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Resumen
Descripción
Un grupo de trabajo integrado por representantes del Departamento de Asuntos de los Veteranos de Estados Unidos (VA) y del Departamento de Defensa de Estados Unidos (DoD) elaboró una nueva guía de práctica clínica (GPC) VA/DoD para el tratamiento del consumo de tabaco. Este artículo presenta una síntesis de la GPC de 2026, que aborda el consumo de productos de tabaco y nicotina disponibles comercialmente.
Métodos
Un grupo de trabajo multidisciplinar formuló 19 preguntas clave sobre los aspectos clínicos considerados prioritarios para las poblaciones atendidas por el VA y el DoD. Se realizó una revisión sistemática de la literatura publicada entre el 1 de enero de 2014 y el 10 de diciembre de 2024, utilizando el marco PICOTS (población, intervención, comparador, resultados, momento de evaluación de los resultados y contexto asistencial). Las recomendaciones se establecieron por consenso y se fundamentaron en una evaluación mediante el método GRADE (Grading of Recommendations Assessment, Development and Evaluation), que valora la calidad de la evidencia y pondera los beneficios y riesgos, las preferencias de los pacientes y la viabilidad de las intervenciones. El documento final incorporó las aportaciones de una revisión por pares realizada por un grupo externo de expertos.
Recomendaciones
La guía de 2026 incluye 32 recomendaciones agrupadas en 10 áreas temáticas. Entre las principales recomendaciones destinadas a aumentar la abstinencia del consumo de productos de tabaco combustibles se encuentran la recomendación de utilizar entrevista motivacional para favorecer la participación en el tratamiento del consumo de tabaco y nicotina (recomendación fuerte) y el empleo de tratamientos farmacológicos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) (recomendación fuerte).
Dentro de estos tratamientos, se recomienda la vareniclina frente a la monoterapia con otros fármacos (recomendación fuerte) y la terapia sustitutiva con nicotina (TSN) combinada —por ejemplo, parche más pastilla para chupar— frente a la monoterapia con TSN (un único fármaco) (recomendación fuerte). Asimismo, se recomienda, aunque con carácter débil, prolongar el tratamiento con bupropión de liberación prolongada más allá de 12 semanas.
Otras recomendaciones relevantes incluyen el uso de vareniclina para aumentar la abstinencia del consumo de tabaco sin combustión (recomendación fuerte) y de los sistemas electrónicos de administración de nicotina (SEAN) (recomendación débil), así como el empleo de TSN o vareniclina para aumentar los intentos de abandono y la abstinencia en pacientes que no tienen previsto dejar de fumar en los próximos 30 días (recomendación débil).
El consumo de tabaco continúa siendo la principal causa prevenible de morbimortalidad en Estados Unidos, y se estima que una de cada cinco muertes es atribuible al consumo de tabaco [1]. El consumo de tabaco causa diversos tipos de cáncer —entre ellos, cáncer de pulmón, cabeza y cuello, vejiga y páncreas—, enfermedades cardiovasculares —como infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y enfermedad arterial periférica— y enfermedades pulmonares crónicas —incluidas la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el enfisema y la bronquitis crónica— [1], además de aumentar el riesgo de enfermedad de Alzheimer [2]. Dejar de fumar a cualquier edad reduce el riesgo de desarrollar estas enfermedades y retrasa la mortalidad [3].
Los productos de tabaco más utilizados y estudiados en Estados Unidos son los cigarrillos combustibles, cuyo consumo actual era comunicado por el 11,6 % de la población en 2022 [4]. Otros productos derivados del tabaco que contienen nicotina son más recientes y han sido menos estudiados. Sin embargo, el consumo de sistemas electrónicos de administración de nicotina (SEAN) ha aumentado considerablemente, pasando del 1,2 % en 2017 al 4,1 % en 2023 [5].
De manera similar, el uso de bolsas de nicotina oral está aumentando rápidamente: el consumo durante los 30 días previos entre los adultos casi se duplicó entre 2023 y 2024, pasando del 2,3 % al 4,2 % [6]. Estos nuevos productos, junto con los productos tradicionales de tabaco y nicotina, han dado lugar a patrones de consumo dual y de múltiples productos, y actualmente el 3,8 % de los adultos utiliza varios productos que contienen nicotina.
Históricamente, el consumo de tabaco entre los veteranos (20,9 %) [7] y el personal militar en servicio activo (25,3 %-37,8 %) [8] ha sido superior al observado en la población civil. Estudios adicionales sugieren que las cohortes militares más jóvenes podrían presentar tasas particularmente elevadas de consumo de nuevos productos de nicotina, incluidos los SEAN y las bolsas de nicotina oral [8]. Asimismo, el consumo de bolsas de nicotina oral está aumentando rápidamente entre los miembros de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos [9].
Efectos sobre la salud del consumo de tabaco y productos de nicotina
Los efectos perjudiciales del tabaco sobre la salud física están ampliamente demostrados, y también se han documentado efectos adversos sobre la salud mental, desde el empeoramiento de la depresión hasta un mayor riesgo de suicidio. El consumo habitual de productos de tabaco se asocia con una menor resistencia física, una mayor frecuencia de lesiones relacionadas con el ejercicio y un mayor riesgo de accidentes y siniestros de tráfico [10].
El tabaquismo también deteriora la fuerza y la resistencia física al reducir la capacidad de la sangre para transportar oxígeno. Aunque los sistemas electrónicos de administración de nicotina (SEAN) y otros productos con nicotina se comercializan como menos perjudiciales que los cigarrillos combustibles, la creciente evidencia científica cuestiona estas afirmaciones [11-16].
A pesar de contener menos productos derivados de la combustión, el aerosol de los SEAN expone a los usuarios a sustancias potencialmente nocivas, metales y productos químicos, con efectos adversos sobre la salud cardiovascular, pulmonar y sistémica, así como un posible riesgo carcinogénico asociado a la exposición prolongada.
En la actualidad se dispone de poca información sobre las consecuencias para la salud del uso prolongado de las bolsas de nicotina oral. Sin embargo, los primeros estudios han suscitado preocupación por sus posibles efectos sobre la salud cardiovascular [17] y por la posible presencia de sustancias carcinógenas en estos productos [18].
Asimismo, diversos estudios indican que la nicotina por sí misma puede afectar negativamente al desarrollo cerebral hasta el inicio de la edad adulta y producir efectos cardiovasculares perjudiciales [19]. En este momento, todavía no se conocen por completo las consecuencias del consumo prolongado de nicotina, y resulta especialmente preocupante el aumento de su uso entre personas que nunca habían consumido tabaco [20].
Otro motivo de preocupación es que los patrones de liberación de nicotina de los nuevos productos disponibles comercialmente pueden aumentar la probabilidad de desarrollar dependencia. La administración de nicotina mediante los SEAN se aproxima a la de los cigarrillos combustibles [21], mientras que también se ha demostrado que las bolsas de nicotina oral pueden proporcionar concentraciones elevadas de nicotina [17].
A diferencia de estos nuevos productos de nicotina, las terapias sustitutivas con nicotina (TSN) aprobadas por la FDA han sido ampliamente evaluadas en cuanto a su seguridad, no contienen aditivos perjudiciales y fueron diseñadas específicamente para administrar nicotina de una manera que minimiza la probabilidad de desarrollar dependencia [22].
Objetivo y alcance de esta guía
El Grupo de Trabajo sobre Práctica Clínica Basada en la Evidencia del Departamento de Asuntos de los Veteranos de Estados Unidos (VA) y del Departamento de Defensa (DoD) inició en 2024 la elaboración de una guía de práctica clínica VA/DoD actualizada sobre el abandono del consumo de tabaco.
El alcance de la GPC se centró en el tratamiento de la dependencia del tabaco y la nicotina en miembros adultos de las Fuerzas Armadas y veteranos de 18 años o más. A diferencia de la mayoría de las guías anteriores, centradas exclusivamente en los productos de tabaco, la presente guía aborda también el consumo de tabaco y de otros productos de nicotina no medicinales disponibles comercialmente.
Dada la importancia de mantener la operatividad de las Fuerzas Armadas, así como de preservar la salud y la seguridad a largo plazo de las poblaciones militar y veterana, el objetivo principal establecido por el grupo de trabajo fue lograr la abstinencia completa del consumo de tabaco o nicotina.