https://ricardoruizdeadana.blogspot.com/
Resumen estructurado para la consulta
Idea clave: el uso inteligente de antibióticos en Atención Primaria no consiste en elegir el fármaco “más potente”, sino en decidir cuándo NO tratar, cuándo diferir y cuándo tratar de forma dirigida.
1.1. Qué debes preguntarte siempre
- ¿Probabilidad real de infección bacteriana?
- ¿Gravedad o riesgo de complicación?
- ¿Paciente con factores de riesgo (edad, comorbilidad, antibióticos previos)?
- ¿Puedo no tratar o diferir la prescripción?
1.2. Cuándo NO usar antibióticos
- Infecciones respiratorias altas (resfriado, rinofaringitis)
- Bronquitis aguda no complicada
- Sinusitis de menos de 10 días sin empeoramiento
- Faringitis sin criterios clínicos o confirmación de estreptococo
Error frecuente: tratar por presión del paciente o por purulencia del esputo como único criterio para tratar con un antibiótico .
1.3. Cuándo SÍ tratar
- Neumonía adquirida en la comunidad
- Infección urinaria sintomática
- Celulitis
- Exacerbación de EPOC con criterios bacterianos
- Infecciones con signos de gravedad o paciente de riesgo
1.4. Cómo elegir antibiótico
- Priorizar espectro estrecho
- Evitar quinolonas en ITU no complicada
- Evitar uso sistemático de amoxicilina-clavulánico
- Considerar resistencias locales (España)
1.5. Claves de prescripción correcta
- Duración corta siempre que sea posible (3–7 días según infección)
- Reevaluar en 48–72 horas
- Ajustar por función renal (especialmente en ancianos)
- Explicar al paciente evolución esperable y signos de alarma
1.6. Herramientas útiles
- Prescripción diferida en infecciones leves con incertidumbre
- Comunicación clínica para reducir demanda de antibióticos
- Seguimiento programado
Mensaje final: en Atención Primaria, muchas veces la mejor prescripción antibiótica es la que no se realiza, siempre que se haga con criterio clínico y seguimiento adecuado.

No hay comentarios:
Publicar un comentario