La revista New England Journal of Medicine ha publicado un ensayo clínico abierto, aleatorizado y controlado, cuyo objetivo es determinar si el tratamiento concomitante de las parejas masculinas de pacientes con VB da lugar a una disminución de la tasa de recurrencias de esta afección en las mujeres7. Se incluyeron parejas en las que la mujer padecía vaginosis bacteriana y mantenía una relación monógama con su pareja masculina. En el grupo de tratamiento, la mujer recibió antimicrobianos recomendados de primera línea y la pareja masculina recibió tratamiento antimicrobiano oral y tópico (comprimidos de metronidazol de 400 mg y crema de clindamicina al 2% aplicada en la piel del pene, ambos dos veces al día durante 7 días). En el grupo de control o atención estándar, la mujer recibió el tratamiento recomendado como de primera línea y el hombre no recibió ningún tratamiento. El ensayo se interrumpió prematuramente al comprobarse que el tratamiento único de la mujer era inferior al tratamiento de la mujer y su pareja masculina.
Con análisis por intención de tratar, se observó la reaparición de VB en 24 de las 69 mujeres (35%) del grupo de tratamiento de la pareja y en 43 de 68 mujeres (63%) en el grupo de control. Una tasa de recurrencia, 1,6 por persona-año (IC: 1,1 a 2,4 grupo tratamiento) frente a una tasa de recurrencia de 4,2 por persona-año (IC: 3,2 a 5,7), lo que correspondía a una diferencia de riesgo absoluto de −2,6 recurrencias por persona-año (IC: −4,0 a −1,2). Estos significativos resultados muestran que tratar a las parejas masculinas de las mujeres con VB mediante un antimicrobiano combinado da lugar a una menor tasa de recurrencia en un plazo de 12 semanas en comparación con la atención estándar. Como hace notar el editorial acompañante8, la diferencia de este estudio con ensayos anteriores fallidos radica en el tratamiento combinado oral y tópico de la pareja masculina, aunque habrá que confirmarlo en estudios posteriores. En cualquier caso, este mismo editorial considera los resultados de este ensayo como oportunos e importantes, ya que aporta pruebas sustanciales que respaldan el papel de la transmisión sexual de las bacterias asociadas a la vaginosis bacteriana. Hace una llamada a un cambio importante en el enfoque del tratamiento de las mujeres con esta afección y a la necesidad de tratar a las parejas masculinas.



