lunes, 20 de julio de 2026

Docencia Rafalafena. Sesión Web: Abordaje de la odontalgia en Atención Primaria.

Aunque el dolor de muelas, conocido médicamente como odontalgia, suele asociarse directamente con el dentista, lo cierto es que muchas personas acuden primero a su Médico de Familia cuando el dolor aparece de forma repentina, es intenso o no tienen acceso inmediato a una consulta odontológica.

Aunque el tratamiento definitivo suele corresponder al odontólogo, en esos momentos, una correcta valoración desde Atención Primaria puede aliviar el dolor, detectar los casos que requieren atención urgente y evitar tratamientos innecesarios, como el uso de antibióticos cuando no están indicados.

Hoy comparto esta entrada en la que revisaremos cómo abordar la odontalgia desde la consulta, qué tratamientos son los más recomendados y cuándo es necesario derivar al paciente.

https://rafalafena.wordpress.com/2026

Sergi Boada Pie. Las Bajas Laborales el debate que estamos planteando mal.

 🩺 Hemos convertido la consulta del Médico de Familia en el lugar donde acaban muchos de los problemas que la sociedad no sabe resolver

⚫️Cuando millones de personas necesitan una incapacidad temporal, el problema no es solo sanitario: es social, laboral y organizativo.



Clinical Practice. Fibromialgia.

Dado que los pacientes pueden creer que el dolor siempre implica daño tisular observable o inflamación, a menudo se necesita tranquilizarlos de que el dolor también puede estar relacionado con problemas en el procesamiento del sistema nervioso central (SNC). La educación del paciente incluye mensajes de que la fibromialgia es crónica e incurable, pero manejable y no pone en riesgo la vida, que el tratamiento se centra en calmar y restablecer un SNC hipersensible, y que las estrategias de autocuidado no farmacológicas juegan un papel importante en la promoción de la salud.

El autocuidado del dolor ocurre fuera de la consulta médica, en el contexto de la familia, amigos y comunidad. Las estrategias de autogestión son cambios en el estilo de vida que promueven la salud y que pueden aumentar el afecto positivo y calmar la hipersensibilidad del SNC (como se ve en la figura). Dado que cada estrategia implica la formación de un nuevo hábito, es necesario un uso consistente de la estrategia para obtener los beneficios deseados. El aliento del equipo proveedor en las visitas de seguimiento puede ayudar con la formación de hábitos y el mantenimiento del autocuidado. Un metaanálisis de ensayos controlados aleatorizados que examinaron muchas intervenciones diferentes de autocuidado para manejar la fibromialgia respalda el uso del autocuidado para reducir el dolor, aumentar la funcionalidad y modular el estado de ánimo a corto y largo plazo.
Aprenda más en el artículo de Práctica Clínica “Fibromialgia” de David A. Williams, PhD, y Daniel J. Clauw, MD



(Fármacos en el kilómetro 0) Vibegrón: una novedad que no resuelve un problema.

 https://farmacoskm0.wordpress.com

La incontinencia urinaria y el síndrome de vejiga hiperactiva son problemas muy frecuentes, especialmente en personas mayores, con un importante impacto sobre la autonomía y la calidad de vida. Se trata de  un síndrome multifactorial en el que intervienen aspectos funcionales, cognitivos, ambientales y farmacológicos.

Durante los últimos años, los documentos independientes han transmitido un mensaje bastante consistente: las intervenciones no farmacológicas siguen siendo la piedra angular del tratamiento. El entrenamiento vesical, los ejercicios del suelo pélvico, la pérdida de peso o la revisión de medicamentos potencialmente implicados pueden aportar beneficios comparables a los observados con los tratamientos farmacológicos. Por el contrario, los fármacos disponibles presentan una eficacia modesta y un perfil de efectos adversos que obliga a valorar cuidadosamente su balance beneficio-riesgo, especialmente en personas mayores y pacientes con multimorbilidad.

La llegada de los agonistas β3-adrenérgicos, encabezados por mirabegrón, despertó expectativas al evitar los conocidos efectos anticolinérgicos de los antimuscarínicos urinarios. Sin embargo, este hecho, no implica necesariamente una mayor eficacia ni la desaparición de los problemas de seguridad. La evidencia disponible muestra beneficios discretos, de magnitud similar a los observados con los antimuscarínicos, mientras persisten incertidumbres relacionadas con acontecimientos adversos cardiovasculares, infecciones urinarias y otros efectos indeseables.

Es un clásico, que cuando la industria farmacéutica identifica un nicho rentable, rara vez tarda en aparecer algún me-too: medicamentos muy parecidos a otros ya existentes, con pequeñas diferencias farmacológicas, pero sin beneficios clínicos claramente diferenciados. Quizá no sea casual que vibegrón llegue precisamente cuando mirabegrón lleva más de una década en el mercado y comienzan a aparecer sus versiones genéricas en distintos países.

El principal aval de este nuevo agonista selectivo β3-adrenérgico procede del ensayo clínico EMPOWUR, un estudio bien diseñado desde el punto de vista metodológico, pero cuyos resultados merecen una lectura más allá de la significación estadística. Frente a placebo, vibegrón consiguió reducir aproximadamente 0,5 micciones diarias y 0,6 episodios diarios de incontinencia urinaria de urgencia. Resultados estadísticamente significativos pero que también formulan  la siguiente incógnita: ¿cuánto percibe realmente el paciente una diferencia de medio episodio al día respecto a una situación basal de alrededor de once micciones diarias?

Aunque el ensayo demuestra superioridad frente a placebo, la relevancia clínica de los resultados es más discutible. Las mejoras observadas son modestas, comparables a las descritas para otros tratamientos de la vejiga hiperactiva y con escasa información sobre aspectos tan relevantes como la calidad de vida de los pacientes. Además, seguimos sin saber cómo se comporta frente a mirabegrón, ya que no existen estudios comparativos directos que permitan establecer diferencias clínicamente significativas entre ambos agonistas β3. A esta incertidumbre se suma la propia de cualquier fármaco de reciente comercialización, cuya seguridad a largo plazo todavía está menos caracterizada que la de alternativas con mayor experiencia de uso.

Tampoco conviene olvidar otras limitaciones: como que el ensayo principal tuvo una duración de únicamente doce semanas y la información a largo plazo procede de una extensión sin grupo placebo, con análisis fundamentalmente descriptivos y en pacientes que ya habían demostrado tolerar el tratamiento. Como ocurre en muchos estudios de extensión, quienes abandonan precozmente por ineficacia o por problemas de seguridad dejan de formar parte de la fotografía final. El resultado es una visión inevitablemente más favorable de la que probablemente encontraríamos en la práctica clínica cotidiana.

La extrapolación de los resultados también plantea algunas dudas. Los pacientes mayores de 75 años estuvieron escasamente representados, la proporción de varones fue reducida y los participantes diferían en varios aspectos de los pacientes que habitualmente vemos en consultas y residencias.  Recomendamos leer el boletín de Pinceladas del Medicamento recientemente publicado por el Servicio de  Farmacia de Atención Primaria  de Madrid, dónde se analiza de forma crítica el estudio EMPOWUR y el post hoc de este estudio.

En relación a la seguridad vibegrón parece razonablemente bueno y evita la carga anticolinérgica característica de otros fármacos utilizados en la vejiga hiperactiva. No obstante, eso no significa ausencia de efectos adversos. Cefalea, infecciones urinarias, diarrea o hipertensión siguen formando parte de la ecuación terapéutica.

En definitiva, vibegrón puede representar una nueva alternativa farmacológica, pero difícilmente un avance terapéutico relevante. La evidencia disponible sugiere una eficacia modesta, comparable a la observada con otros tratamientos ya existentes, sin pruebas de superioridad frente a mirabegrón y con incertidumbres todavía presentes sobre su utilidad en pacientes de mayor complejidad.

Mientras tanto, el mensaje fundamental permanece inalterado: en la vejiga hiperactiva siguen importando más las medidas conservadoras, la individualización y la revisión crítica de la medicación que la llegada de cada nueva molécula que aparece en el mercado. Quizá este sea también un buen ejemplo de cómo tendemos, con demasiada frecuencia, a buscar soluciones farmacológicas para problemas complejos, cuando los mayores beneficios a menudo siguen encontrándose fuera del blíster.

Carlos Barreda y Ana Gangoso, farmacéuticos de Atención Primaria

¿Cómo impacta el hipotiroidismo en la Enfermedad Hepática Metabólica(EHMet)?.

📉 Un nuevo estudio revela hallazgos clave para nuestra práctica clínica:

1️⃣ 47% de prevalencia de EHMet en pacientes hipotiroideos. 2️⃣ A mayor TSH, mayor es la esteatosis y la fibrosis hepática (validado por ecografía, FibroScan, FIB-4 y APRI). 3️⃣ En el hipotiroidismo franco, el riesgo de fibrosis salta a >7 veces (OR 7.63) vs. el subclínico. 4️⃣ Dato clave: el nivel de TSH predijo la esteatosis hepática de manera independiente al IMC del paciente. ⚠️ Limitaciones: Estudio transversal de centro único y sin control eutiroideo; establece asociación, no causalidad directa. 👨🏻‍⚕️ Para la práctica: Consideremos el tamizaje sistemático con herramientas no invasivas (ecografía y calculadoras FIB-4/APRI) en nuestros pacientes con disfunción tiroidea significativa.

Nueva revisión en @DiabetologiaJnl sobre tratamiento farmacológico de la MASH.

⏩la base sigue siendo el estilo de vida. Pérdida de peso 7–10% mejora la MASH y >10% la fibrosis; dieta mediterránea mejora la histología.

⏩La farmacología se añade, no sustituye ( ver ficha técnica 📃 ; sema y resmetirom aprobados en MASH F2/F3 por FDA y EMA pero no disponibles en todos los países).



























viernes, 17 de julio de 2026

(cmaj) Resultados cardiovasculares y renales de la combinación de inhibidores de SGLT2 y agonistas del receptor de GLP-1 frente a la monoterapia en pacientes con diabetes mellitus tipo 2: un metaanálisis en red.

 https://www.cmaj.ca

Resumen

Antecedentes: Aún no está claro si el uso combinado de los inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT2) y los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (AR-GLP-1) es más eficaz que el uso de cualquiera de estos tratamientos por separado en la diabetes mellitus tipo 2. El objetivo de este estudio fue evaluar los desenlaces cardiovasculares y renales de la terapia combinada con iSGLT2 y AR-GLP-1 frente a la monoterapia mediante un metanálisis en red.

Métodos: Se identificaron ensayos clínicos aleatorizados (ECA) sobre iSGLT2 o AR-GLP-1 en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 mediante una búsqueda exhaustiva en MEDLINE, Embase y la Biblioteca Cochrane hasta el 15 de agosto de 2025. Se compararon pacientes que recibían iSGLT2, AR-GLP-1, ambos tratamientos combinados o ninguno de ellos, mediante una revisión sistemática y un metanálisis en red. Los desenlaces primarios fueron los eventos cardiovasculares adversos mayores (muerte cardiovascular, infarto de miocardio y accidente cerebrovascular) y los eventos renales adversos mayores (disminución de la tasa de filtración glomerular estimada, insuficiencia renal y muerte por insuficiencia renal). Los desenlaces secundarios incluyeron hospitalizaciones relacionadas con insuficiencia cardíaca, eventos adversos graves e hipoglucemia.

Resultados: Se incluyeron 12 ECA con un total de 99 683 participantes. El riesgo de eventos cardiovasculares adversos mayores no difirió significativamente entre la terapia combinada con iSGLT2 y AR-GLP-1 y el tratamiento con iSGLT2 en monoterapia (riesgo relativo [RR] 0,86; intervalo de confianza [IC] del 95 %: 0,74 a 1,01; certeza de la evidencia muy baja), ni respecto a la monoterapia con AR-GLP-1 (RR 0,95; IC del 95 %: 0,81 a 1,12; certeza muy baja). Del mismo modo, el riesgo de eventos renales adversos mayores no mostró diferencias significativas entre la terapia combinada y la monoterapia con iSGLT2 (RR 1,05; IC del 95 %: 0,74 a 1,49; certeza muy baja) ni con AR-GLP-1 (RR 0,86; IC del 95 %: 0,60 a 1,21; certeza muy baja). Sin embargo, la terapia combinada se asoció con un menor riesgo de hospitalización relacionada con insuficiencia cardíaca en comparación con los iSGLT2 (RR 0,72; IC del 95 %: 0,52 a 0,99; certeza muy baja) y con los AR-GLP-1 (RR 0,62; IC del 95 %: 0,45 a 0,86; certeza muy baja). No se observaron diferencias significativas entre la terapia combinada y la monoterapia en cuanto al riesgo de eventos adversos graves o hipoglucemia.

Interpretación: En comparación con la monoterapia con iSGLT2 o AR-GLP-1, la terapia combinada no redujo de forma significativa el riesgo de eventos cardiovasculares o renales adversos mayores, aunque sí se asoció con un menor riesgo de hospitalización por insuficiencia cardíaca. Se necesitan ensayos clínicos aleatorizados que comparen directamente la terapia combinada con la monoterapia para esclarecer la eficacia comparativa de la terapia combinada en pacientes con diabetes mellitus tipo 2.