“There is no such thing as society”
Margaret Thatcher. Woman’s Own.1987.
No existe eso llamado sociedad; lo dijo en una entrevista la política
conservadora Thatcher y fue convertido en mantra de los políticos
neoliberales del mundo entero. Desde su punto de vista existían
individuos, hombres y mujeres. Lo demás son abstracciones inútiles.
Trece médicos italianos publicaron el pasado 21 en New England
una impresionante reflexión sobre lo que ha ocurrido en Italia con
sugerencias implícitas sumamente valiosas para lo que va a ocurrir en el
resto del mundo.
Y para ellos, tras llevar semanas atendiendo de forma desesperada a
gente que muere cada día colgados de un respirador, concluyen que no
sólo sí existe esa abstracción que supera al individuo sino que uno de
los grandes errores cometidos por los modelos sanitarios occidentales ha
sido precisamente centrar la atención en el paciente, otro bonito
mantra repetido sin descanso ni pudor por expertos, sociedades
científicas, “innovadores” sanitarios de todo tipo. Escriben: “ los
sistemas sanitarios occidentales han sido construidos en torno al
concepto de atención centrada en el paciente, pero una epidemia requiere
un cambio de prespectiva hacia el concepto de atención centrada en la
comunidad. La dolorosa enseñanza es que lo que necesitamos expertos en
salud pública y epidemias, y ese no ha sido el enfoque de autoridades
locales y nacionales”.
Comunidad y salud pública han sido desde hace décadas conceptos
denostados, despreciados y perseguidos. Y no sólo por partidos
neoliberales de diverso cuño, sino por buena parte de políticos
“socialistas” que veían en la salud pública y la comunidad un excesivo
tufo a rancio, a cubano. La decisión tomada por el grupo Popular en el
parlamento de Andalucía a principios de año se alinea bien con esa idea:
eliminar la Escuela Andaluza de Salud Publica, y sustituirla por un
Instituto de Investigación de Andalucía, término mucho más adecuado a
los tiempos. Quizá esta brutal pandemia haga entender a algunos por qué
Salud Pública no es sinónimo de Sanidad Pública.
La segunda gran enseñanza del trabajo de Mirco Nacoti y colegas,
que trabajan en un hospital de referencia en el país, el Juan XXIII de
Bérgamo, el epicentro real de la epidemia, es también muy interesante
para esos políticos, periodistas y expertos de cualquier signo que
también desprecian y ningunean a la Atención Primaria:”estamos
aprendiendo que los hospitales pueden ser los principales vehículos de
transmisión del covid-19. rápidamente sobrecargados de pacientes
infectados que pueden contagiar a los que no lo están. Los pacientes son
transportados por nuestro servicio regional, que también contribuye a
diseminar la enfermedad, convirtiendo rápidamente a profesionales y
ambulancias en vectores. Los trabajadores sanitarios son vectores
asintomáticos o enfermos sin vigilancia; algunos pueden morir, incluso
los más jóvenes, incrementando la presión sobre los que están en primera
línea”. La desesperación de la situación en Madrid lleva a
ignorar sistemáticamente la situación respecto al covid-19 de los
profesionales sanitarios ( a los que no se ha realizado la prueba de
detección salvo presentar síntomas claros); muchos de ellos siguen
trabajando ante la situación con síntomas claramente sospechosos;
mientras tanto autobuses trasladan grupos de pacientes infectados de
unos hospitales a otros ante la saturación de las ambulancias. Y
creemos que con los aplausos de las 8 de la tarde basta.
“Este desastre podría haberse evitado con un despliegue masivo de
servicios ambulatorios. La solución a la pandemia precisa de servicios
para toda la población, no sólo para los hospitales.. La atención
domiciliaria y dispositivos móviles de atención evitan movimientos
innecesarios y reducen la presión sobre los hospitales. Oxigenoterapia
temprana, pulsioxímetros y nutrición adecuada pueden ser prestados en
los domicilios de enfermos leves y convalecientes, estableciendo un
amplio sistema de vigilancia con aislamiento adecuado aprovechando los
sistemas de telemedicina existentes. Este enfoque podría limitar los
internamientos a los pacientes severos, disminuyendo el contagio,
protegiendo a los trabajadores sanitarios y a los pacientes, y
minimizando las necesidades de equipos de protección”.
¿Alguien escuchó? ¿Alguien leyó? Nadie. Madrid se apresta a desmantelar
su Atención Primaria, con el veneplácito de todas las administraciones
de la región, trasladando pacientes, médicas, enfermeras y personal de
apoyo a una gigantesca cadena de producción de enfermos en un palacio de ferias y congresos.
El resto de servicios de salud se apresuran a construir factorías
semejantes, cerrando sus centros de Atención Primaria pensando que
“realmente” solo atienden "bobadas". Los beneficios son indudables. Como
señalaba el consejero de Madrid esta mañana en la cadena SER , los
pacientes en IFEMAS podrán hacer ejercicio.
“ Esta pandemia es mucho más que un fenómeno de cuidados intensivos;
más bien es una crisis humanitaria y de salud pública. El Coronavirus es
el Ébola de los ricos y requiere de un esfuerzo trasnacional
coordinado. No es particularmente letal pero es muy contagioso. Cuanto
más medicalizada y centralizada está la sociedad más rápidamente se
transmite el virus”
Una pandemia que se debe afrontar con enfoque comunitario, atención
domiciliaria, Atención primaria. No con medicalización, centralización,
desmantelamiento de lo más cercano. De persistir en esa deriva lo
pagaremos todos.
(Imagen: UCI del hospital Juan XXIII de Bérgamo)
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