Este artículo publicado en junio en Ann Intern Med 2019 170:764-9
, incluye un análisis descriptivo de los casos recogidos en la base de
datos del Sistema de Notificación de Reacciones Adversas de la FDA
(FAERS).
Amplia los 12 casos Gangrena de Fournier (GF) relacionados con inhibidores de SGLT2 identificados inicialmente hasta mayo de 2018, hasta un total de 55 casos, recogidos entre el 1 de marzo de 2013 y el 1 de enero de 2019.
Las características de los pacientes se
resumen en: edades comprendidas entre los 33 y los 87 años (media 56
años); 39 eran hombres y 16 mujeres; 41 casos han sido declarados en
USA. El tiempo de tratamiento tras el inicio de la terapia con
inhibidores de SGLT2 varió de 5 días a 49 meses (media 9 meses).
La distribución de casos según principio
activo es: 21 con canagliflozina; 16 con dapagliflozina y 18 con
canagliflozina. 31 pacientes llevaban tratamiento concomitante con otros
antidiabéticos, 3 pacientes en monoterapia con inhibidores de SGLT2 y
en 21 no constaba. El tratamiento ADO concomitante reportado fue
biguanidas (20), insulinas (1), SU (8), arGLP1 (5), glitazonas (4),
iDPP4 (1) o inhibidores de la alfa-glucosidasa (1).
Las reacciones adversas notificadas
fueron graves, en 53 casos hubo hospitalización o bien se prolongó la
misma, y 3 pacientes murieron.
El factor precipitante solo consta en 6
casos: ITU (2), infección fúngica recurrente (1), colostomía (1),
cáncer de colon (1) , dificultad de higiene perineal (1).
Por comparación, la FDA identificó 19 casos de GF asociados con otros agentes antidiabéticos entre 1984 y el 31 de enero de 2019:
metformina (8), insulina glargina (6), insulina de acción corta (2),
sitagliptina más metformina (2), y dulaglutida ( 1). Estos pacientes
tenían edades comprendidas entre 42 y 79 años; 12 eran hombres y 7
mujeres; y 2 pacientes murieron.
En la discusión, señalan que el factor
más importante para prevenir la muerte en pacientes con diabetes, es el
reconocimiento temprano y la intervención quirúrgica. Que seis pacientes
de la serie tuvieron más de un contacto con un proveedor antes de
recibir un diagnóstico de GF indica que es posible que no sea fácil
reconocer el diagnóstico, debido a sus síntomas inespecíficos.
Los síntomas sistémicos, como fatiga,
fiebre y malestar general, pueden ser variables e inespecíficos. Los
síntomas locales pueden incluir sensibilidad, eritema e hinchazón. El
dolor, que parece desproporcionado, junto con los hallazgos en el examen
físico, es un fuerte indicador clínico de fascitis necrotizante y puede
ser la clave diagnóstica más importante. Las complicaciones graves y la
muerte son probables si la FG no se reconoce de inmediato y la
intervención quirúrgica no se realiza dentro de las primeras horas del
diagnóstico.
Aunque el riesgo de GF es bajo, la
infección grave debe considerarse y sopesarse frente a los beneficios de
la terapia con inhibidores de SGLT2.
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