Lugar en terapéutica de los fármacos para la osteoporosis
Los datos disponibles muestran que los efectos beneficiosos sobre el riesgo de fracturas se limitan a pacientes con osteoporosis definida por la presencia de fracturas vertebrales preexistentes y/o aquellos con valores de DMO que se encuentran dentro o cerca del rango osteoporótico (T -puntuación ≤ –2.5)6.
Los bisfosfonatos se consideran los fármacos de elección, siendo el alendronato el más coste/efectivo. El ácido zoledrónico sería una alternativa para aquellas personas con problemas de adherencia al tratamiento.
Denosumab se considera un fármaco de 2.ª línea para pacientes en los que los BF no se pueden utilizar por contraindicación, intolerancia o imposibilidad de cumplir el tratamiento. Existe preocupación por los datos de aumento del riesgo de fractura vertebral tras la interrupción del tratamiento, por lo que antes de iniciar denosumab debe abordarse con los pacientes la necesidad de un tratamiento a largo plazo.
Raloxifeno y bazedoxifeno se posicionan como 3. línea de tratamiento si no se toleran los BF o denosumab. Se prefiere raloxifeno por disponer de más datos de seguridad y menor coste.
Teriparatida se reserva para personas con alto riesgo de fractura y al menos una fractura por fragilidad. Duración máxima del tratamiento: 24 meses.
Romosozumab no se considera terapia inicial. La dudosa relevancia clínica de los efectos observados, el desconocimiento de los efectos a largo plazo añadido a sus problemas de seguridad, especialmente a nivel cardiovascular, hacen muy difícil encontrar un perfil de pacientes susceptibles de beneficiarse de un tratamiento con romosozumab. Duración máxima del tratamiento: 12 meses


No hay comentarios:
Publicar un comentario