miércoles, 28 de octubre de 2026

Cardioteca. Dislipemia en atención primaria: cómo alcanzar el objetivo de cLDL, intolerancia a estatinas y cuándo derivar.

https://www.cardioteca.com/lipidos-blog/

La píldora aplica a la consulta de atención primaria la actualización de 2025 de la guía ESC/EAS de dislipemias, con la de 2019 en lo que la actualización no toca: objetivo de cLDL según el riesgo calculado con SCORE2 y SCORE2-OP, escalones del tratamiento, analítica de control, intolerancia a las estatinas y criterios de derivación.

💊 Según la actualización ESC/EAS 2025, una estatina de alta intensidad baja el colesterol LDL en torno al 50%, y alrededor del 60% con ezetimiba. 🧪 El colesterol LDL se repite a las 4 a 6 semanas de empezar o subir el tratamiento, y una vez al año cuando está en objetivo. 🔁 En el estudio CLEAR Outcomes, con 13.970 pacientes que no toleraban las estatinas, el ácido bempedoico bajó el colesterol LDL 21 puntos porcentuales más que el placebo a los 6 meses. 🏥 En España, los anticuerpos frente a PCSK9 y el inclisirán se financian con enfermedad cardiovascular establecida o hipercolesterolemia familiar heterocigota y colesterol LDL por encima de 100 mg/dL pese a la estatina.



(FDA) 9 cosas que debes saber sobre los biosimilares.

➡️Misma eficacia, seguridad y calidad que el biológico de referencia.

➡️Intercambio no aumenta riesgos clínicos.
➡️Favorecen acceso a tratamientos biológicos y sostenibilidad del sistema.




Aspectos importantes sobre los biosimilares y los biosimilares intercambiables

1. Los biosimilares y los biosimilares intercambiables aprobados por la FDA son versiones muy similares de los productos de referencia aprobados por la FDA.

Los biosimilares y los biosimilares intercambiables se elaboran a partir de los mismos tipos de fuentes que los productos de referencia, como células vivas o microorganismos. Actúan de la misma manera que el producto de referencia y se administran también por la misma vía (por ejemplo, mediante inyección subcutánea o infusión intravenosa). Asimismo, tienen la misma concentración y dosificación que el producto de referencia.

2. Los biosimilares y los biosimilares intercambiables son tan seguros y eficaces como el producto de referencia.

Tanto los biosimilares como los biosimilares intercambiables deben cumplir los mismos elevados estándares de biosimilitud para obtener la aprobación de la FDA. Esto significa que se puede esperar el mismo nivel de seguridad y eficacia durante todo el tratamiento que con el producto de referencia. Las investigaciones de la FDA han demostrado que el cambio entre biosimilares y sus productos de referencia no se asocia con diferencias en el riesgo de muerte, acontecimientos adversos graves o interrupciones del tratamiento.

3. Algunos biosimilares se aprueban como «biosimilares intercambiables».

Algunos biosimilares, pero no todos, se aprueban como biosimilares intercambiables. La empresa fabricante debe solicitar específicamente que su biosimilar sea aprobado como intercambiable. Existen diversas razones por las que una empresa puede no solicitar esta clasificación, como motivos comerciales o el hecho de que el medicamento se administre en un hospital o centro ambulatorio y no se dispense al paciente a través de una farmacia.

Dependiendo de la legislación de cada estado, un biosimilar generalmente debe prescribirse por su nombre, mientras que un biosimilar intercambiable puede sustituir al producto de referencia en una farmacia sin necesidad de intervención del prescriptor.

4. Los profesionales sanitarios pueden prescribir biosimilares y biosimilares intercambiables en lugar del producto de referencia con la misma confianza.

Existe la idea errónea de que un biosimilar intercambiable, por cumplir requisitos legales adicionales, es más seguro o eficaz que un biosimilar no intercambiable. Sin embargo, tanto los biosimilares como los biosimilares intercambiables pueden utilizarse en sustitución del producto de referencia y se consideran tan seguros y eficaces como este. La experiencia acumulada con los biosimilares indica que los biosimilares y los biosimilares intercambiables presentan la misma seguridad y eficacia.

5. Todos los biosimilares ofrecen más opciones de tratamiento a los pacientes.

Al igual que los medicamentos genéricos, los biosimilares y los biosimilares intercambiables amplían las opciones terapéuticas disponibles para los pacientes y pueden tener un coste menor. Esto se debe a que sus fabricantes se basan en la conclusión de la FDA de que los medicamentos biológicos originales son seguros y eficaces, lo que permite simplificar sus programas de desarrollo. El posible menor coste no refleja una menor eficacia ni una menor seguridad de los biosimilares.

6. La FDA está actualizando sus directrices para la industria farmacéutica sobre los biosimilares intercambiables con el objetivo de recomendar menos pruebas para demostrar la intercambiabilidad.

La experiencia acumulada con los biosimilares ha demostrado que los riesgos asociados al cambio entre el producto de referencia y un biosimilar son insignificantes. Las recomendaciones actualizadas de estas directrices, una vez finalizadas, pretenden establecer un marco que permita agilizar las aprobaciones de biosimilares intercambiables sin comprometer los elevados estándares de seguridad y eficacia de la FDA.

7. Los biosimilares y los biosimilares intercambiables han tenido un impacto positivo en la salud pública.

Casi una década después de la primera aprobación de un biosimilar en Estados Unidos, en 2015, los biosimilares y los biosimilares intercambiables han tenido un impacto significativo en la mejora de los resultados de salud y en el tratamiento de diversas enfermedades.

En conjunto, los pacientes han recibido tratamientos con biosimilares durante casi 3.800 millones de días de tratamiento, de los cuales 571 millones corresponden a días de atención sanitaria que, posiblemente, no habrían recibido sin la competencia generada por los biosimilares.

Su impacto va más allá del ahorro para el sistema sanitario: contribuyen a aumentar la equidad en salud y podrían mejorar el acceso de los pacientes a medicamentos que anteriormente no estaban cubiertos por sus seguros o cuyo coste resultaba inasumible.

8. Utilice la base de datos Purple Book de la FDA sobre productos biológicos autorizados para comprobar si su medicamento dispone de un biosimilar aprobado.

La base de datos Purple Book de productos biológicos autorizados es una base de datos de búsqueda que contiene productos biológicos aprobados por la FDA (también denominados «autorizados»), incluidos los biosimilares y los biosimilares intercambiables autorizados, así como sus productos de referencia.

La base de datos Purple Book ofrece numerosas funciones para satisfacer las necesidades de distintos usuarios. Incluye opciones de búsqueda sencilla y avanzada, un glosario de términos, enlaces a las fichas técnicas de los productos y herramientas para buscar, filtrar y ordenar la información según las necesidades del usuario.

Esta base de datos está diseñada para el público general, los profesionales sanitarios, los investigadores y los fabricantes, y proporciona una herramienta de referencia integral sobre productos biológicos, incluidos los biosimilares y los biosimilares intercambiables.

9. Visite la página de biosimilares de la FDA para acceder a materiales educativos sobre biosimilares.

El sitio web de la FDA dedicado a los biosimilares ofrece numerosos recursos informativos para pacientes y profesionales sanitarios. Incluye fichas informativas, vídeos e infografías dirigidos a ambos colectivos, muchos de ellos traducidos a varios idiomas.

En este sitio también se puede acceder a un conjunto de materiales educativos para programas de formación universitaria en ciencias de la salud, que proporciona información más detallada sobre diversos aspectos de los biosimilares. Asimismo, en la página de materiales educativos multimedia se incluyen enlaces a cursos gratuitos de Medscape.

(BMJ) Apoyo a la desprescripción en las guías de práctica clínica europeas: una revisión sistemática.

➡️La desprescripción sigue estando insuficientemente representada en las guías clínicas europeas.

➡️Necesidad de recomendaciones para retirar fármacos.


Resumen

Antecedentes: La polifarmacia es cada vez más frecuente entre las personas mayores con enfermedades crónicas; sin embargo, las guías de práctica clínica hacen hincapié principalmente en el inicio de los tratamientos, en lugar de en su retirada. Este desequilibrio contribuye a la prescripción excesiva, la inercia terapéutica y los daños evitables.

Objetivo: Evaluar la prevalencia y la calidad de las recomendaciones para la retirada de tratamientos en las guías europeas sobre enfermedades crónicas publicadas entre 2019 y 2024.

Métodos: Se realizó una revisión sistemática siguiendo los estándares PRISMA 2020 (Preferred Reporting Items for Systematic Reviews and Meta-Analyses), utilizando la base de datos Trip Medical Database. Se incluyeron todas las guías europeas de práctica clínica sobre el manejo de enfermedades crónicas en adultos, excluyendo las relacionadas con oncología, atención aguda, pediatría, obstetricia y cuidados paliativos. Se extrajeron datos sobre la presencia, la justificación y la solidez de las recomendaciones para retirar o evitar tratamientos.

Resultados: De los 3551 registros identificados, 724 guías cumplieron los criterios de inclusión. Solo 49 contenían alguna mención a la retirada de tratamientos, generalmente relacionada con la toxicidad o la falta de eficacia. Una única guía, procedente de la Sociedad Clínica Europea del Sida (European AIDS Clinical Society), proporcionaba algoritmos explícitos y criterios para la deprescripción. Los enfoques personalizados y centrados en el paciente para la deprescripción, así como los marcos estructurados para la toma de decisiones, se describían en muy pocas ocasiones.

Conclusiones: La deprescripción sigue estando infrarrepresentada en las guías clínicas europeas. Es urgente pasar de un modelo centrado en la enfermedad a una atención centrada en el paciente, mediante guías que proporcionen estrategias claras y basadas en la evidencia para retirar los medicamentos que ya no ofrecen beneficios clínicos. Las sociedades científicas deberían liderar el desarrollo de recomendaciones que promuevan una prescripción segura, racional y personalizada, garantizando beneficios reales para los pacientes y minimizando los riesgos. Todo el proceso debe individualizarse y, necesariamente, incluir la toma de decisiones compartida con los pacientes, sus familias y sus cuidadores.

Circulation. Guía de consenso para la prevención y manejo específicos femeninos de las enfermedades cardiovasculares.

Nuevo en @CircAHA AHA, pediatras (AAP), ginecólogos (ACOG) y medicina maternofetal (SMFM) firman juntos la primera guía por etapas vitales de la mujer. Cuatro fases (perimenarquia, ciclos ovulatorios, perimenopausia y posmenopausia) y el embarazo como prueba de esfuerzo que destapa el riesgo.

🔑menarquia antes de los 10 años, menopausia antes de los 45, PMOS (el antiguo SOP) y las complicaciones del embarazo: potenciadores de riesgo CV 🔑 Se aconseja también cribar depresión, ansiedad y TCA en todas las etapas.













































Prevención en pacientes con Cirrosis, Guía de la ACG (American College of Gastroenterology) 2026.

https://www.ovid.com/jnls/ajg/

Puntos clave:

🔵 Para várices esofágicas de alto riesgo o hipertensión portal clínicamente significativa: Carvedilol es superior a Propranolol. Inicia a 12.5 mg/día, sin titular a frecuencia cardiaca (su efecto no depende de ella). 🔵 En sangrado de tubo digestivo variceal: las guías recomiendan antibiótico profiláctico por 2–3 días (no 5-7). Misma mortalidad, aunque más riesgo de infección (15%) 🔵 En Encefalopatía hepática mínima: lactulosa. La rifaximina se reserva para prevención secundaria, no de primera instancia. 🔵 Vacunas vacunas: Hepatitis A, influenza, SARS-CoV-2 y VSR desde los 50 años. VHB también, aunque su respuesta es del 50% (confirma con anti-HBs). 🔵 Aumentar la Proteína a 1.2–1.5 g/kg/día y calorías 30–35 kcal/kg. Pero siempre con ejercicio de resistencia (suplementar sin ejercicio no mejoró masa muscular). Mito: Las varices contraindican bifosfonatos orales.
















































Cardioteca. Espacio arritmias. Dosis de los anticoagulantes y los antiarrítmicos: tablas por función renal, edad y peso.

Dosis de los anticoagulantes y los antiarrítmicos: tablas por función renal, edad y peso · ESPACIO Arritmias. Las dosis por indicación, función renal, edad y peso, con la ficha técnica y la guía ESC 2024 de FA en columnas.

https://www.cardioteca.com/espacio-arritmias/



martes, 27 de octubre de 2026

Manejo de hemorragias en pacientes con terapia anticoagulante: una guía práctica para médicos.

 https://criticalcarereviews.com/

La hemorragia es una complicación frecuente y, a menudo, grave del tratamiento anticoagulante. El uso de anticoagulantes orales para prevenir eventos trombóticos en enfermedades cardiovasculares comunes, como la fibrilación auricular, expone a los pacientes a un mayor riesgo de hemorragia, asociado a morbimortalidad.

Las consecuencias de la hemorragia van mucho más allá del episodio agudo, ya que afectan a la adherencia al tratamiento y a las decisiones sobre el manejo a largo plazo, además de aumentar el riesgo de eventos isquémicos cuando se suspende la anticoagulación.

Optimizar el equilibrio entre el riesgo trombótico y el riesgo hemorrágico requiere experiencia en la estratificación del riesgo, las estrategias preventivas, el manejo agudo y la determinación del momento adecuado para reanudar la anticoagulación tras lograr la hemostasia.

Esta revisión resume la epidemiología y el impacto clínico de las hemorragias en pacientes que reciben tratamiento anticoagulante oral y presenta algoritmos de flujo actualizados y centrados en el paciente para el manejo agudo y la reanudación segura del tratamiento.

Los esfuerzos futuros deben centrarse en perfeccionar la predicción del riesgo, individualizar los regímenes anticoagulantes y mejorar el acceso a agentes específicos de reversión de la anticoagulación, con el fin de seguir mejorando los resultados clínicos de los pacientes.