jueves, 16 de julio de 2026

JAMA. Abordaje y Manejo de la Hipotensión Ortostática.

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41941194/

Importancia: La hipotensión ortostática es una afección frecuente, aunque infradiagnosticada, cuya prevalencia aumenta con la edad y que se asocia con una menor calidad de vida, un mayor riesgo de caídas y un incremento de la mortalidad. La coexistencia frecuente de hipertensión en decúbito supino e hipotensión posprandial junto con la hipotensión ortostática hace que su manejo clínico sea especialmente complejo.

Observaciones: La evaluación para detectar hipotensión ortostática debe realizarse en pacientes con síntomas ortostáticos (por ejemplo, alteraciones visuales y mareo que aparecen únicamente al estar de pie y mejoran al sentarse o acostarse), así como en pacientes asintomáticos pertenecientes a grupos de alto riesgo, como adultos mayores de 70 años con fragilidad, personas con enfermedades neurodegenerativas o trastornos del sistema nervioso autónomo, y pacientes con caídas de causa no explicada. Los pacientes con hipotensión ortostática deben ser evaluados para detectar hipotensión posprandial e hipertensión en decúbito supino, ya que estos hallazgos orientan la estrategia terapéutica. Las medidas no farmacológicas, como la revisión de la medicación, el aumento de la ingesta de sal y líquidos, el uso de prendas de compresión y las modificaciones conductuales, constituyen la base del tratamiento. La midodrina y la droxidopa son los únicos medicamentos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) para el tratamiento de la hipotensión ortostática; sin embargo, otros fármacos (como la fludrocortisona, la atomoxetina y la piridostigmina) se utilizan fuera de indicación ("off-label") como parte de un plan terapéutico individualizado. Los objetivos del tratamiento de la hipotensión ortostática no se centran en alcanzar determinadas cifras de presión arterial, sino en aliviar los síntomas y prevenir las caídas.

Conclusiones y relevancia: Todos los pacientes con síntomas ortostáticos, junto con otros grupos seleccionados de pacientes, deben ser evaluados para detectar hipotensión ortostática. Las intervenciones no farmacológicas constituyen el tratamiento de primera línea, y la elección del tratamiento farmacológico debe individualizarse en función de la presentación clínica y de las comorbilidades relevantes.



Sulfazalazina e hidroxicloroquina . Efectos adversos. Aravind Palraj @Rheumat_Aravind

 La sulfasalazina es uno de los csDMARD más utilizados en reumatología.

La mayoría de los efectos adversos son leves y manejables, pero los clínicos deben permanecer atentos a la toxicidad hematológica, hepatotoxicidad, reacciones de hipersensibilidad y complicaciones pulmonares raras. El monitoreo regular puede detectar complicaciones graves antes de que se vuelvan clínicamente significativas. Guarda esta infografía para una revisión rápida.







































La hidroxicloroquina se tolera generalmente bien, pero sus efectos adversos no deben pasar desapercibidos. Desde diarrea y cambios en la piel hasta toxicidad retiniana, miopatía, cardiotoxicidad e hipoglucemia, el reconocimiento temprano es clave. Guarda esta guía clínica rápida.



(Hepatology) Tratamientos farmacológicos para prevenir la primera descompensación en la cirrosis.

 https://journals.lww.com/hep

La cirrosis es una enfermedad prevalente que afecta a más de 100 millones de personas en todo el mundo y se asocia con una importante morbimortalidad relacionada con el desarrollo de hipertensión portal y descompensación hepática. En la actualidad, el tratamiento se centra principalmente en la identificación precoz de la enfermedad hepática crónica y en prevenir la progresión de la fibrosis mediante el tratamiento de la etiología subyacente de la enfermedad hepática.

Las opciones terapéuticas para los pacientes con fibrosis avanzada son limitadas, y la única clase de fármacos aprobada para la prevención de la descompensación hepática sigue siendo la de los betabloqueantes no selectivos. Actualmente, se están desarrollando diversas terapias farmacológicas en estudios preclínicos y ensayos clínicos para evaluar su eficacia en la prevención del primer episodio de descompensación hepática.

La mayoría de los estudios utilizan criterios de valoración primarios que reflejan la gravedad de la enfermedad y el grado de hipertensión portal, como los cambios en el gradiente de presión venosa hepática (HVPG, por sus siglas en inglés) o en el estadio de fibrosis, determinado mediante histología o técnicas de imagen.

Aunque se están investigando numerosos fármacos, aún es necesario avanzar considerablemente en la identificación de nuevas dianas terapéuticas que permitan obtener resultados clínicamente relevantes y lograr avances significativos en el tratamiento de la cirrosis.

Esta revisión narrativa aborda el estado actual de las terapias para la cirrosis, incluidas las posibles nuevas dianas terapéuticas, y ofrece una perspectiva sobre los futuros avances que podrían mejorar el paradigma terapéutico actual y traducirse en mejores resultados para las personas que viven con esta enfermedad.

(BMJ) Actualización de las recomendaciones sobre actividad física.

Los principales médicos del Reino Unido destacan los pequeños aumentos de actividad física regular y ofrecen consejos especiales para las personas que toman GLP-1.

https://www.bmj.com

Realizar actividad física de forma regular, por mínima que sea, puede aportar importantes beneficios para la salud, afirman los cuatro directores médicos (Chief Medical Officers) del Reino Unido, quienes compararon el ejercicio con una «cura milagrosa».

Las directrices actualizadas sobre actividad física publicadas por los directores médicos de Gales, Irlanda del Norte, Escocia e Inglaterra destacan los beneficios para la salud de la actividad física de intensidad ligera, la reducción de los períodos prolongados de sedentarismo y la incorporación de ejercicios de fuerza y equilibrio como parte de la vida cotidiana.

Por primera vez, las recomendaciones también enfatizan que las personas que reciben agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1) para el tratamiento de la obesidad deben realizar actividades físicas orientadas a preservar la masa muscular.

El documento señala que, desde la publicación de las primeras directrices en 2019, la evidencia de que la actividad física ejerce un efecto muy beneficioso sobre la salud física y mental se ha fortalecido aún más tanto en mujeres como en hombres y en todos los grupos de edad.

Al presentar la actualización, Chris Whitty, director médico de Inglaterra, declaró: «Anteriormente afirmábamos que la evidencia en mujeres era limitada; ahora es sólida».

(The American Journal of Medicine) “Ojo rojo agudo en usuarios de lentes de contacto: consejos clínicos para profesionales de primera línea”.

 https://www.amjmed.com/

El uso de lentes de contacto es frecuente, y los pacientes que presentan ojo rojo agudo asociado a su uso suelen consultar inicialmente en ámbitos no oftalmológicos, como los servicios de urgencias, los centros de atención inmediata, las consultas de medicina familiar y los centros de atención primaria. En estos entornos, el acceso a un examen con lámpara de hendidura puede ser limitado y, aun cuando está disponible, su interpretación precisa depende de la experiencia del clínico.

El ojo rojo agudo en usuarios de lentes de contacto puede corresponder a una enfermedad inflamatoria no infecciosa, pero también puede ser la manifestación inicial de una queratitis microbiana, que en sus etapas tempranas puede presentarse con hallazgos sutiles o inespecíficos. El retraso en el reconocimiento o la falta de diagnóstico pueden ocasionar un daño corneal progresivo y pérdida de la visión.

A pesar del creciente uso de lentes de contacto y del riesgo de complicaciones potencialmente devastadoras para la visión, sigue siendo escasa la disponibilidad de recomendaciones prácticas y basadas en la evidencia dirigidas específicamente a los médicos de primera línea que no son oftalmólogos. Cuando se sospecha una queratitis bacteriana y no es posible garantizar una valoración oftalmológica oportuna, puede ser necesario administrar fluoroquinolonas tópicas con alta frecuencia, ya que los antibióticos tópicos de uso habitual podrían no proporcionar una cobertura corneal adecuada.

Esta revisión tiene como objetivo ofrecer recomendaciones claras y prácticas para mejorar el triaje, facilitar la derivación oportuna al oftalmólogo y prevenir la morbilidad corneal evitable, especialmente en entornos con recursos limitados, donde las barreras de acceso a la atención especializada pueden agravar los desenlaces clínicos y dificultar el seguimiento.



NUEVA FARMACOLOGÍA EN EL SÍNDROME CARDIO-RENO-(¿HEPATO?)-METABÓLICO.

https://waltersport.com/

El síndrome cardiovascular-renal-metabólico (CKM) representa un nexo intrincado e interdependiente entre factores de riesgo metabólico, como la diabetes tipo 2 y la obesidad, la enfermedad renal crónica (ERC) y la enfermedad cardiovascular (ECV). Esta condición se ha convertido en una pandemia del siglo XXI, afectando a una proporción masiva de la población adulta; se estima que hasta el 90% de los adultos en Estados Unidos se encuentran en algún punto de su espectro. El síndrome CKM no es una patología aislada, sino una constelación de signos y síntomas relacionados que comparten una fisiopatología común impulsada por la acumulación de grasa heterotópica y disfuncional, la inflamación sistémica y el estrés oxidativo.

Fisiopatología y Clasificación del Síndrome CKM

El síndrome se manifiesta a través de una interconexión entre la obesidad, la diabetes, la hipertensión y la disfunción multiorgánica. La progresión del riesgo CKM suele comenzar temprano en la vida y se divide en estadios que van desde el estadio 0 (sin factores de riesgo) hasta el estadio 4 (enfermedad cardiovascular clínicamente manifiesta en presencia de riesgo metabólico o renal).

Para facilitar el manejo clínico, los expertos proponen una estrategia terapéutica basada en el «fenotipo dominante», identificando qué sistema orgánico (corazón, riñón, tejido adiposo o hígado) está impulsando el riesgo a corto plazo. Este enfoque permite priorizar tratamientos que no solo controlen la glucemia, sino que ofrezcan protección orgánica directa, independientemente de su capacidad para reducir la hemoglobina glicosilada.

Inhibidores de SGLT2: Los Pilares de la Protección Cardiorrenal

Los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2 (SGLT2) han revolucionado el cuidado de la diabetes al demostrar beneficios pleiotrópicos sustanciales en la insuficiencia cardíaca (IC) y la progresión de la ERC. Su mecanismo de acción principal implica la inducción de glucosuria y natriuresis, lo que restaura la retroalimentación tubuloglomerular y reduce la presión intraglomerular y la hiperfiltración, factores clave para la protección renal.

Evidencia Clínica Robusta: Ensayos emblemáticos como DAPA-CKD y EMPA-KIDNEY han confirmado reducciones significativas en la mortalidad cardiovascular y la progresión de la enfermedad renal, incluso en poblaciones sin diabetes.

Insuficiencia Cardíaca: Los inhibidores de SGLT2 se consideran ahora una terapia fundacional en pacientes con IC, independientemente de la fracción de eyección, reduciendo drásticamente las hospitalizaciones por empeoramiento de la insuficiencia cardíaca.

Seguridad: Aunque son generalmente seguros, se debe vigilar el riesgo de infecciones micóticas genitales y la rara pero grave cetoacidosis diabética euglicémica, especialmente durante enfermedades agudas o periodos perioperatorios.

Agonistas del Receptor de GLP-1: Potencia en la Prevención Aterosclerótica

Los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1RA) actúan principalmente mediante la supresión del apetito, el retraso del vaciado gástrico y la reducción de la inflamación vascular. Estos agentes deben priorizarse en pacientes donde predomina el fenotipo de obesidad o la enfermedad cardiovascular aterosclerótica (ASCVD).

Impacto en Eventos Cardiovasculares: Metanálisis sugieren una reducción del 12-14% en los eventos cardiovasculares mayores (MACE) en pacientes con diabetes tipo 2 y enfermedad establecida. El ensayo SELECT amplió esta evidencia al demostrar protección cardiovascular en personas con obesidad sin diabetes.

Nuevos Horizontes en ERC: El estudio FLOW marcó un hito al demostrar que la semaglutida reduce los resultados renales duros (falla renal y muerte cardiovascular) en pacientes con enfermedad renal diabética albuminúrica.

Manejo de MASLD/MASH: Los GLP-1RA están emergiendo como estrategias clave para la esteatohepatitis asociada a disfunción metabólica (MASH), logrando la resolución de la esteatohepatitis y mejoras en la fibrosis hepática en fases avanzadas de investigación.

El Futuro: Agonistas Duales y Triples (Incretinas de Nueva Generación)

La innovación farmacológica ha dado paso a moléculas que combinan múltiples señales hormonales para maximizar la restauración metabólica.

Tirzepatida (GIP/GLP-1): Este agonista dual aprovecha la sinergia entre el GIP y el GLP-1 para producir una pérdida de peso y reducciones de glucemia superiores a los agonistas de un solo receptor. Ensayos como el SURPASS-CVOT han establecido su seguridad cardiovascular.

Retatrutide y CagriSema: Agonistas triples (GIP/GLP-1/Glucagón) y combinaciones con amilina (CagriSema) están demostrando en fases tempranas una capacidad de pérdida de peso superior al 15-20%, lo que podría transformar el manejo de la obesidad como enfermedad objetivo primaria.

Terapias Combinadas y Estrategias por Estadio

El manejo moderno del síndrome CKM apoya una estrategia de combinación por capas, integrando fármacos con mecanismos complementarios para atacar múltiples vías patobiológicas simultáneamente.

Sinergia Terapéutica: La combinación de un inhibidor de SGLT2 con un GLP-1RA o un agonista dual (como tirzepatida) se asocia con reducciones del riesgo de MACE y mortalidad por todas las causas superiores a la monoterapia.

Bloqueo del Receptor de Mineralocorticoides: La adición de finerenona a los inhibidores de SGLT2 ha mostrado beneficios aditivos en la reducción de la albuminuria y la protección renal y cardíaca en diabetes tipo 2.

Cronología de Inicio: En estadios tempranos (0-1), se prioriza la terapia centrada en el peso; en estadios avanzados con ERC albuminúrica o IC (estadio 2-3), los inhibidores de SGLT2 son fundamentales.

Consideraciones Clínicas y Retos Pendientes

A pesar de estos avances, persisten brechas significativas en el conocimiento y la implementación clínica. Existe una infrautilización global de estas terapias en pacientes de alto riesgo debido a la inercia clínica, los costes y las disparidades socioeconómicas. Además, aún se carece de evidencia definitiva sobre la eficacia de estos fármacos en pacientes en diálisis avanzada, ya que la mayoría de los grandes ensayos de resultados excluyeron a esta población.

Conclusión

El abordaje del síndrome cardiovascular-renal-metabólico (CKM) exige una transición desde un enfoque centrado puramente en la glucemia hacia estrategias integradas de protección de órganos mediante el uso temprano de inhibidores de SGLT2 e incretinas de nueva generación. La evidencia actual posiciona a estas terapias no solo como herramientas metabólicas, sino como modificadores de la enfermedad capaces de frenar la progresión de la falla orgánica y reducir la mortalidad prematura. El futuro del manejo del síndrome CKM dependerá de la capacidad de los sistemas de salud para reducir la inercia terapéutica, mejorar el acceso a estas innovaciones y personalizar las intervenciones basándose en los fenotipos de mayor riesgo de cada paciente.

KDIGO ha publicado un nuevo comentario en @Kidney_Int que destaca cómo los informes de las Guías y la Conferencia de Controversias de KDIGO proporcionan colectivamente orientación a lo largo del espectro cardiovascular-riñón-metabólico (#CKM).

Lea el comentario:

kdigo.co/KDIGO-2026-CKM Enmarcado en torno a la necesidad de un enfoque más integrado y centrado en el paciente para identificar riesgos y manejar condiciones relacionadas con CKM, el comentario reúne y delimita la orientación de KDIGO sobre enfermedad renal crónica (ERC), presión arterial, diabetes, lípidos, obesidad, prevención de ERC e insuficiencia cardíaca en ERC. "La insuficiencia cardíaca y la ERC coexisten frecuentemente, comparten mecanismos subyacentes y a menudo están infratratadas cuando se consideran de forma aislada. Mejorar los resultados requiere una atención coordinada que tenga en cuenta ambas condiciones", dijo la Dra. Nisha Bansal, Copresidenta de la próxima Guía de KDIGO sobre Insuficiencia Cardíaca en ERC. "La diabetes es uno de los ejemplos más claros de cómo el riesgo CKM converge en la práctica clínica. Cada vez más, tenemos terapias que pueden abordar esos riesgos superpuestos al mismo tiempo, creando una oportunidad para reducir el riesgo cardiovascular y ralentizar la progresión de la enfermedad renal en personas con diabetes y ERC", dijo el Dr. Ian de Boer, Copresidenta de la Guía de KDIGO sobre Diabetes y ERC. "La ERC es un amplificador poderoso del riesgo cardiovascular, sin embargo, a menudo permanece subdetectada incluso en personas conocidas por estar en alto riesgo", dijo el Dr. Paul Stevens, Copresente de la Guía de KDIGO sobre ERC. "El reconocimiento más temprano de la enfermedad renal, incluyendo pruebas rutinarias de albuminuria y una estadificación precisa, es esencial para mejorar los resultados."