Hilo de Gabriel Puche, MD/PhD@gabi_puchepalao
Las resistencias han cambiado las reglas del juego.
Hilo de Gabriel Puche, MD/PhD@gabi_puchepalao
Las resistencias han cambiado las reglas del juego.
https://ricardoruizdeadana.blogspot.com/2026
Ante un informe que describe “múltiples quistes renales”, la primera obligación no es etiquetar al paciente de poliquistosis renal autosómica dominante (PQRAD), sino decidir si el patrón es compatible con una enfermedad hereditaria difusa o con quistes simples relacionados con la edad. La diferencia importa: la PQRAD implica riesgo de hipertensión precoz, progresión a ERC, complicaciones urológicas, manifestaciones extrarrenales y transmisión autosómica dominante; los quistes simples aislados o múltiples suelen requerir una actuación mucho más limitada.
Recomendación firme: En adultos con riesgo familiar, la ecografía abdominal es la prueba inicial preferida.
Decisión individualizable La resonancia, la tomografía o el estudio genético se reservan para aclarar diagnósticos dudosos, caracterizar el patrón y estimar pronóstico.
No aplicar: No debe solicitarse cribado sistemático de aneurisma intracraneal a todos los pacientes sin explicar beneficios, consecuencias y perfil de riesgo.
https://www.elsevier.es//es-revista-atencion-primaria-
Resumen
La aprobación de lecanemab con tan solo un ensayo clínico y no a largo plazo ha conllevado una serie de interrogantes que se intentan resolver sin la participación de los datos y los estudios controlados, sino basándonos en la posibilidad de una mejora a largo plazo que, ni se ha demostrado, ni se ha confirmado en otros eliminadores de placa amiloide. Secundario a esto se ha cambiado la definición de Alzheimer para su diagnóstico en sanos con marcadores positivos. Cualquier hipótesis terapéutica, por prometedora que parezca, debe ser evaluada rigurosamente mediante ensayos clínicos controlados y no trasladada de forma prematura a la práctica clínica habitual. No es éticamente aceptable que se pretenda validar una intervención a costa de la seguridad de los pacientes con deterioro cognitivo leve, quienes, por definición, aún conservan funcionalidad en su vida diaria. El principio de primum non nocere debe prevalecer, especialmente cuando los beneficios clínicos demostrados son inciertos o marginales.
https://www.gov.uk/drug-safety-update/domperidone
Revisión sistemática de 2026
https://academic.oup.com/jcem/
Ya conocemos el tratamiento de la #ERC en personas con #DM2. Pero, ¿estamos tratando demasiado despacio?
Los inhibidores del sistema renina-angiotensina (RASi), los inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (SGLT2i), los antagonistas no esteroideos del receptor de mineralocorticoides (nsMRA) y los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1RA) constituyen componentes fundamentales del tratamiento médico recomendado por las guías clínicas (GDMT) para la enfermedad renal crónica (ERC) en pacientes con diabetes mellitus tipo 2 (DM2). Sin embargo, el uso combinado de estos medicamentos sigue siendo poco frecuente en la práctica clínica, en parte debido a la ausencia de recomendaciones específicas sobre cómo implementar esta terapia combinada. En este trabajo se pretende: (1) resumir la evidencia que respalda el GDMT combinado en la ERC con DM2; (2) proponer un algoritmo práctico que facilite la implementación acelerada del tratamiento cuádruple; y (3) analizar estrategias para mejorar la adopción de esta terapia combinada.
Se realizó una búsqueda en PubMed desde su creación hasta la actualidad de estudios publicados en inglés, utilizando los términos de búsqueda: “inhibidor del sistema renina-angiotensina”, “inhibidor del cotransportador sodio-glucosa tipo 2”, “antagonista no esteroideo del receptor de mineralocorticoides”, “agonista del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1” y “diabetes”. Se priorizaron las guías de práctica clínica, los ensayos clínicos aleatorizados (ECA) y, cuando fue necesario, estudios observacionales de gran tamaño.
Los SGLT2i, los nsMRA y los GLP-1RA proporcionan una protección cardiovascular y renal temprana mediante mecanismos de acción independientes, lo que permite su uso en combinación. Los ensayos clínicos aleatorizados respaldan el empleo de cada uno de estos fármacos añadido al “tratamiento estándar”, y múltiples guías clínicas recomiendan la terapia combinada. No obstante, el orden y el momento óptimos para iniciar cada medicamento, así como el manejo de los efectos adversos relacionados con el tratamiento, siguen siendo inciertos, lo que limita la adopción de esta estrategia terapéutica.
La evidencia disponible respalda el uso del GDMT combinado en pacientes con ERC y DM2. Se propone un algoritmo de tratamiento combinado que podría reducir la inercia clínica y lograr una mayor disminución del riesgo cardiorrenal en pacientes de alto riesgo con enfermedad renal crónica y diabetes mellitus tipo 2.