jueves, 29 de octubre de 2026

SEMEG. #Dislipemia en adultos mayores.

¿饾棧饾椉饾椏 饾棻饾椉́饾椈饾棻饾棽 饾棽饾椇饾椊饾椂饾棽饾槆饾椉?

1️⃣ Valoraci贸n geri谩trica integral 2️⃣ Calcular SCORE2-OP 3️⃣ Objetivos individualizados 4️⃣ Tratamiento dirigido 5️⃣ Revisi贸n y efectos adversos



饾棓饾棖饾棫饾棬饾棓饾棢饾棞饾棴饾棓饾棖饾棞饾棦́饾棥 饾煯饾煬饾煯饾煵 | 饾棤饾棓饾棥饾棙饾棟饾棦 饾棗饾棙 饾棢饾棓饾棪 饾棞饾棫饾棪 饾棧饾棦饾棩 饾棥饾棙饾棞饾棪饾棪饾棙饾棩饾棞饾棓 饾棜饾棦饾棥饾棦饾棩饾棩饾棝饾棦饾棙饾棓饾棙.

 Publicada la actualizaci贸n del manejo de las infecciones de transmisi贸n sexual causadas por Neisseria gonorrhoerae.




Circunstancia modificadora: Uretritis causada por Neisseria gonorrhoeae en poblaci贸n adulta.

Tratamiento antibi贸tico. 

Elecci贸n:

  • Pacientes <150 kg peso: ceftriaxona*# im, 500 mg dosis 煤nica (recomendaci贸n fuerte, RFFI) (Jespers et al., 2019; Bonkat et al., 2025; Salmer贸n et al., 2021). 

  • Pacientes >150 kg de peso: ceftriaxona*# im, 1 g dosis 煤nica (recomendaci贸n fuerte, RFFI) (Jespers et al., 2019; Bonkat et al., 2025; Salmer贸n et al., 2021).

Alternativo:

En caso de rechazo o contraindicaci贸n de v铆a im:

  • Pacientes <150 kg peso: cefixima$oral, 400 mg dosis 煤nica (GR A) (Gu铆a de Terap茅utica Antimicrobiana del 脕rea Aljarafe, 2018).

  • Pacientes >150 kg de peso: cefixima$ oral 800 mg dosis 煤nica (GR A) (Gu铆a de Terap茅utica Antimicrobiana del 脕rea Aljarafe, 2018).

Alergias a betalact谩micos (toda sospecha debe ser estudiada y confirmarse o descartarse, tanto a penicilinas como a cefalosporinas):

  • Gentamicina$ im, 240 mg, dosis 煤nica + azitromicina$▼ oral 2 g dosis 煤nica (GR E) (Gu铆a de Terap茅utica Antimicrobiana del 脕rea Aljarafe, 2018).

Medidas no farmacol贸gicas:

Indicaci贸n de toma de muestras: Est谩 indicada la toma de muestras de secreciones endocervicales, uretrales, rectales y far铆ngeas (Gu铆a de Terap茅utica Antimicrobiana del 脕rea Aljarafe, 2018; Bignell & Fitzgerald, 2011). 

El m茅todo de elecci贸n para el diagn贸stico de la uretritis gonoc贸cica es la PCR, aunque es fundamental realizar el cultivo de la secreci贸n uretral (no son adecuadas las muestras recogidas de vagina) para disponer de datos de sensibilidad a antimicrobianos. Incluir muestra far铆ngea y/o rectal, en los casos que se considere oportuno por la historia sexual. Remitir las muestras en torunda con medio de transporte antes de las 24 horas de la toma. En la actualidad, es posible el diagn贸stico en una muestra de orina retenida en vejiga mediante PCR en la primera parte de la micci贸n o de la primera fracci贸n de orina retenida en vejiga durante 2-3 horas en el caso de la uretritis en hombres. En caso de cultivo positivo, es necesario realizar declaraci贸n de casos de EDO a Salud P煤blica.

Medidas de control:

  • La principal medida en el control de los casos es el diagn贸stico y tratamiento precoz junto con educaci贸n sanitaria sobre los s铆ntomas de esta enfermedad y su modo de transmisi贸n. La informaci贸n verbal debe reforzarse con material escrito o en v铆deo, como hiperv铆nculos a sitios web cient铆ficos u organizaciones dedicadas a las ITS y folletos (Gu铆a de Terap茅utica Antimicrobiana del 脕rea Aljarafe, 2018).

  • Evitar las relaciones sexuales hasta que ellos y sus parejas hayan completado el tratamiento y est茅n asintom谩ticos. Utilizar m茅todos de barrera para todo tipo de contacto sexual para pacientes confirmados o con sospecha (genital, urogenital, anal u oral) (Bonkat et al., 2025; Gu铆a de Terap茅utica Antimicrobiana del 脕rea Aljarafe, 2018).

  • Realizar seguimiento de los casos para valorar adherencia al tratamiento y resoluci贸n de s铆ntomas y valoraci贸n de contactos (Gu铆a de Terap茅utica Antimicrobiana del 脕rea Aljarafe, 2018).

  • Es recomendable el control en embarazadas 3 semanas tras finalizar el tratamiento (Gu铆a de Terap茅utica Antimicrobiana del 脕rea Aljarafe, 2018).

  • Descartar otras ITS, en particular el VIH (Gu铆a de Terap茅utica Antimicrobiana del 脕rea Aljarafe, 2018).

  • Valorar el estado de vacunaci贸n frente a la hepatitis B y vacunar si el caso no est谩 vacunado correctamente. Revacunar en los casos en que los antiHBs<10 y/o presenta antiHBc positivo pero antiHBs<10) (Gu铆a de Terap茅utica Antimicrobiana del 脕rea Aljarafe, 2018).

  • En hombres que practican sexo con hombres, valorar la inmunidad frente a virus de hepatitis A (VHA). Indicar vacunaci贸n si no existe inmunidad (Gu铆a de Terap茅utica Antimicrobiana del 脕rea Aljarafe, 2018).

  • Tratamiento de las parejas sexuales: se recomienda examinar y tratar todos los contactos sexuales, incluso asintom谩ticos, de los 60 d铆as previos al inicio de los s铆ntomas, o del 煤ltimo contacto, si hace m谩s de 60 d铆as o hasta 6 meses en el caso de parejas de varones con uretritis no gonoc贸cica asintom谩ticos (Bonkat et al., 2025; Bignell & Fitzgerald, 2011).

  • Recomendar estrategias favorecedoras del sexo seguro, utilizaci贸n de m茅todos anticonceptivos de barrera (incluido en el sexo oral) y promoci贸n del uso consistente del preservativo y prevenci贸n combinada (Sistema de Informaci贸n Microbiol贸gica et al., 2017).



El Blog de la Gu铆a Terap茅utica. Probi贸ticos: lo que cre铆amos y lo que sabemos hoy.

 https://guiaterapeutica.wordpress.com/

Aunque la definici贸n de probi贸tico recogida en nuestra publicaci贸n de 2017 sigue vigente, los criterios para que un microorganismo pueda denominarse leg铆timamente «probi贸tico» se han vuelto m谩s estrictos1,2. Actualmente, este t茅rmino se reserva para microorganismos vivos que hayan demostrado un beneficio para la salud en estudios controlados en humanos. Por ello, ya no es suficiente identificar el g茅nero y la especie, se exige vincular el beneficio a cepas espec铆ficas o combinaciones de cepas en una dosis efectiva demostrada. Adem谩s, la nomenclatura taxon贸mica ha ganado precisi贸n, y permite una identificaci贸n m谩s rigurosa de las cepas utilizadas en investigaci贸n y pr谩ctica cl铆nica1,2.

Desde 2017 se ha producido un incremento exponencial de ensayos cl铆nicos en humanos, especialmente en el 谩mbito gastrointestinal. A pesar de que la prevenci贸n de la diarrea asociada a antibi贸ticos (DAA) ya contaba entonces con evidencia s贸lida, en los 煤ltimos a帽os han surgido nuevas indicaciones con distintos grados de respaldo cient铆fico1,3,4.

  • Una revisi贸n Cochrane de 2019 confirm贸 que los probi贸ticos pueden reducir el riesgo de diarrea asociada a antibi贸ticos (DAA) en ni帽os, cuya incidencia disminuy贸 del 19 % al 8 % en los estudios analizados. Entre los diversos probi贸ticos evaluados, Lactobacillus rhamnosus o Saccharomyces boulardii en 5.000 millones a 40.000 millones de unidades formadoras de colonias (UFC) al d铆a, parecen ser los m谩s apropiados para prevenir la DAA en los infantes que reciben tratamiento antibi贸tico1,3,4. Por otra parte, una revisi贸n de 2022 sugiere que el uso temprano de probi贸ticos tambi茅n podr铆a prevenir la DAA en pacientes mayores de 65 a帽os1,5. Se ha propuesto el uso rutinario de probi贸ticos en mayores, para prevenir el desarrollo de DAA cuando reciben tratamiento antibi贸tico. No obstante, tambi茅n se afirma que, debido a las diversas definiciones de DAA, los tipos de probi贸ticos y antibi贸ticos, y el tiempo de seguimiento, se necesitan estudios a mayor escala con una definici贸n coincidente de DAA y tiempo de seguimiento para fortalecer la conclusi贸n1,3,5.
  • La microbiota intestinal puede desempe帽ar un papel importante en la diarrea inducida por radiaci贸n al reforzar la funci贸n de barrera intestinal, mejorar la inmunidad innata y estimular los mecanismos de reparaci贸n intestinal. Un metan谩lisis de 2013 concluy贸 que los probi贸ticos pueden ser beneficiosos para prevenir y, potencialmente, tratar la diarrea inducida por radiaci贸n1.
  • Respecto al uso de probi贸ticos en el tratamiento de la infecci贸n por Helicobacter Pylori, el consenso cient铆fico Maastricht VI/Florence (2022) afirm贸 que, pese a la baja calidad de la evidencia y el grado moderado de recomendaci贸n, los probi贸ticos parecen aumentar la tasa de erradicaci贸n de H. pylori al reducir los efectos secundarios relacionados con el tratamiento de erradicaci贸n, m谩s que a trav茅s de efectos directos sobre H. pylori1,3.
  • En poblaci贸n pedi谩trica, como apuntamos en la gu铆a terap茅utica, Lactobacillus reuteri DSM 17938 y Bifidobacterium animalis subsp. lactis BB12 han demostrado reducir el tiempo de llanto en lactantes con c贸lico, aunque sin eliminar completamente los s铆ntomas3,6.

Para una revisi贸n m谩s detallada de las cepas probi贸ticas y de las situaciones cl铆nicas en las que han demostrado eficacia, se recomienda consultar las tablas 8 y 9 de las directrices globales de la World Gastroenterology Organisation sobre probi贸ticos y prebi贸ticos (2023)1.

Una de las principales novedades respecto a 2017 es la creciente evidencia sobre el papel de los probi贸ticos como coadyuvantes de los antibi贸ticos en salud femenina. Diversas revisiones sistem谩ticas publicadas entre 2020 y 2025 concluyen que, en la vaginosis bacteriana, la combinaci贸n de probi贸ticos y antibi贸ticos potencia la eficacia terap茅utica y reduce la tasa de recurrencia en comparaci贸n con el uso exclusivo de antibi贸ticos. Entre las cepas estudiadas, Lactobacillus rhamnosus TOM 22.8 mostr贸 resultados especialmente relevantes cuando se administra a una dosis de 10×10⁹ UFC al d铆a durante 10 d铆as. Los resultados muestran mejor铆a significativa de la puntuaci贸n de Nugent, del pH vaginal y de la composici贸n de la microbiota vaginal, adem谩s de una reducci贸n de las recurrencias2,3,7.

A pesar de estos avances, persisten importantes 谩reas de incertidumbre. Por ejemplo, una revisi贸n Cochrane de 2025 afirma que las intervenciones basadas en el microbioma intestinal en adolescentes de 10 a 19 a帽os pueden tener poca o ninguna diferencia en los resultados relacionados con la obesidad9. Los estudios sugieren que las intervenciones moduladoras de la microbiota intestinal pueden mejorar el control gluc茅mico en ni帽os y adolescentes con diabetes tipo 1, particularmente la hemoglobina glicosilada y la glucosa en sangre en ayunas. Sin embargo, la evidencia cient铆fica disponible sigue siendo insuficiente para establecer recomendaciones espec铆ficas sobre la formulaci贸n, la dosis o la duraci贸n 贸ptima del tratamiento. Por ello, se necesitan ensayos pedi谩tricos m谩s amplios y bien dise帽ados8,10,11.

En enfermedad renal cr贸nica, la hip贸tesis fisiopatol贸gica que relaciona la disbiosis intestinal con la progresi贸n de la enfermedad ha generado un inter茅s creciente. Sin embargo, los estudios disponibles son escasos y metodol贸gicamente heterog茅neos, por lo que actualmente no puede establecerse con certeza la superioridad de probi贸ticos, prebi贸ticos (componentes de los alimentos que el cuerpo no digiere, pero que los microrganismos pueden usar)14 o simbi贸ticos (productos que contienen probi贸ticos y prebi贸ticos)14 frente al tratamiento est谩ndar12.

En relaci贸n con los trastornos del neurodesarrollo, algunos estudios sugieren que la suplementaci贸n con Lactobacillus reuteri podr铆a mejorar aspectos de la interacci贸n social y la comunicaci贸n en ni帽os con trastorno del espectro autista. No obstante, la calidad de la evidencia contin煤a siendo limitada y los resultados deben interpretarse con cautela13.

Es fundamental recordar que los beneficios de los probi贸ticos son cepa-espec铆ficos y dosis-dependientes. En la tabla 1 podemos ver un resumen con las indicaciones m谩s relevantes1,2,3,8.

  • La mayor铆a de las recomendaciones anteriores cuentan con niveles 1–2 seg煤n Oxford Centre for Evidence-Based Medicine1.
  • Las gu铆as advierten que la dosificaci贸n debe basarse estrictamente en estudios en humanos que hayan demostrado beneficios. Adem谩s, las empresas deben garantizar que el n煤mero de microrganismos vivos (UFC) se mantenga hasta el final de la vida 煤til del producto1,3.

Sin embargo, la aplicaci贸n de la evidencia de los ensayos cl铆nicos con probi贸ticos est谩 plagada de problemas debido a la heterogeneidad de los dise帽os de los ensayos, las intervenciones probi贸ticas y las poblaciones estudiadas, as铆 como al reducido n煤mero de participantes en cada ensayo cl铆nico.

No usar

El uso de probi贸ticos debe evitarse o restringirse bajo estricta supervisi贸n m茅dica en pacientes inmunocomprometidos, personas en estado cr铆tico y pacientes con la barrera intestinal da帽ada (como en casos de isquemia, enterocolitis o mucositis), debido al riesgo de translocaci贸n bacteriana que puede derivar en sepsis o bacteriemia. Existe una contraindicaci贸n espec铆fica en casos de pancreatitis aguda grave, donde se ha observado un aumento de la mortalidad e isquemia intestinal. Tambi茅n se desaconseja el uso de Saccharomyces boulardii en pacientes cr铆ticos con infecciones por C. difficile por el riesgo de fungemia. Otros grupos de alta vulnerabilidad incluyen a los reci茅n nacidos prematuros, portadores de cat茅teres venosos centrales, pacientes con cardiopat铆as y aquellos con s铆ndrome de intestino corto15.

Conclusiones

  • Ya no basta con identificar el g茅nero y la especie; para que un microrganismo sea considerado leg铆timamente un «probi贸tico», debe haber demostrado un beneficio para la salud en estudios controlados en humanos vinculados a cepas espec铆ficas y en una dosis efectiva.
  • Existe evidencia s贸lida de que cepas espec铆ficas son efectivas para prevenir la diarrea asociada a antibi贸ticos (DAA) en ni帽os (especialmente L. rhamnosus o S. boulardii) y posiblemente en mayores de 65 a帽os.
  • Tambi茅n se han mostrado beneficios en la diarrea aguda viral pedi谩trica, el c贸lico del lactante y como adyuvante en la erradicaci贸n de H. pylori al reducir efectos secundarios.
  • Una de las novedades m谩s relevantes es el papel de los probi贸ticos (como L. rhamnosus) como coadyuvantes de los antibi贸ticos en la vaginosis bacteriana, donde ayudan a potenciar la eficacia terap茅utica y reducir las recurrencias.
  • La especificidad es clave: los beneficios de los probi贸ticos son cepa-espec铆ficos y dosis-dependientes.
  • A pesar de los avances, la evidencia es insuficiente o de baja calidad en 谩reas como la obesidad en adolescentes, la diabetes tipo 1, la enfermedad renal cr贸nica y los trastornos del neurodesarrollo.
  1. Directrices mundiales de la Organizaci贸n Mundial de Gastroenterolog铆a. Probi贸ticos y prebi贸ticos. WGO Global Guideline Probi贸ticos y prebi贸ticos. https://www.worldgastroenterology.org/guidelines/probiotics-and-prebiotics/probiotics-and-prebiotics-spanish
  2. Luces y sombras de los probi贸ticos. https://guiaterapeutica.wordpress.com/2017/10/20/luces-y-sombras-de-los-probioticos/
  3. Esp铆n Jaime B. Probi贸ticos: luces y sombras. AEPap (ed.). Curso de Actualizaci贸n Pediatr铆a 2018. Madrid: L煤a Ediciones 3.0; 2018. p. 191-200.
  4. Guo Q, Goldenberg JZ, Humphrey C, El Dib R, Johnston BC. Probi贸ticos para la prevenci贸n de la diarrea asociada a antibi贸ticos en pediatr铆a. Base de Datos Cochrane de Revisiones Sistem谩ticas 2019, n煤mero 4. Art. n.潞: CD004827. DOI: 10.1002/14651858.CD004827.pub5. Consultado el 15 de mayo de 2026.
  5. Zhang L, Zeng X, Guo D, Zou Y, Gan H, Huang X. Early use of probiotics might prevent antibiotic-associated diarrhea in elderly (>65 years): a systematic review and meta-analysis. BMC Geriatr. 2022 Jul 6;22(1):562.
  6. Ong TG, Gordon M, Banks SS, Thomas MR, Akobeng AK. Probiotics to prevent infantile colic. Cochrane Database Syst Rev. 2019 Mar 13;3(3):CD012473.
  7. Udjianto U, Sirat NA, Rahardjo B, Zuhriyah L. Effective probiotic regimens for bacterial vaginosis treatment and recurrence prevention: A systematic review. Narra J. 2025 Apr;5(1):e1671. DOI: 10.52225/narra.v5i1.1671. Epub 2025 Mar 10. PMID: 40352249; PMCID: PMC12059960.
  8. Pelayo LN, Penas Steinhardt A, Trinks J, Mill谩n AL, Frechtel G, Perone MJ, Andreone L. Impact of the gut microbiota on the pathogenesis and therapeutics of diabetes mellitus. Rev Soc Argent Diabetes. 2026;60(1):40-50.
  9. Fahim SM, Huey SL, Palma Molina XE, Agarwal N, Ridwan P, Ji N, Kibbee M, Kuriyan R, Finkelstein JL, Mehta S. Gut microbiome-based interventions for the management of obesity in children and adolescents aged up to 19 years. Cochrane Database Syst Rev. 2025 Jul 10;7(7):CD015875. DOI: 10.1002/14651858.CD015875. PMID: 40637175; PMCID: PMC12243456.
  10. Llopis-Alonso I, Correa-Bares M, Mercader-Ros MT, Lucas-Abell谩n C, Garc铆a-Mu帽oz AM, Victoria-Montesinos D. Gut microbiota-modulating interventions in paediatric type 1 diabetes: a systematic review and meta-analysis. Eur J Pediatr. 2026 May 25;185(6):435. DOI: 10.1007/s00431-026-07106-y. PMID: 42184054.
  11. Su Y, Sun M, Huang Q, Xu L, Zhao C, Xu F, Tao N, Yang Y. Effects of probiotic supplementation on glycemic control in children with type 1 diabetes: A systematic review and meta-analysis. J Int Med Res. 2026 Apr;54(4):3000605261443077. DOI: 10.1177/03000605261443077. Epub 2026 Apr 28. PMID: 42050902; PMCID: PMC13145042.
  12. Cooper TE, Khalid R, Chan S, Craig JC, Hawley CM, Howell M, et al. Synbiotics, prebiotics and probiotics for people with chronic kidney disease. Cochrane Database Syst Rev. 2023 Oct 23;10(10):CD013631. DOI: 10.1002/14651858.CD013631.pub2. PMID: 37870148; PMCID: PMC10591284.
  13. Chan MX, Hoh CY, Teh YY, Toh XY, Ismail NAS. Effects of Probiotic Supplementation on Core Symptoms of Autism Spectrum Disorder in Children. Nutrients. 2026 Mar 31;18(7):1127. DOI: 10.3390/nu18071127. PMID: 41978177; PMCID: PMC13074504.
  14. Olveira G, Gonz谩lez-Molero I. Actualizaci贸n de probi贸ticos, prebi贸ticos y simbi贸ticos en nutrici贸n cl铆nica. Endocrinol Nutr. 2016;63:482-94. DOI: 10.1016/j.endonu.2016.07.006.
  15. Rodr铆guez Pascual E, De la Sen de la Cruz L, Amor贸s Villaverde S, Perea Fuentes I, Oliva Garc铆a L, Blanco Olavarri P. Seguridad en el empleo de probi贸ticos. An Microbiota Probi贸ticos Prebi贸ticos. 2024;5(1):143-145.

Ana Isabel Anda Ceniceros. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. CS. Alberite. La Rioja. Miembro del Comit茅 Editorial de la Gu铆a Terap茅utica en Atenci贸n Primaria de la semFYC.

(BMJ) Inyecciones de corticosteroides para tratar la tendinopat铆a.

Infiltraciones con corticoides en tendinopat铆as alivian a corto plazo, pero empeoran resultados a largo plazo. Un ECA reciente desaconseja inyecciones de alto volumen con corticoides.

https://www.bmj.com/

El papel de las inyecciones de corticosteroides en el tratamiento de las tendinopat铆as (por ejemplo, la del tend贸n de Aquiles) ha sido motivo de controversia durante d茅cadas. En la formaci贸n cl铆nica se ense帽a que las inyecciones de corticosteroides para la tendinopat铆a aqu铆lea se asocian con la rotura del tend贸n y que, por tanto, est谩n contraindicadas.¹² Sin embargo, durante mucho tiempo ha habido escasas pruebas de alta calidad que respalden esta asociaci贸n y, del mismo modo, que demuestren su eficacia o falta de ella. En otra tendinopat铆a relacionada, el codo de tenista, varios ensayos aleatorizados de alta calidad han demostrado que las inyecciones de corticosteroides resultan beneficiosas al principio, pero perjudiciales a largo plazo, incluso en comparaci贸n con las inyecciones de placebo.³⁴⁵⁶ A pesar de este aparente perjuicio a largo plazo, los corticosteroides siguen utiliz谩ndose ampliamente para tratar el codo de tenista.⁷ Los beneficios a corto plazo y las desventajas a largo plazo del uso de corticosteroides observados en el codo de tenista parecen reproducirse en otras afecciones musculoesquel茅ticas.⁸⁹

Una estrategia para abordar las reticencias cl铆nicas al uso de inyecciones de corticosteroides en el tend贸n de Aquiles ha consistido en denominar el procedimiento inyecci贸n de alto volumen de soluci贸n salina (que, por lo general, tambi茅n contiene un corticosteroide). Dejando a un lado las ideas preconcebidas, los ensayos controlados aleatorizados pueden aportar pruebas que respalden o desaconsejen el uso de inyecciones de alto volumen con corticosteroides. El ensayo controlado aleatorizado de Malliaras y sus colaboradores, vinculado a este art铆culo (doi: 10.1136/bmj-2026-100807), lo demuestra adecuadamente.¹⁰ Al igual que en investigaciones anteriores,¹¹ las inyecciones de alto volumen sin corticosteroides muestran una tendencia similar a la de las inyecciones placebo (simuladas): se observa una mejor铆a gradual, pero los resultados son decepcionantes en comparaci贸n con los del grupo placebo.

Los resultados m谩s interesantes de este estudio vuelven a centrarse en los corticosteroides y coinciden con la tendencia habitual observada en otras tendinopat铆as. En cuanto al resultado principal, la mejor铆a de la puntuaci贸n VISA-A a las 52 semanas, las inyecciones de alto volumen con corticosteroides obtuvieron malos resultados, es decir, fueron inferiores a las otras opciones, incluida la inyecci贸n simulada. Este resultado llev贸 a los autores a recomendar que no se utilizaran inyecciones de alto volumen con corticosteroides para la tendinopat铆a aqu铆lea.¹⁰ Sin embargo, esto no significa que los defensores de estas inyecciones deban descartar por completo su uso. A corto plazo se observ贸 el beneficio cl铆nico habitual. Este beneficio tambi茅n se acompa帽贸 de ventajas econ贸micas: las personas que recibieron inyecciones de alto volumen con corticosteroides faltaron menos d铆as al trabajo y necesitaron menos consultas sanitarias que aquellas que recibieron una inyecci贸n simulada.

Si se est谩 dispuesto a pasar por alto los peores resultados a largo plazo —con el argumento de que la mayor铆a de los pacientes acaba mejorando—, a corto plazo los pacientes tratados con corticosteroides abandonaron antes los niveles m谩s bajos de capacidad funcional.¹⁰ Adem谩s, en este estudio no se registraron roturas del tend贸n de Aquiles en ninguno de los grupos. No obstante, ignorar sistem谩ticamente los resultados inferiores a largo plazo no es prudente: deben tenerse en cuenta y sopesarse frente a los beneficios a corto plazo.

En conclusi贸n, el efecto terap茅utico real de una inyecci贸n de alto volumen se debe principalmente a la inclusi贸n del corticosteroide. Los corticosteroides no son ni completamente beneficiosos ni completamente perjudiciales, y solo deben utilizarse en el contexto adecuado, es decir, cuando las necesidades a corto plazo prevalecen sobre las de largo plazo.

En el 谩mbito de la medicina deportiva, este planteamiento puede explicarse con claridad: el uso de un corticosteroide puede tener sentido para tratar una tendinopat铆a en un deportista cuando quedan seis semanas o menos de competici贸n importante antes de que termine la temporada. Sin embargo, si el mismo jugador presenta la misma lesi贸n justo al comenzar el periodo de descanso entre temporadas, el uso de un corticosteroide para tratar la tendinopat铆a no ser铆a apropiado. En ese caso, todos los beneficios se producir铆an durante una 茅poca del a帽o poco importante desde el punto de vista competitivo, mientras que los efectos perjudiciales tard铆os —como el riesgo de reca铆da— podr铆an aparecer meses despu茅s, en un momento mucho m谩s relevante.

Las personas que no son deportistas profesionales tambi茅n atraviesan etapas vitales comparables a los playoffs o a los campeonatos mundiales para los atletas. Por ejemplo, cuando est谩n a punto de emprender unas vacaciones costosas que han reservado con mucha antelaci贸n.

El uso de corticosteroides para tratar las tendinopat铆as parece consistir en pedir prestado al futuro para financiar el presente. Las circunstancias individuales deben determinar la importancia relativa del presente y del futuro pr贸ximo frente al medio y largo plazo.

Lo m谩s importante es que nunca se debe decir a un paciente que un corticosteroide solucionar谩 o curar谩 una tendinopat铆a. Lo contrario se ajusta m谩s a la realidad: la probabilidad de curaci贸n a largo plazo de una tendinopat铆a es menor cuando se administra una inyecci贸n de corticosteroides.

La mejor铆a a corto plazo es notable, pero los beneficios constituyen un pr茅stamo, no un regalo. Todos los profesionales sanitarios que recomienden o administren inyecciones de corticosteroides para tratar tendinopat铆as deben comprender esta contrapartida y esforzarse por explicar al paciente la perspectiva global como parte del proceso de consentimiento informado.