martes, 27 de enero de 2026

(BJCP) Asociación longitudinal entre la carga anticolinérgica y el deterioro cognitivo-funcional en pacientes ancianos.

 https://bpspubs.onlinelibrary.wiley.com

El uso prolongado de medicamentos con propiedades anticolinérgicas se ha asociado con un deterioro cognitivo y funcional entre adultos mayores, aunque estas medidas suelen evalúarse de forma aislada, lo que puede pasar por alto su naturaleza interrelacionada. Este estudio investigó la asociación longitudinal entre la carga anticolinérgica y las medidas cognitivo-funcionales integradas en adultos mayores.

Métodos

Los participantes procedían de S.AGES (Francia, 2009–2012). La carga total diaria de anticolinérgicos se evaluó utilizando la Escala de Carga Anticolinérgica (ACB) y el Catálogo de Carga Anticolinérgica y Sedativa (ACSBC). Combinamos el Mini-Examen del Estado Mental (MMSE) con las actividades básicas de la vida diaria (BADLs), con las actividades instrumentales de la vida diaria (IADLs) o con ambas. Se realizaron análisis factoriales exploratorios (EFAs) y análisis factoriales confirmatorios (CFA) para explorar la dimensionalidad y el ajuste del modelo. Las asociaciones entre la carga total y los resultados se estimaron utilizando modelos lineales mixtos generalizados (GLMMs).

Resultados

Entre 983 participantes, una puntuación diaria total de ACB más alta se asoció con un peor rendimiento de MMSE-BADLs-IADLs (OR = 1,25; IC 95% = [1,06–1,47]; p = 0,004) y las MMSE-IADLs (OR = 1,56; IC 95% = [1,30–1,88]; p < 0,001). Las puntuaciones más altas de ACSBC mostraron asociaciones similares con las MMSE-BADLs-IADLs (OR = 1,23; IC 95% = [1,08–1,40]; p < 0,001) y las MMSE-IADLs (OR = 1,40; IC 95% = [1,16–1,70]; p < 0,001). Las tres medidas cognitivo-funcionales mostraron una alta consistencia interna con índices de ajuste comparativo (CFI) de 0,9 y 0,95 y un error cuadrático medio de aproximaciones (RMSEAs) < 0,08, apoyando un modelo de un solo factor.

Conclusiones

Nuestros hallazgos, basados en medidas combinadas para evaluar el deterioro cognitivo-funcional en adultos mayores, respaldan la incorporación de la evaluación de la carga anticolinérgica en la atención rutinaria, especialmente en pacientes de ≥85 años o aquellos con enfermedades del SNC y depresión.



(Hypertension) Tto combinado en una sola pastilla para el manejo de la HTA. Declaración de la AHA.

 https://www.ahajournals.org/do

La creciente carga global de la hipertensión y el control inadecuado de la presión arterial requieren estrategias terapéuticas efectivas para mejorar el control de la presión arterial y reducir los riesgos de enfermedades cardiovasculares atribuibles a la hipertensión. Los medicamentos combinados de una sola pastilla para la hipertensión combinan ≥2 agentes antihipertensivos en una sola pastilla. Los medicamentos combinados de una sola pastilla ofrecen una oportunidad prometedora para lograr un control de la presión arterial más rápido y sostenido en comparación con el tratamiento escalonado (es decir, prescribir monoterapia antihipertensiva, ajustar la dosis y, posteriormente, añadir más agentes antihipertensivos). Los medicamentos combinados de una sola pastilla combinan mecanismos complementarios de acción de los agentes antihipertensores para reducir la presión arterial de forma más eficaz y reducir los efectos adversos. Este enfoque simplifica los regímenes de tratamiento al reducir la carga de pastillas, mejora la adherencia del paciente, supera la inercia del clínico simplificando la prescripción, es rentable y resulta en un control de la presión arterial más rápido en comparación con el uso de pastillas separadas. Las limitaciones menores de los medicamentos combinados en una sola pastilla incluyen la flexibilidad limitada para ajustar la dosis y la falta de disponibilidad comercial de ciertas combinaciones de agentes. Al incorporar medicamentos combinados de una sola pastilla en la práctica habitual para la mayoría de los pacientes con hipertensión, los profesionales sanitarios pueden mejorar los resultados cardiovasculares a largo plazo mientras reducen la carga del paciente. Esta declaración científica ofrece una visión general de la evidencia clínica en torno al uso de medicamentos combinados de una sola píldora para la hipertensión, las estrategias para implementar medicamentos combinados de una sola píldora en la práctica clínica y las lagunas de conocimiento que merecen una investigación más profunda.



(El blog de Ricardo Ruiz de Adana Pérez) Seguimiento de la artrosis en Atención Primaria: cómo monitorizar respuesta y decidir el siguiente paso.

 https://ricardoruizdeadana.blogspot.com

La artrosis (AO) es una de las causas más frecuentes de dolor y discapacidad en Atención Primaria. Más allá del diagnóstico, el reto diario es comprobar si el tratamiento —farmacológico y no farmacológico— funciona, y cuándo ajustar o cambiar. Para ello, conviene utilizar medidas reproducibles que capten lo que importa al paciente: dolor, función y calidad de vida.

En este contexto, las medidas de resultado informadas por el paciente (patient-reported outcome measures) (PROMs) —como EVA/NRS, WOMAC, KOOS/HOOS o AUSCAN— y las medidas basadas en rendimiento físico —como TUG o Chair Stand— permiten objetivar cambios a lo largo del tiempo, comparar alternativas terapéuticas y documentar la respuesta en la historia clínica. Complementariamente, los criterios compuestos de respuesta (p. ej., OMERACT–OARSI) ayudan a clasificar de forma clara si un paciente es “respondedor” o no, facilitando decisiones compartidas.

Conceptos clave: MCID (cambio mínimo importante para el paciente), MCD (cambio mínimo detectable que excede el error de medida) y PASS (estado sintomático aceptable para el paciente). Pasamos así de una visión estadística a una verdaderamente clínica.

  • ¿Por qué estandarizar? Al estandarizar evitamos decisiones basadas en impresiones subjetivas; permite comparar tratamientos; mejora la comunicación al derivar; facilita decisiones compartidas.
  • Qué esperar: Son herramientas para objetivar tendencias; no sustituyen la valoración integral. Requieren consistencia (misma escala/versión/tiempo).

Objetivos del artículo: ayudar a identificar y manejar escalas útiles para la práctica clínica y en proyectos de investigación, explicar interpretación (MCID, MCD, PASS, OMERACT–OARSI), aportar algoritmos y tablas rápidas, y ofrecer plantillas de registro.



(NEJM Evid) Neumonía adquirida en la comunidad en adultos.

Enlace



Sano y salvo. La confianza del médico en el paciente, a examen: impacto de la longitudinalidad

 https://sano-y-salvo.blogspot.com/

La revista Annals of Family Medicine ha publicado los resultados de un estudio de investigación cualitativa, realizado para indagar sobre qué significa para los médicos de familia confiar en sus pacientes, qué relación guarda la confianza con la longitudinalidad, y cuáles son los factores que facilitan u obstaculizan establecer esa relación de confianza.

A partir del análisis de contenido de las entrevistas semiestructuradas realizadas a 25 médicos de familia en Australia, los autores han identificado tres hallazgos clave:

  1. La confianza en el paciente se asume de inicio, como base de la relación y como elemento con efecto terapéutico.
  2. La confianza se construye y se fortalece con el tiempo: la participación activa del paciente en su autocuidado la refuerza y, a su vez, la confianza del médico favorece la autonomía del paciente.
  3. La confianza se resiente cuando el profesional percibe, por parte del paciente, la búsqueda de algún beneficio secundario o algún intento de manipular la relación; aun así, los médicos de familia intentan comprender el contexto del paciente y reconstruir la relación.

El estudio no propone intervenciones concretas, pero sí establece el marco relacional sobre el que descansan las decisiones clínicas seguras en el día a día de las consultas de atención primaria: la longitudinalidad o continuidad en el tiempo de la relación entre el médico de familia y sus pacientes.

El conocimiento y la confianza mutua mejoran la calidad de la anamnesis, la detección precoz de cambios y señales de alarma, la toma de decisiones compartidas, el establecimiento de acuerdos realistas de cuidado y la adecuación de pruebas y tratamientos. Esto es especialmente relevante en el caso de los pacientes con mayor carga de enfermedad y con elevadas necesidades de atención sanitaria. 

En contextos especialmente complejos, los médicos de familia necesitan apoyo organizativo y unas condiciones de trabajo que permitan construir relaciones de confianza. Cuando los pacientes confían en su médico de cabecera y el médico confía en sus pacientes, la relación terapéutica se fortalece, mejora la toma de decisiones compartidas y los resultados son más satisfactorios para ambas partes. 

La longitudinalidad contribuye a reducir los efectos negativos derivados de la incertidumbre, la fragmentación de la asistencia y el uso inadecuado de otros recursos. Como hemos señalado anteriormente en este blog, la longitudinalidad reduce las intervenciones innecesarias y el daño evitable.

La longitudinalidad, como la confianza, ha de ser bidireccional: el paciente identifica a su médico de cabecera como fuente principal y prioritaria de cuidados, y el médico se compromete y se implica como profesional de referencia para atender la mayoría de los problemas de salud de los pacientes de su cupo. 

Las decisiones de gestión han de potenciar la longitudinalidad, no dificultarla. Medidas como priorizar la atención por el profesional o equipo de referencia, favorecer las consultas programadas, proteger la accesibilidad para reconsultar cuando sea necesario (p. ej., franjas de agenda reservadas para seguimiento con el profesional de referencia y adaptación de los canales de solicitud de citas, con menos burocracia), estabilizar cupos y equipos, y limitar rotaciones y cambios innecesarios, entre otras, refuerzan la confianza y el vínculo terapéutico. 

Los resultados de este nuevo estudio no hacen más que corroborar la evidencia preexistente: que la longitudinalidad impacta en la seguridad clínica y que, en la relación médico-paciente, la confianza se protege protegiendo la longitudinalidad.

Recién salidas del horno: Guía AHA, 2026, de Evento Vascular Cerebral (EVC) Isquémico. Cambios o puntos relevantes.

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🔴 Tenecteplase vs. Alteplase (Cambio Mayor) Se recomienda el uso de Tenecteplase (0.25 mg/kg, bolo único, máx. 25 mg) como una alternativa de primera línea, no inferior a la Alteplase, para pacientes elegibles en la ventana de 4.5 horas. Nota: La dosis de 0.4 mg/kg de Tenecteplase no se recomienda por falta de beneficio adicional y mayor riesgo de seguridad.

🔴 Ictus Leve No Incapacitante: En pacientes con déficits leves que no son incapacitantes (ej. síndrome sensitivo aislado, NIHSS bajo sin impacto funcional) dentro de las 4.5 horas, no se recomienda la trombolisis IV. Se prefiere la doble antiagregación plaquetaria (DAPT). 🔴 Trombectomía (EVT) en "Large Core": Se amplía la indicación de trombectomía mecánica para incluir pacientes con infartos de núcleo isquémico grande establecidos (ASPECTS 3-5), (antes eran excluidos). 🔴 Se desaconseja la reducción intensiva de la PAS (<140 mmHg) tras una reperfusión exitosa. Objetivo: TA <180/105 mmHg en las primeras 24 horas. 🔴 Oclusión de Arteria Basilar: realizar trombectomía en pacientes con oclusión de la arteria basilar a las <24 horas si NIHSS ≥10. 🔴 Control Glucémico: mantener entre 140-180 mg/dL. 🔴 Ventanas Extendidas de Trombolisis: Se recomienda el uso de trombolisis IV en ventana extendida (4.5 a 9 horas o ictus del despertar) en pacientes seleccionados mediante imagen avanzada que demuestre mismatch (DWI-FLAIR o Perfusión). 🔴 Nuevas Guías Pediátricas: Por primera vez se incluyen recomendaciones específicas para pediatría




lunes, 26 de enero de 2026

SED. Novedades de los Estándares de Atención en Diabetes ADA 2026.

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Ya disponibles las novedades de los Estándares de Atención en Diabetes ADA 2026

📄 Documento elaborado por nuestro Grupo de Jóvenes Diabetólogos , centrado en los cambios clave que impactan en la práctica clínica diaria: diagnóstico, tecnología, obesidad, riesgo CV, ERC, ...