Quienes lograron dejar de fumar experimentaron mayores reducciones de síntomas vs. quienes no lo lograron (éstos no experimentaron un deterioro de su salud mental).
Objetivos La evidencia de que dejar de fumar beneficia la salud física y mental ha llevado a recomendaciones para apoyar el abandono del hábito. Los intentos fallidos de dejar de fumar son comunes y se asocian con culpa y frustración; Sin embargo, su impacto en la salud mental no está claro. Esta revisión investigó la asociación entre el éxito/fracaso de los intentos de dejar de fumar y los cambios en los síntomas de depresión y ansiedad.
Diseño Revisión sistemática y metaanálisis, siguiendo las directrices de Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analysis (PRISMA) y Meta-analysis of Observational Studies in Epidemiology (MOOSE).
Fuentes de datos Listas de inclusión y exclusión de dos revisiones anteriores, además de búsquedas de actualización de Embase, Medline y PsycINFO (enero de 2020-enero de 2025).
Criterios de elegibilidad Ensayos y estudios observacionales longitudinales que midieron los síntomas de ansiedad o depresión antes y después de un intento de dejar de fumar, más allá del período de abstinencia (6 semanas), en adultos que dejaron de fumar con éxito e hicieron un intento infructuoso.
Extracción y síntesis de datos Se utilizaron métodos estandarizados para el cribado y la extracción de datos. Dos revisores independientes examinaron un mínimo del 25% y extrajeron los datos del 100% de los estudios. Los metanálisis se realizaron utilizando modelos de efectos aleatorios y se utilizó la síntesis narrativa cuando fue necesario. La calidad de los estudios, la heterogeneidad y el sesgo de publicación se evaluaron mediante la escala de Newcastle-Ottawa adaptada, I2 y parcelas de embudo, respectivamente.
Resultados Se incluyeron 62 estudios, con 36 150 participantes. La mayoría presentó intervenciones conductuales para dejar de fumar y definió los intentos exitosos de dejar de fumar mediante la abstinencia autoinformada o verificada biológicamente. El seguimiento osciló entre 6 semanas y 4 años. En general, dejar de fumar con éxito se asoció con una reducción de los síntomas de depresión (diferencia de medias estandarizada [DME]=–0,21; IC del 95%: –0,27 a –0,16) y ansiedad (DME = –0,22; IC del 95%: –0,33 a –0,12) en comparación con los intentos fallidos de dejar de fumar. La heterogeneidad fue sustancial (I2=50-69%).
Conclusiones La mayoría de los estudios indicaron una tendencia positiva en el alivio de los síntomas de ansiedad y depresión durante un intento de dejar de fumar. Las personas que dejaron de fumar con éxito experimentaron reducciones más sustanciales en estos síntomas en comparación con las que no tuvieron éxito. Es importante destacar que aquellos que hicieron un intento fallido de dejar de fumar no experimentaron una peor salud mental.
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