miércoles, 2 de septiembre de 2026

CKJ. Diez consejos para reducir el riesgo de fracturas mediante intervenciones no farmacológicas en la osteoporosis asociada a ERC.

 https://academic.oup.com/ckj/

Resumen

La osteoporosis asociada a la enfermedad renal crónica (ERC) está presente aproximadamente en el 25 % de todos los pacientes con ERC. Su prevalencia aumenta a medida que disminuye la función renal, alcanzando hasta el 75 % en pacientes de edad avanzada sometidos a diálisis. Con frecuencia permanece sin diagnosticar debido a la percepción de que existen opciones terapéuticas limitadas para esta enfermedad. Esta suposición incorrecta conduce a una actitud de nihilismo diagnóstico y terapéutico.

El efecto de las intervenciones farmacológicas sobre la densidad mineral ósea en pacientes con ERC es comparable o incluso superior al observado en otras formas de osteoporosis. Las intervenciones no farmacológicas pueden mejorar la resistencia ósea y reducir el riesgo de fracturas, además de complementar las intervenciones farmacológicas. Es importante destacar que estas medidas suelen ser aplicables a los pacientes con ERC sin restricciones, aunque deben tenerse en cuenta algunas consideraciones específicas en aquellos con enfermedad renal terminal.

Debido a la mayor prevalencia de factores de riesgo modificables de fracturas por fragilidad en los pacientes con ERC, las intervenciones no farmacológicas deberían ofrecerse a todos los pacientes con osteoporosis asociada a la ERC.

En este artículo revisamos la literatura actual y describimos diez recomendaciones de intervenciones no farmacológicas con potencial para modificar el riesgo de fractura en pacientes con ERC: una ingesta adecuada de calcio y vitamina D, una nutrición y un aporte proteico adecuados, evitar el tabaquismo y el consumo de alcohol, revisar la medicación, fomentar el ejercicio físico, reducir los riesgos presentes en el domicilio, prevenir la hipotensión ortostática, prestar atención a la neuropatía, determinar el riesgo de caídas e implementar servicios de coordinación y seguimiento de fracturas (fracture liaison services).

Todas estas medidas son relevantes para los pacientes con osteoporosis asociada a la ERC. Al igual que en la población general, las intervenciones no farmacológicas deberían ser la primera opción a considerar cuando se diagnostica osteoporosis. En este artículo proponemos cómo adaptar estas intervenciones a las necesidades específicas de los pacientes con ERC.

Osteoporosis asociada a la enfermedad renal crónica: 10 puntos clave

1. Alta prevalencia

  • La osteoporosis asociada a la enfermedad renal crónica (ERC) afecta aproximadamente al 25 % de los pacientes con ERC.
  • Su prevalencia aumenta conforme empeora la función renal.
  • Puede alcanzar hasta el 75 % en pacientes de edad avanzada sometidos a diálisis.

2. Problema de infradiagnóstico

  • La osteoporosis en la ERC con frecuencia permanece sin diagnosticar.
  • Existe la percepción errónea de que las opciones terapéuticas son limitadas.
  • Esto puede conducir a nihilismo diagnóstico y terapéutico.

3. Importancia de las fracturas por fragilidad

  • Los pacientes con ERC presentan una mayor frecuencia de factores de riesgo modificables de fractura.
  • Las fracturas pueden tener un importante impacto sobre la morbimortalidad y la calidad de vida.
  • Por ello, la prevención debe formar parte del manejo integral de la ERC.

4. Papel de los tratamientos farmacológicos

  • Los tratamientos farmacológicos pueden mejorar la densidad mineral ósea.
  • Su efecto en pacientes con ERC puede ser similar o incluso superior al observado en otras formas de osteoporosis.
  • La ERC no debe considerarse, por sí sola, una razón para renunciar al tratamiento.

5. Importancia de las medidas no farmacológicas

  • Las intervenciones no farmacológicas pueden:
    • Mejorar la salud y resistencia ósea.
    • Reducir el riesgo de fracturas.
    • Complementar el tratamiento farmacológico.
  • Deben formar parte del abordaje global del paciente.

6. Nutrición y salud ósea

  • Garantizar una ingesta adecuada de calcio y vitamina D.
  • Mantener una nutrición equilibrada.
  • Asegurar un aporte adecuado de proteínas, adaptándolo a la situación clínica y renal del paciente.

7. Hábitos de vida saludables

  • Evitar el tabaquismo.
  • Evitar o limitar el consumo de alcohol.
  • Fomentar una actividad física adecuada a las características y capacidad funcional del paciente.

8. Prevención de caídas

  • Identificar y reducir los riesgos existentes en el domicilio.
  • Prevenir la hipotensión ortostática.
  • Evaluar y tratar, cuando sea posible, problemas relacionados con la neuropatía.
  • Determinar individualmente el riesgo de caídas.

9. Revisión integral del paciente

  • Revisar periódicamente la medicación para identificar posibles fármacos que aumenten el riesgo de caídas o fracturas.
  • Adaptar las intervenciones a:
    • Grado de ERC.
    • Edad.
    • Situación nutricional.
    • Comorbilidades.
    • Riesgo individual de fractura y caída.
  • En pacientes con enfermedad renal terminal deben considerarse aspectos específicos.

10. Mensaje principal

  • La osteoporosis asociada a la ERC puede y debe abordarse activamente.
  • Las medidas no farmacológicas deberían ser una primera consideración cuando se diagnostica osteoporosis.
  • El abordaje debe ser individualizado y multidisciplinar.
  • La prevención de caídas y fracturas debe integrarse en la atención habitual del paciente con ERC.

Conclusión para la exposición

“La osteoporosis asociada a la enfermedad renal crónica es frecuente, está infradiagnosticada y no debe considerarse una enfermedad sin opciones terapéuticas. Las intervenciones no farmacológicas, especialmente la adecuada nutrición, el ejercicio y la prevención de caídas, constituyen un componente fundamental para reducir el riesgo de fracturas y deben adaptarse a las características individuales de cada paciente.”



Algoritmo 2.0: Marco Farmacológico EASO para el Manejo de la Obesidad.

https://easo.org/easo-publication-spotlight/

✔️ Ayuda a los clínicos a adaptar el manejo farmacológico de la obesidad a las necesidades de salud individuales, yendo más allá de la pérdida de peso sola para considerar complicaciones, mecanismos y objetivos de tratamiento.



NAC 2026: antibióticos con precisión, no por rutina.

 Puntos clave:

💊 Tratamientos más cortos: 5 días en NAC no grave con estabilidad clínica. 🎯 Manejo empírico según gravedad y riesgo de patógenos resistentes. 🦠 Infección viral no dar antibiótico automático. 🧪 No usar procalcitonina como criterio aislado para iniciar antibióticos. 💊 Macrólidos: su uso debe considerar la epidemiología local y el perfil de susceptibilidad. 🔄 Reevaluar y desescalar a las 48–72 h.



Terminó el congreso de la ESC 2026. Hubo muchas muchas actualizaciones interesantes en cardiología. Oliverio @LuisOliverio.

Terminó el congreso de la ESC 2026. Hubo muchas muchas actualizaciones interesantes en cardiología. Es apabullante seguir todo, así que vamos a intentarlo:

🔴 Nuevas Guías de Insuficiencia Cardíaca 🔴 Nueva 5ta definición de Infarto 🔴 SINGLE-AF Trial: en fibrilación auricular de riesgo intermedio, anticoagular con DOAC vs no redujo el compuesto de EVC/embolia sistémica/sangrado mayor/muerte CV (bemol: probable sobreesstimado) 🔴 POET-II Trial: en endocarditis infecciosa izquierda estable, suspender ATB guíado por respuesta vs estándar, fue no inferior (bemol: más recaída) 🔴 ACACIA-HCM Trial: en miocardiopatía hipertrófica no obstructiva sintomática, aficamtem vs placebo mejoró los síntomas. 🔴 CARDIO-TTRansform Trial: en amiloidosis cardíaca por transtiretina, eplontersen vs placebo no redujo mortalidad. 🔴 REBOOT-PARADOX Trial: en estenosis aórtica sintomática, TAVI vs tratamiento médico mejoró síntomas pero no mortalidad. 🔴 ViVA Trial: en vasoespasmo coronario, vericiguat vs placebo no mejoró episodios de angina 🔴 CMR-GUIDE Trial: en fibrosis cardiaca, DAI vs Holter implantable no mostró diferencia mortalidad ni arritmias 🔴 STAREE Trial: en sanos de >70 años, el uso de atorvastatina no mejoró supervivencia pero sí evento cardiovascular mayor 🔴 TRANQUILITY Trial: en ERC G3–4 con hs-PCR elevada, pacibekitug redujo hs-PCR. 🔴 LIBREXIA ACS Trial: en SICA reciente, milvexian + antiagregación no redujo mortalidad 🔴 DAN-RSV Trial: en adultos mayores, vacuna contra VSR redujo eventos cardiovasculares 🔴 AMUNDSEN Trial: en IAM pre-ICP, evolocumab vs estándar redujo LDL 🔴 NATURE Trial: en IAM, trombectomía con stent retriever + ICP vs ICP sola redujo el tamaño de infarto 🔴 REACT Trial: Imagen para detectar aterosclerosis subclínica en adultos jóvenes: carga significativa de enfermedad silente que reclasifica el riesgo y que las escalas convencionales no detectan. 🔴 PADN-HF-PH Trial: en HP, la denervación de arteria pulmonar añadida redujo eventos de deterioro clínico 🔴 LUMINARA Trial: En IC crónica bien tratada, AZD5462 fue bien tolerado y seguro.



Cardioteca. Estudio TARGET-CTCA: el TC coronario tras descartar infarto no reduce eventos en el dolor torácico agudo.

https://www.cardioteca.com

Descartar el infarto no es descartar el riesgo. ¿Y si le miramos las coronarias? Tres años de seguimiento y 3.170 pacientes para responder.

🫀 El estudio TARGET-CTCA aleatorizó a pacientes con dolor torácico, infarto descartado y troponina en rango intermedio. 🔍 El TC coronario encontró enfermedad coronaria en dos de cada tres, y casi una cuarta parte tenía lesiones obstructivas. 💊 A los 90 días, catorce puntos porcentuales más de pacientes tomaban estatina o antiagregante. 📉 Y aun así: infarto o muerte cardíaca en el 7,1% frente al 7,3%. Sin diferencias. 🧩 Un tercio de los infartos fueron de tipo 2, que no se previenen mirando la placa. 🩻 El 42% tuvo algún hallazgo no cardíaco, relevante en uno de cada diez. 👉 Te contamos qué significa esto en la consulta y qué dicen las guías europea y americana.

Mensajes clave

  • En pacientes con sospecha de síndrome coronario agudo, infarto descartado y troponina en rango intermedio, el TC coronario ambulatorio no redujo el infarto ni la muerte cardíaca a tres años: 7,1% frente a 7,3% (HR 0,95; IC 95%, 0,73 a 1,23).
  • La prueba sí cambió el tratamiento: catorce puntos porcentuales más de pacientes con estatina o antiagregante a los 90 días. El cambio de conducta no se tradujo en menos eventos.
  • Dos de cada tres pacientes explorados tenían aterosclerosis coronaria y el 22,6% enfermedad obstructiva, de modo que el resultado neutro no se explica por falta de enfermedad que encontrar.
  • Un tercio de los infartos fueron de tipo 2, que no se previenen con antiagregación, estatina ni revascularización; excluirlos del análisis no modifica el resultado.
  • El 42,2% tuvo algún hallazgo no cardíaco y el 10,7% uno considerado significativo, con la cascada diagnóstica que eso conlleva.

Relevancia y aplicación clínica

El valor de este trabajo está en separar dos preguntas que llevaban años mezcladas: si el TC coronario informa y si la TC coronaria protege. Informa mucho, y eso ya lo sabíamos. Protege en el dolor torácico estable, y eso lo demostró SCOT-HEART. En el paciente al que acabamos de descartarle un infarto, informar no basta, y ahora lo sabemos con un estudio del tamaño y el seguimiento necesarios para saberlo.

La consecuencia práctica es una decisión más fácil, no más difícil. A ese paciente hay que darle lo que siempre necesitó: un cálculo correcto del riesgo cardiovascular, tratamiento de la hipertensión, la dislipemia y la diabetes según las guías de prevención, y una explicación clara de qué síntomas deben traerle de vuelta. Nada de eso depende de que el hospital tenga agenda de tomografía, y todo ello vale igual en cardiología, en medicina interna y en atención primaria.

Conviene cerrar sin exagerar el mensaje. Que la tomografía computarizada coronaria no mejore el pronóstico en esta situación concreta no la convierte en una prueba prescindible: sigue siendo la mejor forma no invasiva de descartar enfermedad coronaria obstructiva cuando la duda diagnóstica es real, y así la recogen las guías. Lo que el estudio TARGET-CTCA retira es otra cosa, más ambiciosa y menos fundada: la esperanza de que mirar las coronarias, por sí solo, evite infartos.

Preguntas frecuentes

¿Sirve de algo el TC coronariao si ya me han descartado el infarto en urgencias?
Para saber si hay enfermedad coronaria, sí: encuentra aterosclerosis en dos de cada tres pacientes de este perfil. Para reducir el riesgo de sufrir un infarto en los años siguientes, este estudio dice que no. Son dos cosas distintas y conviene saber cuál se está buscando antes de pedir la prueba.

¿Qué significa tener la troponina en rango intermedio?
Significa que la cifra queda por encima del umbral que permite descartar el infarto con seguridad, en torno a 5 ng/L, pero por debajo del percentil 99 que define el daño miocárdico. No hay infarto, pero el riesgo de eventos en los años siguientes es mayor que el de quien tiene la troponina muy baja.

¿Cuánta radiación supone un TC coronario?
En este estudio la dosis mediana fue de 177 mGy·cm, con la mitad de los pacientes entre 103 y 234. Los efectos adversos relacionados con la prueba fueron infrecuentes: 7 de cada 1.462 exploraciones, casi todos reacciones leves al contraste.

Si el TC coronario muestra placas sin obstrucción, ¿hay que tratarlas?
Este estudio no responde a esa pregunta, porque no comparó estrategias de tratamiento sino de diagnóstico. Lo que sí muestra es que iniciar estatina y antiagregante a partir del hallazgo no bastó para reducir los eventos en tres años. La decisión sigue correspondiendo a la valoración global del riesgo cardiovascular de cada paciente.

European Heart Journal. Choque cardiogénico: criterios diagnósticos. Consenso @escardio 2026. Dr. FEVI🫀🩺 @javier20ch.

https://academic.oup.com/ehjac

🔴El SC no debe definirse únicamente por hipotensión. Se propone estandarizar su diagnóstico alrededor de 3 pilares obligatorios: disfunción cardíaca + alteración hemodinámica + hipoperfusión de órganos en reposo. 1️⃣ Disfunción cardíaca: debe existir una alteración cardíaca suficientemente grave para explicar el shock➡️ disfunción severa del VI, VD o biventricular, valvulopatía grave, complicación mecánica o arritmias ventriculares recurrentes/persistentes (debe excluirse una causa obstructiva, como taponamiento cardíaco). 2️⃣ Alteración hemodinámica: se requieren ≥2 de 3 criterios➡️ ① Presión arterial: PAS <90 mmHg y/o PAM <65 mmHg durante >30 min, o necesidad de vasoactivos para mantener cifras ≥ esos valores ; ② Presiones de llenado elevadas: por clínica o imagen, o invasivamente PVC >12 mmHg y/o PCP >18 mmHg ; ③ Bajo gasto: índice cardíaco <2.2 L/min/m² sin vasoactivos, medido mediante ecocardiografía o catéter de arteria pulmonar. 3️⃣ Hipoperfusión: se requiere ≥1 signo clínico + ≥1 marcador metabólico➡️ Signos clínicos: piel fría/húmeda, mottling ≥2, llenado capilar >3 s, alteración nueva del estado mental/agitación u oliguria <0.5 mL/kg/h ; Marcadores metabólicos: lactato >2 mmol/L, SvO₂/ScvO₂ típicamente <55%, exceso de base ≤−2, aumento de creatinina >1.5× basal o ≥0.3 mg/dL, transaminasas >2× normal, hipoglucemia espontánea, ΔPvaCO₂ >6 mmHg o ΔPvaCO₂/ΔCavO₂ >1.4.






















Diabetes, Obesity and Metabolism. Eficacia y seguridad de la finerenona en condiciones de práctica clínica real en personas con diabetes mellitus tipo 2 y enfermedad renal crónica: estudio observacional retrospectivo multicéntrico español (MEDFINE-RWD).

Nuevos datos de #finerenon en vida real

📉En personas con #DM2 y #ERC, finerenona se asoció con una reducción de la #albuminuria de un 34,5% a los 6 meses, pese a que el 88,4% ya recibía un iSGLT2. ⚠️Riesgo Hiperpotasemia: 4,8%.


RESUMEN

Objetivo

Aunque la finerenona ha demostrado eficacia en ensayos clínicos aleatorizados, la evidencia procedente de la práctica clínica habitual sigue siendo limitada. Nuestro objetivo fue evaluar la efectividad y seguridad de la finerenona en condiciones reales en personas con diabetes mellitus tipo 2 (PDM2) y enfermedad renal crónica (ERC), con especial atención al riesgo cardiorrenal residual, reflejado por los cambios en el cociente albúmina/creatinina urinario (CACU).

Material y métodos

MEDFINE-RWD fue un estudio multicéntrico retrospectivo realizado en ocho centros españoles, en el que se incluyeron pacientes que iniciaron tratamiento con finerenona entre junio de 2024 y diciembre de 2025. El criterio de valoración principal fue una reducción ≥30 % del CACU. Se utilizó una regresión logística multivariable para identificar los factores predictivos de respuesta. Los resultados secundarios incluyeron la seguridad (hiperpotasemia ≥5,5 mmol/L, eventos renales adversos mayores [MAKE] y eventos cardiovasculares adversos mayores [MACE]).

Resultados

Entre los 844 participantes (mediana de edad: 72 años; mediana de seguimiento: 184 días; 76,8 % varones; TFGe basal: 49 mL/min/1,73 m²; CACU: 285 mg/g; el 77,8 % presentaba un riesgo KDIGO alto o muy alto), la finerenona se asoció con una reducción mediana del CACU del 34,5 % a los 6 meses (p < 0,001), a pesar del uso intensivo de inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT2; 88,4 %) y agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (arGLP-1; 35,7 %). El criterio de valoración principal se alcanzó en el 52,7 % de los pacientes, de forma consistente independientemente del tratamiento renoprotector concomitante o del estrato de riesgo KDIGO basal. Los factores predictivos de respuesta fueron una edad ≥70 años (OR ajustada [ORa] 2,12), un CACU basal >245 mg/g (ORa 1,94) y un IMC >27 kg/m² (ORa 1,84), mientras que el uso de insulina se asoció con una menor probabilidad de respuesta. La persistencia del tratamiento fue del 89,5 %, con una baja incidencia de hiperpotasemia (4,8 %), MAKE (0,9 %) y MACE (1,1 %).

Conclusiones

En la práctica clínica habitual, la finerenona se asoció con una reducción sustancial de la albuminuria. La finerenona mostró una elevada persistencia del tratamiento y un perfil de seguridad favorable, independientemente de los tratamientos renoprotectores basales o del nivel de riesgo KDIGO.