La congestión en Insuficiencia Cardíaca no es una simple "retención de líquidos". Es un proceso hemodinámico complejo de redistribución vascular, daño endotelial e inflamación. Una revisión reciente redefine nuestro enfoque diagnóstico y terapéutico.
jueves, 28 de mayo de 2026
(JAMA) Manejo de la medicación en pacientes ancianos que viven solos y presentan deterioro cognitivo.
Puntos clave
Pregunta: ¿Cuáles son las barreras y facilitadores para la gestión de la medicación que experimentan los adultos mayores que viven solos con deterioro cognitivo y sus contactos sociales?
Resultados En este estudio cualitativo de 116 adultos de 55 años o más que viven solos con deterioro cognitivo y 54 contactos sociales, los participantes describieron barreras únicas para gestionar la medicación mientras viven solos, en particular, la falta de recordatorios de medicación, el temor a efectos adversos cuando están solos, la ocultación de información a los profesionales sanitarios para mantener la independencia y las dificultades logísticas sin defensores.
Significa: Detectar dificultades para el deterioro cognitivo y la gestión de la medicación en adultos mayores que viven solos es fundamental para lograr un uso seguro y eficaz de la medicación en esta población.
Importancia Más de una cuarta parte de las personas mayores en Estados Unidos con deterioro cognitivo viven solas. Estas personas a menudo carecen de apoyo para la gestión de la medicación y enfrentan un alto riesgo de daños relacionados con la medicación.
Objetivo: Esclarecer las barreras y facilitadores en la gestión de la medicación que experimentan los adultos mayores que viven solos con deterioro cognitivo y sus contactos sociales.
Diseño, entorno y participantes Este estudio cualitativo se llevó a cabo entre mayo de 2016 y febrero de 2024 entre adultos de diversos orígenes raciales y étnicos de 55 años o más que vivían solos con deterioro cognitivo en California, Luisiana y Michigan (es decir, participantes), junto con sus contactos sociales, definidos como miembros de la familia u otras personas conocidas. Los datos se analizaron entre febrero de 2024 y marzo de 2025.
Principales resultados y medidas Como parte del Proyecto Vivir Solo con Deterioro Cognitivo, las perspectivas de los participantes y contactos sociales sobre barreras y facilitadores se obtuvieron mediante entrevistas semiestructuradas realizadas en inglés, español, cantonés o mandarín. Los participantes fueron entrevistados una media de 4 veces (486 entrevistas en total), principalmente en sus hogares. Se utilizó un análisis temático combinado inductivo y deductivo para examinar discusiones específicas sobre el manejo de la medicación.
Resultados Se entrevistó un total de 116 adultos mayores que viven solos con deterioro cognitivo (edad mediana [rango], 74 [57-103] años; 86 mujeres [74,1%]) y 54 contactos sociales (edad mediana [rango], 59 [29-89] años; 44 mujeres [81,5%]). A nivel individual, las barreras para el manejo de la medicación incluían la falta de recordatorios para tomar la medicación debido a la falta de compañeros de convivencia, el miedo a experimentar efectos adversos estando sola y el estrés relacionado con la gestión de regímenes complejos de medicación con un apoyo insuficiente. A nivel interpersonal, las barreras incluían la dificultad para verificar conductas de medicación sin convivencias, la desconfianza hacia los profesionales sanitarios relacionada con el deseo de mantener la independencia y barreras de comunicación. A nivel de sistema, las barreras incluían la dificultad para gestionar la logística del sistema sanitario sin defensores. Los participantes recibieron apoyo crucial pero intermitente en la gestión de la medicación gracias a contactos sociales que no convivían. Ambos grupos sugirieron posibles soluciones a las barreras, pero aun así transmitieron una sensación de precariedad relacionada con la gestión de la medicación.
Conclusiones y relevancia Este estudio cualitativo que involucra a participantes racial y étnicamente diversos de 3 estados pone de manifiesto las barreras sustanciales que experimentan las personas mayores que viven solas con deterioro cognitivo para gestionar sus medicamentos. La identificación del deterioro cognitivo en adultos mayores que viven solos debería impulsar esfuerzos específicos para superar los desafíos relacionados con la medicación. Además, se necesitan más servicios en el hogar y en la comunidad para proporcionar apoyo en la gestión de la medicación a personas que viven solas con discapacidad cognitiva.
(CFP) Prescripción y desprescripción adecuadas de IBP según la recomendacion del Choosing Wisely Canada.
https://www.cfp.ca/content/72/3/179
Pregunta clínica
¿Cómo puedo recetar inhibidores de la bomba de protones (IBP) de la forma más eficaz en mis pacientes? ¿Cuál es el diagnóstico más probable que requiera IBP y cómo deberían tratarse los pacientes?
En resumen
Los IBP están entre los medicamentos más recetados en Canadá, pero entre el 30% y el 40% de las prescripciones de IBP carecen de indicación continua. 1,2 Los médicos de familia están bien posicionados para reducir la prescripción de IBP, ya que escriben el 75% de las prescripciones de IBP,3 Pero otros miembros del equipo de atención, incluidos farmacéuticos, pacientes y gastroenterólogos, también desempeñan papeles importantes. Reducir el uso excesivo de IBP implica lo siguiente: prescribir IBP solo para indicaciones basadas en evidencia y con la dosis y duración adecuadas; consideración regular de la desprescripción (suspensión o reducción de dosis); y conocer y documentar las razones por las que los pacientes deben seguir tomando IBP a largo plazo.
Las tasas de consumo de IBP varían según la población y el entorno. En Alberta, el 11% de la población general recibe al menos una prescripción de IBP cada año, mientras que alrededor del 30% de los canadienses de 65 años o más toman IBP. 3,4 Se estima que entre el 30% y el 40% de los pacientes que toman IBP a largo plazo potencialmente carecen de indicación para su uso prolongado. 1,2 Aunque los IBP alivian los síntomas en la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) y la dispepsia, la tasa de respuesta a la ERGE es mayor, con hasta un 80% de los pacientes que resuelven los síntomas en 8 semanas. 5-7 La duración inicial recomendada para los IBP suele ser de hasta 8 semanas. 5,7 Algunos pacientes tendrán indicios de continuar con IBP a largo plazo (por ejemplo, esófago de Barrett, pacientes con alto riesgo de hemorragia gastrointestinal [GI] que requieren un antiinflamatorio no esteroideo [AINE]). En pacientes tratados a largo plazo (por ejemplo, >1 año) cuyos síntomas han desaparecido y no tienen indicios de uso continuado, es razonable considerar un ensayo de desprescripción del IBP.8 A veces se han iniciado los IBP por indicaciones cuando no hay evidencia de beneficio (por ejemplo, tos crónica).9 También se justifica considerar la desprescripción en estos casos.
Las opciones para desprescripción de IBP a largo plazo incluyen reducir progresivamente o tomarlos bajo demanda (según sea necesario hasta que los síntomas desaparezcan) o reducir la dosis a una frecuencia y dosis que eviten la reaparición.8,10,11 Dejar bruscamente los IBP en quienes los han tomado a largo plazo conlleva un mayor riesgo de hipersecreción ácida de rebote temporal y recaída de síntomas, y generalmente no se recomienda. 10,11
Se han investigado extensamente los efectos adversos del uso prolongado de IBP, pero la mayoría de los estudios presentan diseños débiles.12 La mayoría de los supuestos efectos adversos a largo plazo probablemente no están relacionados causalmente con los IBP.13 Los efectos adversos raros establecidos incluyen un pequeño aumento del riesgo de infecciones entéricas, niveles bajos de magnesio y diarrea.13 A pesar de su seguridad, el uso innecesario y prolongado de IBP contribuye a la carga de pastillas, los costes de los medicamentos y las posibles interacciones farmacológicas, y por tanto sigue siendo un objetivo importante para la desprescripción en pacientes adecuados.
(JAMA) Anticoagulantes orales directos, AINE selectivos de la COX-2 y hemorragia gastrointestinal en la fibrilación auricular.
Puntos clave
Pregunta: ¿Existe una diferencia en el riesgo de hemorragia gastrointestinal (GI) entre los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) selectivos por ciclooxigenasa 2 (COX-2) y los no selectivos entre los pacientes tratados con anticoagulantes orales directos (DOAC)?
Hallazgos en este estudio de cohorte de 30 240 pacientes con fibrilación auricular no valvular, uso concomitante de DOACs y AINEs selectivos por COX-2 se asoció con una disminución estadísticamente significativa del 37% en el riesgo de hemorragia gastrointestinal frente al uso concomitante de DOACs y AINEs no selectivos.
Significado Estos hallazgos sugieren que los AINEs selectivos para COX-2 pueden conservar sus efectos beneficiosos respecto al sangrado gastrointestinal durante el uso concomitante con DOACs.
Importancia No está claro si los efectos beneficiosos de los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) que inhiben selectivamente la ciclooxigenasa 2 (COX-2) para disminuir el riesgo de hemorragia gastrointestinal (GI) se mantienen en pacientes con fibrilación auricular no valvular (NAV) tratados simultáneamente con anticoagulantes orales directos (DOAC).
Objetivo: Evaluar si el uso concomitante de DOACs y AINEs selectivos por COX-2 se asocia con un menor riesgo de hemorragia gastrointestinal frente al uso concomitante de DOACs y AINEs no selectivos en pacientes con NAV.
Diseño, entorno y participantes Este estudio multinacional de cohorte utilizó historiales médicos electrónicos del Reino Unido y datos de reclamaciones de Quebec entre el 1 de enero de 2011 y el 12 de diciembre de 2020. Se incluyeron pacientes adultos (de ≥18 años) con NVAF que iniciaron el uso simultáneo de DOACs y AINEs durante el periodo del estudio. La entrada de cohortes fue el primer día de uso concomitante. Se siguieron los datos de los pacientes hasta el resultado del estudio, la muerte o la interrupción o cambio de tratamiento. Todos los análisis se realizaron entre el 19 de noviembre de 2024 y el 25 de julio de 2025.
Exposiciones Uso concomitante de DOACs y AINEs selectivos por COX-2 o uso concomitante de AINEs DOAC y AINEs no selectivos.
Principales resultados y medidas El resultado principal fue el sangrado gastrointestinal y el secundario fue el sangrado no gastrointestinal. Se utilizó la probabilidad inversa de ponderación del tratamiento para controlar la confusión. Se utilizaron modelos de Cox para estimar las razones de riesgo específicas del sitio (HR) y los IC del 95%, que se agruparon utilizando modelos de efectos aleatorios. Se realizó una estratificación adicional para posibles modificadores de efecto.
Resultados La cohorte del estudio incluyó 30.240 pacientes con NAV que iniciaron el uso concomitante de DOACs y AINEs (edad media [SD], 72,1 [9,2] años, 17.146 varones [56,7%]). Contribuyeron con 37.833 episodios de uso concomitante de DOACs y AINEs (45,2% AINEs COX-2–selectivos, 54,8% AINEs no selectivos). El uso simultáneo de DOACs y AINEs selectivos por COX-2 se asoció con un menor riesgo de hemorragia gastrointestinal (frecuencia cardíaca ponderada agrupada, 0,63 [IC 95%, 0,46-0,87]; I2 = 56%) y sangrado no gastrointestinal (frecuencia cardíaca ponderada agrupada, 0,54 [IC 95%, 0,40-0,74]; I2 = 0%) frente al uso concomitante de DOACs y AINEs no selectivos. Las pacientes mujeres presentaron un mayor riesgo disminuido de hemorragia gastrointestinal asociada al uso concomitante de DOACs y AINEs selectivos por COX-2 (frecuencia cardíaca ponderada agrupada, 0,50 [IC 95%, 0,31-0,80]; I2 = 0%) que los pacientes masculinos (HR, 0,85 [IC 95%, 0,55-1,32]; I2 = 78%). No hubo modificación en la medida de efecto mayor según la edad, el orden de inicio del medicamento en el uso concomitante, el riesgo basal de hemorragia ni los DOAC individuales.
Conclusiones y relevancia Estos hallazgos sugieren que los AINEs selectivos con COX-2 pueden conservar sus efectos beneficiosos respecto al sangrado gastrointestinal durante el uso concomitante con DOACs. Futuros estudios deberían examinar la asociación de la selectividad de COX-2 con el riesgo de ictus entre los pacientes tratados con DOAC.
(Blog Ricardo Ruiz de Adana) Anticoncepción en pacientes con comorbilidades: guía práctica MEC 2024 para Atención Primaria.
https://ricardoruizdeadana.blogspot.com
Guía práctica basada en los criterios MEC 2024 para seleccionar anticoncepción segura en pacientes con comorbilidades frecuentes en Atención Primaria. Incluye algoritmos clínicos, tablas rápidas, interacciones farmacológicas y errores frecuentes en migraña, hipertensión, obesidad, trombosis y lactancia.
Resumen estructurado para la consulta
La elección del método anticonceptivo en Atención Primaria rara vez depende únicamente de la eficacia. En la práctica clínica habitual, el verdadero reto consiste en identificar situaciones en las que determinados métodos pueden aumentar el riesgo cardiovascular, trombótico o neurológico, interactuar con otros tratamientos o perder eficacia por comorbilidades y fármacos concomitantes.
Los criterios US MEC 2024 (U.S. Medical Eligibility Criteria for Contraceptive Use) del CDC constituyen actualmente una de las herramientas más útiles para tomar decisiones rápidas y seguras en consulta. Su principal ventaja no es “prohibir” métodos, sino estratificar el balance beneficio-riesgo en escenarios clínicos concretos.
En términos prácticos, los métodos con estrógenos combinados son los que generan más limitaciones clínicas, especialmente en pacientes con:
- Migraña con aura
- Hipertensión arterial significativa
- Trombosis venosa previa
- Tabaquismo a partir de los 35 años
- Alto riesgo cardiovascular
- Lupus con anticuerpos antifosfolípido
- Posparto precoz
Por el contrario, los métodos reversibles de larga duración (LARC), especialmente el DIU liberador de levonorgestrel, el DIU de cobre y el implante subdérmico, suelen mantener perfiles de seguridad muy favorables incluso en pacientes complejas.
Uno de los errores más frecuentes en Atención Primaria es asumir que múltiples comorbilidades contraindican “toda anticoncepción hormonal”. En realidad, muchas pacientes consideradas de alto riesgo para anticonceptivos combinados pueden utilizar métodos solo gestágeno o dispositivos intrauterinos con elevada seguridad.
Otro problema infravalorado es la interacción farmacológica. Algunos inductores enzimáticos —como carbamazepina, fenitoína o rifampicina— reducen significativamente la eficacia de anticonceptivos hormonales, mientras que los estrógenos pueden disminuir las concentraciones de lamotrigina y desestabilizar epilepsias previamente controladas.
Además, la creciente utilización de agonistas del receptor GLP-1 plantea nuevas dudas clínicas relacionadas con vómitos, diarrea, retraso del vaciamiento gástrico y posible alteración de la absorción de anticonceptivos orales.
En la consulta real, el abordaje más útil suele basarse en tres preguntas rápidas:
- ¿Existe contraindicación para estrógenos?
- ¿Puede existir pérdida de eficacia por interacciones o absorción?
- ¿Qué método ofrece mayor seguridad y adherencia en esta paciente concreta?
La aplicación práctica de los MEC permite transformar decisiones complejas en algoritmos clínicos sencillos y reproducibles, reduciendo tanto la infrautilización anticonceptiva como los errores de prescripción.
miércoles, 27 de mayo de 2026
El Rincón de Sísifo. Dieta, ejercicio y músculo: la triada que debe cambiar la atención primaria.
El paciente llega a la consulta con sobrepeso, cansado y sin energía. Ha probado dietas. Sabe que debería moverse más. Ya se los has comentado varias veces. Y aun así, año tras año, la analítica empeora, la cintura crece y la masa muscular mengua silenciosa e irreversiblemente. Es tentador hablar de falta de voluntad. Pero la evidencia disponible en la actualidad apunta en otra dirección: el paciente no está fallando. Está atrapado en un entorno diseñado meticulosamente para que fracase, con un sistema de regulación del apetito secuestrado y un músculo que nadie le explicó que era su principal órgano metabólico de defensa.






