viernes, 19 de junio de 2026

(JAMA) Seguridad y eficacia de la vacuna contra la #COVID19 en ancianos.

 https://jamanetwork.com/

Introducción

Entre septiembre y noviembre de 2025, muchos países europeos iniciaron campañas de vacunación contra la COVID-19, en un periodo en el que la incidencia de SARS-CoV-2 estaba disminuyendo tras una fase de alta circulación. Estas campañas se dirigieron a grupos específicos, incluidos adultos mayores (personas a partir de un umbral de edad mínimo que varió entre 60 y 70 años según el país).

Se estimó la efectividad de las vacunas COVID-19 administradas durante estas campañas estacionales en Europa contra la infección sintomática por SARS-CoV-2 que requirió atención médica en adultos mayores, entre el 29 de septiembre de 2025 y el 10 de enero de 2026.

Métodos

Este estudio de casos y controles utilizó datos del estudio primario Vaccine Effectiveness, Burden and Impact Studies en atención primaria. Se incluyeron pacientes con infección respiratoria aguda que acudieron a un médico de atención primaria al menos 14 días después del inicio de las campañas de vacunación estacional en Francia, Alemania, Irlanda, Italia o España, y que pertenecían al grupo objetivo de personas mayores.

Se seleccionó a todos los pacientes o una muestra sistemática (con fracción de muestreo conocida) para la toma de muestras. Los casos y controles fueron pacientes con resultado positivo o negativo, respectivamente, para SARS-CoV-2 mediante RT-PCR.

Se definió como vacunados a los individuos que recibieron cualquier dosis de vacuna COVID-19 a partir del inicio de la campaña y cuyos síntomas comenzaron al menos 14 días después de la vacunación. Los no vacunados fueron aquellos sin vacunación durante la campaña ni en los 3 meses previos, así como quienes fueron vacunados el día del inicio de los síntomas o después.

Se utilizaron modelos de regresión logística ajustados por sitio del estudio, tiempo de inicio de síntomas, edad y sexo para estimar la efectividad de la vacuna (VE) frente a infección sintomática confirmada por RT-PCR, en general y según el tiempo desde la vacunación. Se exploraron distintas formas funcionales de las variables y se seleccionó el mejor modelo ajustado usando el criterio de información de Akaike.

Se realizaron análisis de sensibilidad para evaluar posibles confusores como enfermedades crónicas y para excluir casos de influenza del grupo control.

Para evitar sesgos por datos escasos, no se estimó VE en determinadas situaciones con pocos eventos. También se empleó regresión penalizada de Firth cuando había pocos eventos por parámetro del modelo. Si los resultados diferían sustancialmente (>10%) de la regresión estándar, no se reportaban.

El análisis se realizó entre enero y febrero de 2026 usando R 4.4.1. La significación estadística se estableció en P < 0,05.

Resultados

Se incluyeron 2.046 pacientes: 125 casos (6%) y 1.921 controles (94%). La edad media fue de 72 años (rango intercuartílico 64–79) en los casos y 73 años (67–79) en los controles.

De los 125 casos, 7 (6%) estaban vacunados, frente a 374 de 1.921 controles (19%). El tiempo mediano desde la vacunación fue de 36 días tanto en casos como en controles.

Entre 381 pacientes vacunados con información disponible sobre marca, 278 (73%) recibieron Comirnaty. De estos, 137 (50%) tenían información sobre valencia; todos correspondían a vacunas adaptadas a SARS-CoV-2-LP.8.1.

Discusión

Las vacunas administradas en otoño e invierno de 2025–2026 mostraron una efectividad de aproximadamente el 55% contra la enfermedad sintomática en adultos mayores durante los primeros 2 meses tras la vacunación. Esta estimación fue consistente con los resultados de las dos temporadas anteriores y con los de un preprint de Estados Unidos para la temporada 2025–2026.

Este estudio tiene limitaciones. El tamaño muestral fue reducido debido a la disminución de la circulación de SARS-CoV-2 tras las campañas de vacunación, un fenómeno también observado en la temporada previa, lo que exige cautela al interpretar los resultados y al evaluar el momento óptimo de las campañas de vacunación contra la COVID-19.

La baja aceptación de la vacuna, a pesar de mostrar una eficacia a corto plazo considerable, sugiere oportunidades perdidas para prevenir la COVID-19 sintomática en grupos vulnerables no vacunados.

(BJCP) Seguridad y eficacia comparadas de los IBP tras un IAM en pacientes con doble antiagregación plaquetaria.

 https://bpspubs.onlinelibrary.wiley.com/

Antecedentes

Las guías actuales recomiendan la co-prescripción de inhibidores de la bomba de protones (IBP) junto con la terapia antiagregante plaquetaria dual (DAPT) tras un infarto agudo de miocardio (IAM) para prevenir hemorragias gastrointestinales. Evidencia emergente sugiere que los IBP tienen perfiles farmacocinéticos distintos y que sus efectos cardiovasculares y hemorrágicos podrían no ser iguales dentro de la misma clase.

Métodos

Se utilizaron datos de historia clínica electrónica de la Plataforma de Datos Médicos y de Salud de Tianjin para emular ensayos objetivo que compararan la efectividad y seguridad de tres IBP de uso común en la práctica clínica. El desenlace de efectividad fue la hemorragia gastrointestinal, y el desenlace de seguridad fue un compuesto de eventos cardiovasculares. Se utilizó un modelo de regresión de riesgos proporcionales de Cox para estimar los hazard ratios (HR) e intervalos de confianza del 95% (IC 95%) entre los distintos IBP. Además, se aplicaron modelos pronósticos basados en XGBoost para evaluar la heterogeneidad del efecto del tratamiento según estratos de riesgo basal predicho.

Resultados

De 51.072 pacientes con IAM en tratamiento con DAPT, 22.671 recibieron rabeprazol, 18.081 pantoprazol y 10.320 lansoprazol.

Durante 1 año de seguimiento, tanto pantoprazol (HR 1,05 [IC 95%: 0,97–1,13]) como lansoprazol (HR 0,99 [0,91–1,09]) mostraron un riesgo cardiovascular similar al rabeprazol. Sin embargo, pantoprazol se asoció con un mayor riesgo de reinfarto (HR 1,20 [1,07–1,35]).

En cuanto al riesgo de hemorragia gastrointestinal, lansoprazol mostró un riesgo menor (HR 0,81 [0,70–0,93]) en comparación con rabeprazol. Los resultados fueron consistentes en múltiples análisis de sensibilidad, y la heterogeneidad del efecto indicó que el beneficio gastrointestinal de lansoprazol aumenta a medida que crece el riesgo basal de sangrado.

Conclusiones

En pacientes con infarto agudo de miocardio que reciben DAPT, los tres IBP mostraron una seguridad cardiovascular similar, mientras que lansoprazol se asoció con un menor riesgo de hemorragia gastrointestinal. Se requiere validación externa para confirmar estos hallazgos.

(Farmacia hospitalaria) Recomendaciones de manejo perioperatorio de medicación crónica.

Con tablas por grupo terapéutico y principio activo y tablas de terapias biológicas y suplementos naturales. Especial cuidado con fármacos que alteran la coagulación.

https://www.revistafarmaciahospitalaria.es/

Introducción

en el entorno perioperatorio es de gran importancia la correcta gestión de la medicación crónica, decidiendo qué medicamentos serán suspendidos y cuándo serán reintroducidos. Aunque se deben tomar decisiones individuales basadas en el paciente y el riesgo de la cirugía, se ha detectado la necesidad de un consenso nacional.

Objetivo

el objetivo es recoger las distintas recomendaciones específicas para el manejo perioperatorio de la medicación crónica, basadas en la evidencia y en el consenso de expertos, con el objetivo de mejorar la seguridad en la atención al paciente quirúrgico.

Método

se realizó una revisión de la literatura disponible sobre recomendaciones perioperatorias de los fármacos que más frecuentemente forman parte de la medicación crónica en pacientes que van a ser intervenidos quirúrgicamente. Se revisaron las fichas técnicas, la bibliografía en Medline y Cochrane Library, además de información de otras bases de datos como UpToDate® o Micromedex®.

Resultados

se sintetizan las recomendaciones relacionadas con los distintos fármacos agrupados por categoría farmacoterapéutica, los medicamentos específicos para tratar enfermedades inmunomediadas y, por último, los suplementos naturales y la fitoterapia. 

Conclusiones

la información recogida en el artículo puede servir al equipo asistencial para decidir la actitud a seguir con la medicación crónica del paciente.

Therapeutics Letter: Fármacos que inducen edema.

En edema de nueva aparición, considerar el origen yatrogénico, especialmente en pacientes polimedicados. Mejor ajuste de tto que añadir nuevos fármacos.

https://www.ti.ubc.ca/

Edema periférico inducido por fármacos

El edema periférico es la hinchazón del cuerpo, generalmente en pies, tobillos o piernas, y en ocasiones en la cara o el abdomen. Ocurre cuando el exceso de líquido queda atrapado en los tejidos del organismo. Aunque puede ser un signo de una enfermedad como insuficiencia cardíaca, con mucha frecuencia es simplemente un efecto secundario de un medicamento.

¿Qué medicamentos pueden causar esta hinchazón?

Varios fármacos de uso común pueden provocar retención de líquidos. Los más frecuentes incluyen:

Medicamentos para la presión arterial: fármacos como amlodipino o nifedipino. Aproximadamente 1 de cada 10 personas mayores desarrolla hinchazón dentro del primer año de uso.

Medicamentos para dolor neuropático o epilepsia: como gabapentina o pregabalina, que causan edema en alrededor de 1 de cada 20 pacientes.

Analgésicos de venta libre: los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs), como ibuprofeno o naproxeno, pueden aumentar el riesgo de hinchazón en las piernas, especialmente en personas mayores.

Otros fármacos: ciertos medicamentos psiquiátricos (psicotrópicos), fármacos para la enfermedad de Parkinson y terapias hormonales.

¿Por qué los medicamentos causan edema?

Generalmente ocurre por dos mecanismos principales:

Algunos fármacos provocan vasodilatación (ensanchamiento de los vasos sanguíneos), lo que facilita que el líquido se filtre hacia los tejidos.

Otros, como los analgésicos habituales, favorecen la retención de sodio (sal), lo que provoca que el cuerpo acumule agua.

¿Sirven los diuréticos (“pastillas para orinar”)?

No suelen ser la solución adecuada. Si el edema se debe a vasodilatación (como ocurre con algunos antihipertensivos o fármacos para dolor neuropático), los diuréticos generalmente no funcionan. La estrategia más eficaz suele ser reducir la dosis, suspender o cambiar el medicamento causante, siempre bajo supervisión médica.

¿Qué hacer si aparecen hinchazón en las piernas?

Antes de realizar pruebas complejas, el médico y el paciente suelen seguir estos pasos:

  • Revisar todos los medicamentos, incluyendo cambios recientes y fármacos sin receta.
  • Identificar el posible fármaco responsable.
  • Probar ajustes seguros (reducir, suspender o cambiar el medicamento sospechoso).
  • Evaluar el impacto en la calidad de vida y decidir si merece la pena modificar el tratamiento.
  • Medidas de apoyo como elevar las piernas o usar medias de compresión pueden ayudar, pero no sustituyen la corrección del fármaco causante.

Idea principal

El edema causado por medicamentos es frecuente y a menudo pasa desapercibido, pero en muchos casos es reversible. Si aparece hinchazón nueva mientras tomas varios fármacos, lo más importante es revisar la medicación antes de añadir otros tratamientos. Ajustar el medicamento causante suele ser más eficaz que que tratar el síntoma por separado.

(RedGDPS) ADA 2026: retatrutida, el triple agonista (GIP, GLP-1 y glucagón) que conecta DM y obesidad.

Potencial control glucémico, abordaje del peso y mejora de FR cardiometabólico. Administración SC semanal. Pendientes resultados completos de eficacia.

https://redgedaps.blogspot.com/

La ADA 2026 ha situado a la retatrutida como una de las moléculas más llamativas de la nueva generación incretínica. Su interés no procede solo de la intensidad de la pérdida ponderal, sino de la posibilidad de unir en una misma estrategia terapéutica el control glucémico, el abordaje del peso y la mejora de factores de riesgo cardiometabólico. Los datos del programa TRANSCEND-T2D-1, en DM2 precoz, y de TRIUMPH-1, en obesidad o sobrepeso sin diabetes, permiten leer la misma idea desde dos escenarios clínicos distintos: el agonismo triple GIP, GLP-1 y glucagón podría redefinir qué esperamos de los tratamientos metabólicos en los próximos años.

Cuando observo el panorama terapéutico actual de la DM2, tengo la sensación de haber entrado en una etapa distinta. La retatrutida es un agonista triple sobre los receptores de GIP, GLP-1 y glucagón. La incorporación de un ácido graso diácido C-20 favorece la unión a la albúmina y prolonga su semivida hasta unos seis días, lo que permite su administración por vía subcutánea una vez por semana. La novedad conceptual reside en la incorporación del componente glucagón: a la mejora glucémica y la reducción ponderal propias de los incretínicos se le suma un efecto sobre el apetito, el metabolismo hepático y el gasto energético. Era una pieza que faltaba, porque en las personas con diabetes la pérdida de peso que conseguimos con los fármacos disponibles suele ser menor que en quienes no la padecen. (Sigue leyendo...)



(PLOS Medicine) Patrones de prescripción y duración de tratamiento con BZD. Est. observacional de base poblacional.

Ciclos +cortos, uso de una sola BZD y uso de un agente de acción corta se asociaron con menor probabilidad de uso de BZD a largo plazo.

https://journals.plos.org/plosmedicine/

El uso prolongado de benzodiacepinas se ha asociado con un mayor riesgo de morbilidad y mortalidad. La prevención del uso a largo plazo mediante prácticas de prescripción más seguras ha recibido hasta la fecha poca atención. Buscamos comprender mejor las asociaciones entre las características de la prescripción inicial y la duración del uso de benzodiacepinas.

Métodos y resultados

Este fue un estudio de cohorte retrospectivo basado en población de 1.820.808 adultos en Ontario con prescripciones incidentes de benzodiacepinas entre el 1 de enero de 2013 y el 31 de diciembre de 2020, con seguimiento hasta el 31 de diciembre de 2021. La exposición principal fue la duración de la prescripción inicial (≤7 días—grupo de referencia, 8–14 días, 15–30 días o >30 días). Las exposiciones secundarias fueron: (a) duración de acción de la(s) benzodiacepina(s) prescritas en el índice (acción corta, acción larga o ambas); (b) número de benzodiacepinas dispensadas en la prescripción inicial (1 o 2+); y (c) dosis diaria media de la prescripción inicial en equivalentes de miligramos de diazepam (DME).

El resultado principal fue el tiempo hasta la discontinuación de benzodiacepinas en días. Los modelos multivariables se ajustaron por edad, sexo, ansiedad, insomnio y trastornos por consumo de sustancias, así como otras comorbilidades importantes y características sociodemográficas. La edad media en la prescripción inicial fue de 53 años (rango intercuartílico [IQR] 38–67), y el 62,6% eran mujeres.

El tiempo medio hasta la discontinuación fue de 16 días (IQR: 6–29) en mujeres y de 19 días (IQR: 6–29) en hombres. Lorazepam fue la benzodiacepina más prescrita inicialmente (63,9%), seguida de clonazepam (17,3%) y diazepam (5,8%).

En los modelos de riesgos proporcionales de Cox multivariables, las prescripciones iniciales más largas se asociaron con una menor probabilidad de discontinuación de benzodiacepinas (hazard ratio ajustado [aHR] 0,54 [IC 95%: 0,54–0,54] para 8–14 días; aHR 0,26 [0,25–0,26] para 15–30 días; y aHR 0,14 [0,14–0,14] para >30 días, en comparación con ≤7 días).

La prescripción de dos o más benzodiacepinas frente a una sola también se asoció con menor probabilidad de discontinuación (aHR 0,59 [0,57–0,61]), al igual que el uso de benzodiacepinas de acción larga (aHR 0,80 [0,80–0,80]) o la combinación de acción corta y larga (aHR 0,84 [0,80–0,88]) frente a agentes de acción corta únicamente.

Las dosis medias diarias de >5 a ≤10 DME y >10 a ≤20 DME se asociaron con una mayor probabilidad de discontinuación (aHR 1,03 [1,03–1,03]; aHR 1,03 [1,03–1,04]), mientras que dosis >20 DME se asociaron con una menor probabilidad de discontinuación (aHR 0,98 [0,97–0,98]) en comparación con ≤5 DME.

Los hallazgos pueden estar sujetos a sesgo por confusión no medida.

Conclusión

Este gran estudio de cohorte poblacional encontró que prescribir cursos más cortos de benzodiacepinas, el uso de una sola benzodiacepina y el uso de un agente de acción corta se asociaron con una menor probabilidad de uso prolongado de benzodiacepinas. Los hallazgos sugieren que cambios simples en las prácticas de prescripción podrían reducir el uso prolongado de estas medicaciones y la morbilidad y mortalidad asociadas.

Resumen del autor

¿Por qué se realizó este estudio?

  • Las benzodiacepinas son fármacos ansiolíticos de uso común, prescritos de forma desproporcionada a mujeres.
  • El uso a largo plazo no suele recomendarse por sus riesgos (adicción, problemas de memoria, caídas, sobredosis y muerte).
  • Estudios previos sugerían que algunas características de la prescripción inicial podían influir en el uso prolongado, pero los resultados eran inconsistentes.
  • Se buscó entender mejor estas asociaciones y si diferían según el sexo.

¿Qué hicieron y qué encontraron?

  • Estudio de cohorte poblacional de 1.820.808 adultos en Ontario con nuevas prescripciones.
  • Se analizó la relación entre características iniciales de prescripción y el tiempo hasta la discontinuación.
  • Prescripciones más cortas, uso de un solo fármaco y uso de agentes de acción corta se asociaron con menor probabilidad de uso prolongado, de forma consistente en hombres y mujeres.

¿Qué significan estos hallazgos?

  • Limitar la prescripción inicial a menos de 7 días y preferir un solo agente de acción corta podría reducir el uso prolongado y sus riesgos asociados.
  • Los resultados pueden estar limitados por variables no medidas en el análisis.

jueves, 18 de junio de 2026

(Ministerio Sanidad) Aprobada la Estrategia de vacunación en personas migrantes y refugiadas llegadas por vía irregular a España.

Documento técnico. Se priorizan la triple vírica, la poliomielitis y la vacunación frente a tétanos y difteria.

https://www.sanidad.gob.es/

  • La Comisión de Salud Pública ha aprobado recomendaciones específicas para las personas acogidas en el Programa de Atención Humanitaria, para homogeneizar la vacunación en todo el territorio.
  • Se priorizan la triple vírica, la poliomielitis y la vacunación frente a tétanos y difteria, con al menos una dosis inicial y pautas aceleradas cuando la estancia lo permita.
  • La vacunación deberá realizarse cuanto antes, preferiblemente durante las tres primeras semanas de estancia en España, en coordinación con los servicios públicos de salud.
  • La estrategia se dirige especialmente a adolescentes y personas adultas, una población con mayor dificultad para acceder a los programas ordinarios de vacunación y completar las pautas.
  • El documento, pionero a nivel nacional e internacional, ha contado con la participación de autonomías, entidades de acogida, organismos internacionales y sociedades científicas.