El 2,4% de los cánceres nuevos se atribuyen a IMC alto (3,4% en mujeres, 1,6% en hombres). Ya es el tercer factor modificable, tras tabaco y alcohol.
Prevenir el exceso de peso es prevención del cáncer.martes, 16 de junio de 2026
JAMA 2026: Dolor lumbar.
Dolor lumbar agudoterapias no farmacológicas y medicamentos seleccionados (AINE y relajantes musculares)
Dolor lumbar crónico
ejercicio, terapias psicológicas y atención multidisciplinaria combinada
(Docencia Rafalafena) EPOC: revisión actualizada utilizando las guías GesEPOC 2025 y GOLD 2026. Conceptos clave y estrategias diagnósticas y terapéuticas basadas en la evidencia disponible.
Revisión actualizada utilizando las guías GesEPOC 2025 y GOLD 2026, actualmente consideradas de referencia para la evaluación y el manejo de estos pacientes.
https://rafalafena.wordpress.com/2026/06/13/enfermedad-pulmonar-obstructiva-cronica-epoc/
Dada la elevada prevalencia de la enfermedad, su importante impacto sobre la morbimortalidad y el papel central que desempeña la Atención Primaria en su detección y seguimiento, espero que la sesión os haya permitido revisar conceptos clave y actualizar estrategias diagnósticas y terapéuticas basadas en la evidencia disponible.
(RedgedapS) Nuevo Consenso ADA/EASD 2026 (aún en revisión).
Atención +anticipatoria, integrada, centrada en la persona y orientada a complicaciones y condiciones crónicas asociadas. Ya no basta el control glucémico. Uso más temprano de iSGLT2 y/o aGLP1.
https://redgedaps.blogspot.com/
El Congreso ADA 2026 ha servido como escenario para presentar la nueva propuesta de consenso ADA/EASD sobre el manejo de la DM2, bajo el título completo de la sesión: “ADA EASD Consensus Statement on Management of Type 2 Diabetes: Management of Hyperglycemia in Type 2 Diabetes”. La sesión fue presidida por John B. Buse y Melanie J. Davies. Por alguna razón, la sesión no está disponible grabada en el congreso online, pero la repercusión ha sido tal que pensábamos que era importante comentarla en el Blog.
Conviene empezar con una advertencia: no estamos todavía ante el documento definitivo. Su versión final se presentará en el congreso de la EASD en Milán en octubre de 2026. La propia presentación insiste en que se trata de una propuesta en revisión. Es el mismo proceso que ocurrió en 2021, cuando se presentó el boceto del actual consenso ADA/EASD de 2022. Dicho esto, el mensaje general parece claro: el consenso ADA/EASD 2026 profundiza una línea ya iniciada en 2022, pero con un giro aún más explícito hacia una atención anticipatoria, integrada, centrada en la persona y orientada a complicaciones y condiciones crónicas asociadas. (Sigue leyendo...)
La DM2 deja de presentarse como una enfermedad cuyo eje principal sea únicamente la HbA1c. El nuevo consenso amplía el foco desde el “manejo de la hiperglucemia” hacia el manejo holístico de la DM2 y del riesgo de múltiples comorbilidades asociadas. Los objetivos de cuidado deben ir más allá del control glucémico e incluir protección cardiorrenal, manejo del peso, función física, bienestar y calidad de vida. Este enfoque no supone abandonar la glucemia, sino recolocarla. La HbA1c sigue siendo importante, pero ya no parece suficiente como brújula única para decidir el tratamiento. En la práctica, esto significa que el clínico debe preguntarse desde el inicio: ¿qué riesgo cardiovascular tiene esta persona?, ¿hay enfermedad renal?, ¿insuficiencia cardiaca?, ¿obesidad?, ¿MASLD/MASH?, ¿apnea del sueño?, ¿fragilidad?, ¿riesgo de hipoglucemia?, ¿qué barreras sociales o personales condicionan la adherencia y la implementación?.
Uno de los puntos más relevantes de la propuesta es la defensa de un uso más temprano de los iSGLT2 y/o de las terapias basadas en GLP-1, potencialmente desde el diagnóstico, con el objetivo de modificar el riesgo de enfermedad y complicaciones a largo plazo. Este punto tiene implicaciones muy importantes. Como todos saben, durante años, la metformina ocupó el papel casi automático de primer escalón farmacológico. El consenso ADA/EASD 2022 ya había relativizado ese dogma en pacientes con enfermedad CV, IC o ERC. La propuesta de 2026 parece ir un paso más allá: no se trata solo de “añadir” estos fármacos cuando aparece la complicación, sino de pensar antes en protección de órgano, riesgo absoluto y el futuro del paciente. Además, la combinación de ambas familias podría considerarse en pacientes de alto riesgo o con enfermedad cardiovascular o renal establecida, incluso independientemente de los niveles de HbA1c.
La propuesta refuerza el lugar de los iSGLT2 como base de protección en insuficiencia cardiaca y enfermedad renal crónica. En personas con ERC, las diapositivas recomiendan iniciar un iSGLT2 con beneficio demostrado para mejorar resultados renales, insuficiencia cardiaca y eventos cardiovasculares, y mantenerlo hasta que esté indicada la terapia renal sustitutiva. También se destaca el papel de las terapias basadas en GLP-1 con beneficio demostrado, incluyendo semaglutida para reducir el riesgo de progresión de ERC, y la posibilidad de añadir finerenona en ERC albuminúrica.
En insuficiencia cardiaca, los iSGLT2 continúan siendo prioritarios para mejorar resultados de insuficiencia cardiaca y renales. Pero aparece también un mensaje muy actual: en personas con obesidad e insuficiencia cardiaca con fracción de eyección preservada, semaglutida o tirzepatida deberían utilizarse para mejorar síntomas y resultados. Este punto ilustra bien cómo el documento conecta diabetes, obesidad, insuficiencia cardiaca y calidad de vida, no como compartimentos aislados, sino como partes de una misma trayectoria clínica.
Como en 2022, este consenso no se limita a fármacos. Una de las partes más interesantes es la recomendación de las llamadas 5S: aumentar el tiempo de estar de pie (Standing), aumentar los pasos (Stepping), incorporar actividad aeróbica que haga “sudar” (Sweating), añadir ejercicio de fuerza (Strengthening) y cuidar el sueño (Sleep). La recomendación mantiene el clásico objetivo de al menos 150 minutos semanales de actividad física aeróbica moderada-vigorosa, o 75 minutos vigorosa, repartidos en al menos tres días por semana, junto con ejercicio de resistencia 2-3 veces por semana. Pero el mensaje práctico es más amplio: no basta con “mandar caminar”, hay que reducir el sedentarismo, aumentar el movimiento diario, incorporar fuerza y cuidar el sueño.
Una idea clave de Melanie Davies fue que, aunque ahora hay más evidencia sobre fármacos, protección de órgano, autocuidado y comportamientos físicos de 24 horas, el reto es integrarlo todo de una forma significativa para las personas que viven con diabetes. Esta quizá sea la parte más importante para Atención Primaria. El consenso no solo nos dice qué fármacos usar, sino que obliga a reorganizar la mirada clínica: detectar mejor, estratificar antes, revisar comorbilidades, consensuar objetivos, reevaluar periódicamente y trabajar con equipo.
En conjunto, la propuesta de consenso ADA/EASD 2026 parece consolidar una evolución histórica: de la diabetes como enfermedad de la glucemia, a la diabetes como enfermedad cardiovascular, metabólica y social. El control glucémico sigue importando, pero ya no basta. El tratamiento de la DM2 se adelanta, se combina, se personaliza y se orienta a prevenir complicaciones a largo plazo. Queda por conocer el texto final, las matizaciones tras el proceso de revisión y cómo se trasladará todo esto a sistemas sanitarios con diferentes recursos, financiación y acceso farmacológico. Pero el mensaje de fondo ya está sobre la mesa: la DM2 debe abordarse antes, de forma más integrada y con objetivos que vayan mucho más allá de la HbA1c.
lunes, 15 de junio de 2026
(PLoS Med) Exposición a AINE durante el 1ºtrimestre del embarazo y riesgo de malformaciones congénitas graves.
https://journals.plos.org/plosmedicine
Antecedentes
El dolor y la fiebre son frecuentes durante el inicio del embarazo, pero su tratamiento representa un importante desafío clínico. Aunque no se ha confirmado de forma definitiva, estudios recientes han planteado preocupaciones sobre la seguridad del paracetamol (acetaminofén) durante la gestación. Por otro lado, la evidencia sobre el uso de antiinflamatorios no esteroideos (AINE) en el primer trimestre sigue siendo contradictoria. Esta incertidumbre ha limitado la capacidad de los médicos para tomar decisiones terapéuticas basadas en evidencia sólida.
El objetivo de este estudio fue evaluar la asociación entre la exposición a AINE durante el primer trimestre y el riesgo de malformaciones congénitas mayores (MCM).
Métodos
Se realizó un estudio de cohorte retrospectivo basado en la población utilizando el registro de embarazos del sur de Israel (siPREG).
Se incluyeron todos los embarazos únicos de mujeres de 15 a 45 años atendidas en el Centro Médico Universitario Soroka entre 1998 y 2018 que terminaron en:
- Nacimiento vivo.
- Muerte fetal.
- Interrupción electiva del embarazo por malformaciones fetales.
Se excluyeron:
- Embarazos múltiples.
- Exposición a teratógenos conocidos.
- Fetos con anomalías genéticas o cromosómicas documentadas.
La exposición a AINE durante el primer trimestre se determinó mediante registros de dispensación farmacéutica, tanto de forma global como para fármacos específicos.
Las malformaciones congénitas mayores se identificaron mediante registros clínicos, hospitalarios y de interrupciones del embarazo hasta el primer año de vida.
Resultados
Población estudiada
Se incluyeron:
- 264.858 embarazos únicos.
- 20.202 embarazos (7,6%) expuestos a AINE durante el primer trimestre.
Los AINE más utilizados fueron:
- Ibuprofeno: 5,1%.
- Diclofenaco: 1,6%.
- Naproxeno: 1,2%.
Riesgo global de malformaciones congénitas mayores
No se observó asociación entre la exposición a AINE y el riesgo de malformaciones congénitas mayores:
- Expuestos: 8,2%.
- No expuestos: 7,0%.
RR ajustado = 0,99 (IC 95%: 0,90–1,10).
Esto indica ausencia de aumento significativo del riesgo.
Riesgo según órganos o sistemas
Tampoco se observó incremento significativo del riesgo para malformaciones específicas:
| Tipo de malformación | RR ajustado (IC 95%) |
|---|---|
| Cardiovasculares | 1,05 (0,92–1,20) |
| Musculoesqueléticas | 1,03 (0,77–1,39) |
| Sistema nervioso central | 0,77 (0,53–1,11) |
| Labio/paladar hendido | 0,95 (0,47–1,91) |
| Gastrointestinales | 1,03 (0,64–1,63) |
| Genitourinarias | 0,99 (0,72–1,35) |
Ninguno de estos resultados alcanzó significación estadística.
Análisis dosis-respuesta
Se evaluó si una mayor exposición acumulada a AINE aumentaba el riesgo de malformaciones:
| Exposición acumulada | RR ajustado (IC 95%) |
|---|---|
| 1–7 dosis diarias definidas (DDD) | 1,06 (0,97–1,15) |
| 8–21 DDD | 1,10 (0,99–1,22) |
| >21 DDD | 1,24 (0,94–1,63) |
No se encontró una relación dosis-respuesta estadísticamente significativa.
Limitaciones
La principal limitación fue la posible subestimación del uso de ibuprofeno, ya que puede adquirirse sin receta médica.
Sin embargo, los análisis de sensibilidad realizados mostraron que esta posible falta de registro tuvo un impacto mínimo sobre los resultados.
Conclusión
En esta gran cohorte poblacional, la exposición a AINE durante el primer trimestre del embarazo no se asoció con un aumento del riesgo de malformaciones congénitas mayores, ni globalmente ni en órganos específicos.
Los resultados proporcionan evidencia tranquilizadora sobre la seguridad fetal de los AINE más utilizados durante las primeras etapas del embarazo.
(BJCP) Seguridad y eficacia de la semaglutida en pacientes con esteatosis hepática asociada a disfunción metabólica.
https://bpspubs.onlinelibrary.wiley.com
La enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica (MASLD) y la esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH) representan importantes problemas de salud pública. Revisiones previas sobre la semaglutida mostraron resultados inconsistentes respecto a la mejoría de la fibrosis hepática. Este estudio tuvo como objetivo proporcionar evidencia actualizada sobre la eficacia y seguridad de la semaglutida en la MASH mediante una revisión sistemática y un metaanálisis.
Métodos
Siguiendo las directrices PRISMA (PROSPERO: CRD420261288562), se realizó una búsqueda en bases de datos hasta el 8 de enero de 2026. Se analizaron 10 estudios con un total de 1.908 participantes.
Los desenlaces principales fueron:
- Resolución histológica de la MASH.
- Mejoría de la fibrosis hepática.
Los desenlaces secundarios incluyeron:
- Rigidez hepática.
- Marcadores bioquímicos.
Resultados
La semaglutida mejoró significativamente la resolución de la MASH sin empeorar la fibrosis:
- Resolución de MASH sin empeoramiento de la fibrosis: OR 3,48 (IC 95%: 2,68–4,53; p < 0,00001).
Sin embargo, la mejoría global de la fibrosis (reducción ≥1 estadio) no alcanzó significación estadística:
- Mejoría de fibrosis ≥1 estadio: OR 1,17 (IC 95%: 0,49–2,80; p = 0,72).
Hallazgos por imagen
La semaglutida produjo:
-
Disminución de la rigidez hepática:
- Diferencia media (DM): −1,25 kPa (IC 95%: −2,18 a −0,32; p = 0,009).
-
Mayor probabilidad de lograr una reducción relativa de grasa hepática ≥30%:
- OR 7,16 (IC 95%: 3,08–16,64; p < 0,00001).
Marcadores bioquímicos
Se observaron reducciones significativas en:
- AST (aspartato aminotransferasa).
- ALT (alanina aminotransferasa).
- Colesterol.
Seguridad
En comparación con el grupo control, la semaglutida se asoció con:
-
Mayor riesgo de efectos adversos gastrointestinales:
- RR 1,83 (IC 95%: 1,20–2,79).
-
Sin aumento significativo de eventos adversos graves:
- RR 1,07 (IC 95%: 0,82–1,39).
Conclusión
La semaglutida es eficaz para resolver la esteatohepatitis y mejorar los marcadores bioquímicos y de imagen en pacientes con MASLD/MASH. Sin embargo, su efecto antifibrótico parece depender tanto del estadio de la enfermedad como de la duración del tratamiento. La reversión histológica significativa de la fibrosis se observa principalmente en pacientes sin cirrosis dentro de los periodos de seguimiento evaluados en los ensayos clínicos actuales.
Interpretación clínica
En términos prácticos, los resultados sugieren que la semaglutida:
✅ Reduce la inflamación hepática y la acumulación de grasa en el hígado.
✅ Mejora las pruebas de función hepática.
✅ Disminuye la rigidez hepática medida por métodos no invasivos.
✅ Tiene un perfil de seguridad aceptable, aunque aumenta los efectos gastrointestinales.
❌ Aún no demuestra de forma consistente una mejoría significativa de la fibrosis hepática avanzada en todos los pacientes.
Por ello, actualmente la semaglutida parece ser especialmente útil en fases tempranas e intermedias de la MASH, donde puede frenar la progresión de la enfermedad e incluso favorecer la regresión de las lesiones inflamatorias, mientras que la reversión de la fibrosis avanzada puede requerir tratamientos más prolongados o terapias combinadas.
(Lancet) Eficacia y seguridad de finerenona en todo el espectro de ERC.
↓riesgo de progresión de ERC, hospitalizaciones por IC, mortalidad CV y mortalidad por todas las causas.
Sobreactivación del receptor mineralocorticoide es una vía común en la progresión de la enfermedad renal crónica (ERC) a través de múltiples etiologías. La finerenona, un antagonista no esteroideo del receptor mineralocorticoide, ha demostrado beneficios renales y cardiovasculares en la ERC asociada a diabetes tipo 2; sin embargo, no se había evaluado su eficacia y seguridad en diferentes etiologías de la enfermedad ni según los niveles de glucemia, la tasa de filtración glomerular estimada (TFGe) y la albuminuria. El objetivo de este estudio fue evaluar la eficacia y la seguridad de la finerenona en todo el espectro de la ERC.
Métodos
Se realizó un metaanálisis de datos individuales de participantes procedentes de tres ensayos clínicos aleatorizados, doble ciego y controlados con placebo de finerenona en pacientes con ERC: FIDELIO-DKD (NCT02540993; del 17 de septiembre de 2015 al 14 de abril de 2020), FIGARO-DKD (NCT02545049; del 17 de septiembre de 2015 al 2 de febrero de 2021) y FIND-CKD (NCT05047263; del 21 de septiembre de 2021 al 2 de febrero de 2026). Se utilizaron modelos de regresión de Cox para evaluar los efectos relativos sobre los desenlaces renales y cardiovasculares. El desenlace renal principal fue la insuficiencia renal o una disminución sostenida de la TFGe de al menos el 57%; el desenlace cardiovascular principal fue la hospitalización por insuficiencia cardíaca o la muerte cardiovascular. Este estudio fue registrado en PROSPERO (CRD420251269149).
Resultados
En los tres ensayos se incluyeron 14.574 participantes. La edad media fue de 63,7 años (DE 10,6); 4.467 (30,7%) eran mujeres y 10.107 (69,3%) hombres. La TFGe media fue de 56,4 mL/min/1,73 m² (DE 21,4) y la mediana de la relación albúmina-creatinina urinaria fue de 567,4 mg/g (RIC 233,6–1164,7).
La finerenona redujo el riesgo del desenlace renal compuesto en un 24% en comparación con placebo (22,3 frente a 28,8 eventos por 1.000 pacientes-año; razón de riesgos [HR] 0,76 [IC 95%: 0,68–0,86]) y también redujo el riesgo de insuficiencia renal por sí sola (HR 0,85 [0,74–0,99]).
Asimismo, la finerenona redujo el riesgo del desenlace cardiovascular compuesto frente a placebo (19,1 frente a 23,9 eventos por 1.000 pacientes-año; HR 0,80 [0,70–0,91]), incluyendo:
- Hospitalización por insuficiencia cardíaca (HR 0,78 [0,66–0,92]).
- Muerte cardiovascular (HR 0,82 [0,67–0,999]).
Además, redujo el riesgo de mortalidad por cualquier causa (HR 0,88 [0,79–0,99]).
Los efectos del tratamiento sobre el desenlace renal compuesto fueron consistentes independientemente del estado glucémico, la etiología de la ERC, la TFGe basal, el grado de albuminuria y el uso de inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT2).
La hiperpotasemia ocurrió con mayor frecuencia en el grupo tratado con finerenona que en el grupo placebo; sin embargo, la incidencia absoluta de hiperpotasemia que requirió hospitalización fue baja.
Interpretación
En las poblaciones con ERC estudiadas, la finerenona redujo el riesgo de progresión de la enfermedad renal crónica, incluida la insuficiencia renal, y disminuyó las hospitalizaciones por insuficiencia cardíaca, la mortalidad cardiovascular y la mortalidad por cualquier causa.
Estos hallazgos respaldan el uso de la finerenona como una terapia fundamental para la ERC en una amplia variedad de etiologías de la enfermedad y en distintos niveles de glucemia, TFGe y albuminuria.




