergencia (THE) en pacientes seleccionados.

Actualmente, el THE está reservado para un subconjunto de pacientes que es poco probable que sobreviva solo con la atención médica. El reconocimiento temprano y el manejo inicial oportuno en el centro médico no especializado puede mejorar significativamente los resultados.

Los pacientes deben discutirse simultáneamente con un centro de trasplantes y derivados a cuidados intensivos. Es importante mantener un vínculo estrecho con el centro de trasplantes para asegurar la transferencia oportuna de pacientes con deterioro grave.

Infectious Diseases. COVID-19 prolongado.

https://www.tandfonline.com/

Al comienzo de la pandemia de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19), anunciada en marzo de 2020 por la OMS, casi nadie hubiera pensado que la enfermedad pudiera ser crónica. El agente causal de COVID-19 es el nuevo coronavirus del síndrome respiratorio agudo severo tipo 2 (SARS-CoV-2).

Como la "A" en esas siglas lo indica, la enfermedad respiratoria es aguda . Sin embargo, los casos de COVID-19 prolongado comenzaron a ganar la atención entre los grupos de apoyo social. Al principio, los médicos consideraron que ciertos síntomas estaban relacionados con la salud, como la ansiedad o el estrés. Sin embargo, pronto cambió. El término COVID prolongado (síndrome post-COVID o COVID-19 prolongado) comenzó a ganar reconocimiento en las comunidades científicas y médicas.

Ya se han descrito diferentes cuadros de COVID prolongado. La descripción más común es que los síntomas continúan 3 meses después de haberse iniciado. Una definición que surgió a partir de una revisión dice que los síntomas más frecuentes de COVID prolongado son la fatiga y la disnea.

Otros síntomas menos típicos son: trastornos cognitivos y mentales, cefalea, mialgia, dolores torácicos y artralgias, anosmia y agusia, tos, caída del cabello, insomnio, sibilancias, rinorrea, esputo y problemas cardíacos y gastrointestinales. Estos síntomas pueden persistir hasta 6 meses a partir del alta hospitalaria o del inicio de los síntomas. Los síntomas menos comunes son: escalofríos, rubor, otalgia y deficiencias visuales.

 Esto ilustra la naturaleza multifacética de COVID prolongado, que involucra múltiples sistemas de órganos. Evidentemente, los estudios también han reportado síntomas persistentes de diferentes duraciones y frecuencias entre los supervivientes de COVID. Esto puede deberse a distintas características de la muestra y el método de recopilación de los datos que cada estudio empleó. o al hecho de que COVID es una enfermedad muy heterogénea. Por lo tanto, las manifestaciones sintomáticas precisas de COVID prolongado siguen siendo esquivas y pueden involucrar múltiples subtipos o fenotipos.

Una característica desconcertante del COVID prolongado es que afecta a los sobrevivientes de COVID-19, independientemente de la gravedad de la enfermedad.

GC Varela. Más evidencia de la efectividad de las intervenciones enfermeras.

 Permítanme el inicio un poco irónico, pero cuando hablamos de dotaciones enfermeras y resultados de salud en pacientes no puedo evitar tener esta mirada. La evidencia generada en los últimos 30 años tendría que ser más que suficiente para que se sistematizara la evaluación del impacto de las intervenciones enfermeras, se regulase cómo deben ser las dotaciones de los hospitales y se invirtiera en la oferta pública de formación enfermera. Linda H. Aiken, directora fundadora del Center for Health Outcomes and Policy Research de la Universidad de Pennsylvania, fue pionera en este campo y es una de las autoras que más ha contribuido a generar una parte importante de esta evidencia. 

Para garantizar la equidad a los pacientes atendidos en el sistema de salud es necesario que las dotaciones de los hospitales sean homogéneas, además de ser adecuadas. Posiblemente, la única forma de hacerlo es legislando sobre el número de pacientes a los que puede cuidar una enfermera en las unidades de hospitalización. En el año 2016, en Queensland  (Australia) se reguló en 27 hospitales públicos que las enfermeras podían tener a su cargo cuatro pacientes en los turnos de día y siete  pacientes en los turnos de noche. Tal como pone de manifiesto Aiken en un artículo reciente publicado en The Lancet, este cambio en la dotación supuso una reducción del 11% de la mortalidad en estos 27 hospitales públicos respecto a los hospitales que no regularon el número de pacientes por enfermera. 

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Excelente hilo de Jesús Sierra en twitter sobre autorización de antidiabéticos.



Jesus Sierra
@quequesierra


Año 2004: rosiglitazona recibe autorización, con un estudio basado en la reducción de HbA1c. Un nuevo mecanismo de acción. En poco tiempo es un éxito de ventas. Nadie podría prever la que se nos venía encima.

Año 2007: rosiglitazona incrementa el riesgo de infarto de miocardio. Pacientes con alto riesgo de morbimortalidad CV presentan mayor morbimortalidad si toman el fármaco. Tras ser un éxito de ventas, cae en desuso. nejm.org/doi/full/10.10.

Año 2008: la FDA modifica las recomendaciones para la industria farmacéutica que quiera solicitar la autorización de un antidiabético. Establece:

1. Se requieren estudios fase 2-3, cuyo diseño permita la realización de un meta-análisis con el fin de verificar la seguridad cardiovascular. Deben por tanto medir eventos CV (ictus, IAM,...).

2. La población a incluir debe tener un alto riesgo CV, y deben tener una duración de al menos 2 años.

3. Manteniendo el diseño controlado y aleatorizado, se permiten estudios frente a comparador activo, o controlados con placebo, incluyendo diseños "add-on", en los que placebo o el fármaco se añaden a la terapia estándar.

4. La condición para autorizar el medicamento están basada en el HR para la variable de eventos CV, según el siguiente esquema:









4.1. Si el límite superior del IC95% del HR supera el valor 1,80, el medicamento no se autoriza. Es decir, si dentro del 95% de probabilidad, el nuevo medicamento puede incrementar en casi el doble el riesgo de padecer por ejemplo un infarto de miocardio, no se autorizará.

4.2. Si el lím sup del IC95% del HR está entre 1,30 y 1,80, se solicitará un estudio adicional. Situación algo más favorable que la anterior, pero en la que, dentro del 95% de probabilidad, el riesgo de tener un problema CV a causa del nuevo fármaco es superior a una 3a parte.

4.3. Se autoriza, sin necesidad de estudio adicional, aquel fármaco que, dentro del 95% de probabilidad, incremente en menos de un 30% la probabilidad de producir un problema CV en el paciente que lo toma.

4.4. También se autorizará, claro, aquel fármaco que reduzca el riesgo de producir un problema CV.

Aquí se hace necesaria la reflexión: hay dos posibles comparaciones para el nuevo fármaco: 1️⃣ Placebo: es una comparación "no natural", salvo que lo que fueras a hacer en la práctica habitual fuera no tratar. Orienta más fácilmente hacia el qué es atribuible realmente al fármaco.

2️⃣ Comparador activo: es una comparación natural, en un contexto en el que se suele tratar con "algo" a los pacientes. Ese "algo" debería ser el comparador. Nuestro nuevo fármaco será más/menos eficaz y/o seguro que ese "algo". Señal de peligroSpoiler: esta opción nunca de llevará a cabo.

Continua leyendo en twitter el hilo. https://twitter.com/quequesierra/status/

Recomendamos (de forma entusiasta) la lectura de este tuit y del hilo completo realizado por

Fundación Femeba. NEJM. Empaglifozina en la IC con FE preservada.

Disminuye la Hospitalización? Cruz Disminuye la Mortalidad? Cruz Disminuye la Mortalidad CV? Cruz Disminuye Hospitalización CV? Signo grueso blanco de verificación

WOOOOOOOW TENEMOS SUPER FARMACO!!!








https://www.fundacionfemeba.org.ar/blog

Resumen

Antecedentes: los inhibidores del cotransportador 2 de sodio y glucosa reducen el riesgo de hospitalización por insuficiencia cardíaca en pacientes con insuficiencia cardíaca y fracción de eyección reducida, pero sus efectos en pacientes con insuficiencia cardíaca y fracción de eyección conservada son inciertos.

Métodos: en este ensayo doble ciego, asignamos aleatoriamente a 5988 pacientes con insuficiencia cardíaca de clase II-IV y una fracción de eyección de más del 40% para recibir empagliflozina (10 mg una vez al día) o placebo, además de la terapia habitual. El resultado primario fue una combinación de muerte cardiovascular u hospitalización por insuficiencia cardíaca.

Resultados: durante una mediana de 26,2 meses, se produjo un evento de resultado primario en 415 de 2997 pacientes (13,8%) en el grupo de empagliflozina y en 511 de 2991 pacientes (17,1%) en el grupo de placebo (índice de riesgo, 0,79; intervalo de confianza del 95% [ CI], 0,69 a 0,90; P <0,001). Este efecto se relacionó principalmente con un menor riesgo de hospitalización por insuficiencia cardíaca en el grupo de empagliflozina. Los efectos de la empagliflozina parecieron constantes en pacientes con o sin diabetes. El número total de hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca fue menor en el grupo de empagliflozina que en el grupo de placebo (407 con empagliflozina y 541 con placebo; razón de riesgo, 0,73; IC del 95%, 0,61 a 0,88; P <0,001). Las infecciones no complicadas del tracto urinario y genital y la hipotensión se notificaron con mayor frecuencia con empagliflozina.

Conclusiones: la empagliflozina redujo el riesgo combinado de muerte cardiovascular u hospitalización por insuficiencia cardíaca en pacientes con insuficiencia cardíaca y fracción de eyección conservada, independientemente de la presencia o ausencia de diabetes. (Financiado por Boehringer Ingelheim y Eli Lilly; número EMPEROR-Preserved ClinicalTrials.gov, NCT03057951).

El artículo original:

Anker SD, Butler J, Filippatos G,et al, for the EMPEROR-Preserved Trial Investigators. Empagliflozin in Heart Failure with a Preserved Ejection Fraction. N Engl J Med 2021; 385:1451-1461. DOI: 10.1056/NEJMoa2107038

Disponible en: https://bit.ly/3AFlesu

(BMJ) Eficacia de la heparina terapéutica en comparación con la profiláctica en pacientes moderadamente enfermos con covid-19 ingresados.

 https://www.bmj.com/content/bmj/375/bmj.n2400/F1.large.jpg



Int J Clin Pract . Recomendaciones de vitamina D en las guías clínicas: revisión sistemática, evaluación de la calidad y análisis de posibles predictores.

Antecedentes: la vitamina D se ha promovido ampliamente para la salud ósea mediante la suplementación y el fortalecimiento de la población adulta en general. Sin embargo, existe una creciente evidencia que no respalda estas estrategias. Nuestro objetivo es revisar la calidad y las recomendaciones sobre las guías de práctica clínica y nutricional de la vitamina D y explorar los factores predictivos de su dirección y fortaleza.

Métodos: Se realizaron búsquedas en tres bases de datos y dos repositorios de guías desde 2010 en adelante. Realizamos un análisis descriptivo, una valoración de la calidad utilizando puntuaciones AGREE II (Evaluación de la investigación y evaluación de las directrices) y un análisis bivariado que evalúa la asociación entre la dirección y la fuerza de las recomendaciones, las puntuaciones de los dominios AGREE II y las características preespecificadas. Resultados: Incluimos 34 pautas, 44,1% recomendó, 26,5% sugirió y 29,4% no recomendó la suplementación con vitamina D. Las directrices que obtuvieron puntuaciones más altas en "independencia editorial" y "puntuación de calidad general" fueron menos propensas a recomendar o sugerir suplementos de vitamina D (mediana 68,8 frente a 35,4; p = 0,001 y 58,3 frente a 37,5; p = 0,02). Las orientaciones producidas por organizaciones gubernamentales y aquellas que informaron fuente de financiamiento se asociaron con puntajes AGREE II más altos. El papel poco claro de la fuente de financiación se asoció con la recomendación o sugerencia de suplementos de vitamina D (p = 0,034). La independencia editorial fue un predictor independiente para recomendar o sugerir suplementos de vitamina D (OR 1,09; IC95% 1,02 a 1,16; P = 0,006). Conclusiones: Los formuladores de políticas, los médicos y los pacientes deben ser conscientes de que es más probable que las guías de menor calidad y aquellos que informan conflictos de intereses promuevan la suplementación con vitamina D. Las organizaciones de directrices deberían mejorar la calidad del desarrollo de sus recomendaciones y la gestión de los conflictos de intereses. Los usuarios y editores deben conocer estos hallazgos al usar y evaluar las pautas.