viernes, 10 de julio de 2026

Recomendaciones sobre el diagnóstico y tratamiento de la infección tuberculosa: declaración de consenso sanitario de SEPAR/SEIMC/Ministerio de Sanidad español.

 https://www.elsevier.es/es-revista-enfermedades-infecciosas

Todas las estrategias para eliminar la tuberculosis (TB) priorizan, entre otras medidas, abordar la infección por tuberculosis (ITB), en particular la identificación de individuos y grupos de población que deberían ser candidatos para el tratamiento preventivo de la tuberculosis (TPT).

En España se requiere una prueba de infección antes de recomendar el TPT. Se prefiere el ensayo de liberación de interferón gamma (ELIG) a la prueba cutánea de la tuberculina (PCT), aunque esta última puede utilizarse en situaciones donde no se dispone de ELIG o cuando se considere necesario para aumentar la sensibilidad del diagnóstico. Por otra parte, las nuevas pruebas cutáneas que emplean antígenos específicos (PCTB) pueden desempeñar una función clave.

Como principio general, la detección de la ITB debe incluir a todas las personas con alto riesgo de progresar de ITB a tuberculosis, como se describe en esta guía, priorizando los contactos de TB pulmonar, las personas que viven con VIH, las personas inmunodeprimidas y aquellas en otras situaciones asociadas con un riesgo elevado de padecer TB.

Una vez diagnosticada una ITB en estos grupos de alto riesgo, se debe aplicar el algoritmo expuesto en esta guía para descartar la presencia de TB. Una vez descartada la TB, se debe recomendar el TPT. El tratamiento preferido es la administración diaria de isoniazida (H) más rifampicina (R) durante 3 meses (3HR). Sin embargo, cuando dispongamos de rifapentina en España, también se podrán utilizar los tratamientos de administración diaria de 1 mes (1HP) y semanal de 3 meses (3HP) que combinan H y rifapentina (P). Por último, se deben adoptar medidas para garantizar la adhesión al TPT y para supervisar y gestionar los posibles efectos adversos relacionados con los medicamentos.



(BMC Medicine). Riesgo de depresión respiratoria según el tipo de opioide en pacientes con dolor no oncológico: estudio de cohorte retrospectivo.

https://link.springer.com

El riesgo de depresión respiratoria por opioides no se limita a dosis altas. Fentanilo, combinaciones de opioides y la asociación con gabapentinoides se relacionaron con un mayor riesgo en pacientes con dolor no oncológico.

Resumen

Antecedentes

Los opioides se asocian con acontecimientos adversos graves, incluida la muerte prematura. La depresión respiratoria es una de las complicaciones más graves relacionadas con estos fármacos; sin embargo, existen pocos datos sobre su incidencia en pacientes con dolor no oncológico. Las diferencias farmacológicas entre los distintos opioides sugieren que el riesgo de depresión respiratoria puede variar según el medicamento. Este estudio evaluó el riesgo comparativo de depresión respiratoria en función del tipo de opioide y de la dosis, así como el impacto del uso concomitante de gabapentinoides y benzodiacepinas en pacientes hospitalizados con dolor no oncológico.

Métodos

Se realizó un estudio de cohorte retrospectivo utilizando historias clínicas electrónicas de un gran hospital terciario del noroeste de Inglaterra.

Se incluyeron pacientes hospitalizados adultos (≥18 años) que recibían opioides para el tratamiento del dolor no oncológico. La exposición a opioides se determinó a partir de los registros de administración de medicamentos.

La depresión respiratoria se identificó mediante las National Early Warning Scores (NEWS) o por la administración de naloxona.

Se estimaron las tasas de incidencia según:

  • la exposición a opioides dependiente del tiempo,
  • el tipo de opioide administrado, y
  • la dosis diaria expresada como equivalentes de miligramos de morfina (MME).

Las asociaciones entre la exposición a opioides y la aparición de depresión respiratoria se evaluaron mediante un modelo de regresión de Cox, ajustado por posibles factores de confusión. Asimismo, se analizó el efecto modificador de la administración concomitante de gabapentinoides o benzodiacepinas.

Resultados

Se incluyeron 32.909 pacientes hospitalizados.

En comparación con la codeína, los siguientes opioides se asociaron con un riesgo significativamente mayor de depresión respiratoria:

  • Fentanilo: HR 3,36 (IC 95%: 2,70–4,18).
  • Combinaciones de opioides: HR 2,74 (IC 95%: 2,38–3,15).
  • Oxicodona: HR 2,10 (IC 95%: 1,74–2,54).
  • Morfina: HR 1,84 (IC 95%: 1,59–2,12).

Tomando la morfina como referencia, el riesgo siguió siendo significativamente mayor con:

  • Fentanilo: HR 1,85 (IC 95%: 1,50–2,27).
  • Combinaciones de opioides: HR 1,49 (IC 95%: 1,32–1,69).

El uso concomitante de opioides y gabapentinoides se asoció con un riesgo significativamente superior de depresión respiratoria en comparación con el tratamiento únicamente con opioides (HR 1,73; IC 95%: 1,53–1,96).

Las dosis de ≥120 MME/día duplicaron el riesgo en comparación con dosis inferiores a 50 MME/día (HR 2,06; IC 95%: 1,81–2,35). Además, se observó un incremento del riesgo incluso con dosis moderadas (31–60 MME/día) cuando se analizaron categorías de dosis más específicas.

Conclusiones

Este estudio pone de manifiesto que el riesgo de depresión respiratoria varía según el opioide utilizado. En particular, el fentanilo y las combinaciones de opioides se asociaron con un riesgo significativamente mayor que la codeína o la morfina.

Asimismo, incluso las dosis moderadas de opioides (31–60 MME/día) se relacionaron con un aumento del riesgo de depresión respiratoria. Por otra parte, la prescripción concomitante de gabapentinoides y opioides se asoció con un riesgo superior al observado con el uso de opioides en monoterapia, lo que subraya la necesidad de extremar la vigilancia clínica cuando estos fármacos se administran conjuntamente.

INFECCIÓN TUBERCULOSA EN 2026. Gabriel Puche, MD/PhD @gabi_puchepalao.

✅ ≥5 mm: • VIH • Contacto estrecho TB • Trasplante • Anti-TNF/IS • Lesiones fibróticas sugestivas de TB antigua ✅ ≥10: • Sanitarios • Silicosis/ERC/DM • Institucionalizados • Inmigrantes alta incidencia ✅ ≥15 mm: • Sin FR


Jama Cardiology. Duración de la doble antiagregación plaquetaria en pacientes con alto riesgo de hemorragia.

En pacientes con alto riesgo hemorrágico tras una ICP, acortar la doble antiagregación a 1-3 meses reduce el sangrado sin aumentar los eventos cardiovasculares, con mayor solidez de la evidencia para pautas de 3 meses. RS y MA.

https://jamanetwork.com

Puntos clave

Pregunta
En pacientes con alto riesgo hemorrágico (HBR) sometidos a intervención coronaria percutánea (ICP), ¿es un régimen abreviado de doble terapia antiagregante plaquetaria (DAPT) más seguro y tan eficaz como la duración estándar de la DAPT?

Hallazgos
En esta revisión sistemática y metaanálisis de 14 ensayos clínicos aleatorizados, que incluyó 11.398 pacientes con HBR, la DAPT abreviada (de 1 a 3 meses) se asoció con un riesgo significativamente menor de hemorragia en comparación con la DAPT estándar (de 6 a 12 meses). En comparación con la DAPT estándar, los regímenes abreviados no se asociaron con un aumento de los eventos cardiovasculares adversos mayores (MACE). Aunque el único ensayo que comparó directamente 1 mes frente a 3 meses de DAPT mostró un mayor riesgo de MACE con el régimen de 1 mes, la estimación del metaanálisis en red no alcanzó significación estadística.

Significado
Este metaanálisis demuestra que la DAPT abreviada se asocia con menos hemorragias y que, al menos con una duración de 3 meses, no incrementa el riesgo de eventos isquémicos en pacientes con HBR sometidos a ICP.


Resumen

Importancia

La duración óptima de la doble terapia antiagregante plaquetaria (DAPT) en pacientes con alto riesgo hemorrágico (HBR) sometidos a intervención coronaria percutánea (ICP) sigue siendo incierta.

Objetivos

Evaluar la seguridad y eficacia de una duración abreviada de la DAPT en pacientes con HBR sometidos a ICP.

Fuentes de datos

Se realizaron búsquedas en PubMed, Embase y Cochrane Central Register of Controlled Trials desde el inicio de cada base de datos hasta el 26 de octubre de 2025.

Selección de estudios

Se incluyeron ensayos clínicos aleatorizados (ECA) que comparaban una duración abreviada de la DAPT (1–3 meses) frente a una duración estándar (6–12 meses) en pacientes con HBR sin indicación de tratamiento anticoagulante oral.

Extracción y síntesis de datos

Se realizó un metaanálisis por pares para comparar la DAPT abreviada (1–3 meses) frente a la estándar (≥6 meses). Asimismo, se efectuó un metaanálisis en red con enfoque frecuentista para comparar directamente los regímenes de 1 mes, 3 meses y duración estándar.

Variables principales de resultado

Los dos criterios principales de valoración fueron:

  • Seguridad: hemorragia mayor o hemorragia no mayor clínicamente relevante (MCRB).
  • Eficacia: eventos cardiovasculares adversos mayores (MACE), definidos como un compuesto de muerte cardiovascular, infarto de miocardio o accidente cerebrovascular.

Resultados

Se incluyeron 14 ensayos clínicos aleatorizados, con un total de 11.398 pacientes con HBR (edad media 74,7 años [rango: 68,6–80,0]; 39,1% mujeres y 60,9% hombres).

En comparación con la DAPT estándar:

  • La DAPT abreviada redujo significativamente el riesgo de:
    • Hemorragia mayor o clínicamente relevante (MCRB): RR 0,71 (IC 95%: 0,55–0,92; p = 0,009).
    • Hemorragia mayor: RR 0,76 (IC 95%: 0,59–0,99; p = 0,04).
  • No se observaron diferencias en el riesgo de:
    • Eventos cardiovasculares adversos mayores (MACE): RR 0,97 (IC 95%: 0,81–1,16; p = 0,76).
    • Ninguno de los componentes individuales del MACE (muerte cardiovascular, infarto de miocardio o ictus).

En el único ensayo que comparó directamente 1 mes frente a 3 meses de DAPT, el régimen de 1 mes se asoció con un mayor riesgo de MACE. Sin embargo, esta diferencia no fue significativa en el metaanálisis en red (RR 1,28; IC 95%: 0,96–1,72).

Conclusiones y relevancia

En pacientes con alto riesgo hemorrágico sometidos a intervención coronaria percutánea, una DAPT abreviada se asocia con un menor riesgo de hemorragia en comparación con la duración estándar de 6–12 meses.

Además, los regímenes de 3 meses de DAPT no aumentan el riesgo de eventos isquémicos cardiovasculares o cerebrovasculares, fatales o no fatales, lo que respalda su utilización en esta población de alto riesgo como una estrategia que mejora la seguridad sin comprometer la eficacia clínica.

Revisión sistemática y metaanálisis del beneficio relativo de la terapia hipoglucemiante oral doble frente a sencilla tras el diagnóstico de diabetes tipo 2 (DT2).

 https://onlinelibrary.wiley.com/

Resumen

Introducción

Alcanzar y mantener los niveles objetivo de hemoglobina glucosilada (HbA1c) es un objetivo fundamental en el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2 (DM2). El objetivo de este estudio fue evaluar si el tratamiento oral inicial con doble terapia es superior a la monoterapia para lograr los objetivos de control glucémico en pacientes con DM2 de reciente diagnóstico o en fases tempranas de la enfermedad.

Métodos

Esta revisión sistemática y metaanálisis fue registrada en PROSPERO (CRD420251111096). Se incluyeron ensayos clínicos aleatorizados de grupos paralelos con una duración mínima de 12 semanas, identificados mediante búsquedas en PubMed y la Biblioteca Cochrane entre 2005 y 2025.

Se extrajeron datos a nivel de cada brazo de tratamiento, incluyendo los valores basales y finales de HbA1c, para siete comparaciones predefinidas. Los datos se combinaron mediante un metaanálisis de efectos aleatorios con ponderación por la inversa de la varianza utilizando R versión 4.3.1 (paquete meta).

El desenlace principal fue la proporción de brazos de tratamiento que alcanzaron una HbA1c ≤7,5% (58 mmol/mol). Los desenlaces secundarios incluyeron las proporciones que alcanzaron HbA1c ≤7,0% (53 mmol/mol) y ≤6,5% (48 mmol/mol), así como las diferencias medias en los valores de HbA1c.

Resultados

Se analizaron un total de 20 ensayos clínicos, que comprendían 37 brazos de tratamiento.

La terapia combinada inicial demostró de forma consistente una eficacia superior a la monoterapia:

  • HbA1c ≤7,5% (58 mmol/mol): 86% con doble terapia frente al 82% con monoterapia (OR 1,33; IC 95%: 1,20–1,47; p = 0,002).
  • HbA1c ≤7,0% (53 mmol/mol): 69% frente al 64% (OR 1,27; p = 0,003).
  • HbA1c ≤6,5% (48 mmol/mol): 42% frente al 39% (OR 1,18; p = 0,056).

Al comparar la doble terapia inicial con la monoterapia con metformina, las tasas de consecución de una HbA1c ≤7,0% fueron del 86% frente al 81%, respectivamente (OR 1,41; p = 0,001).

La combinación de metformina con un inhibidor del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT2) permitió que el 88% de los pacientes alcanzara una HbA1c ≤7,5%, frente al 81% con metformina sola (OR 1,55; p ≤ 0,001), siendo esta diferencia significativa para todos los umbrales de HbA1c evaluados.

Las terapias combinadas que incluían un iSGLT2 lograron que el 87% de los pacientes alcanzara una HbA1c ≤7,5%, frente al 82% con cualquier monoterapia (OR 1,43; p ≤ 0,001).

La monoterapia con iSGLT2 por sí sola permitió alcanzar el objetivo en el 89% de los pacientes, frente al 81% con metformina (OR 1,73; p ≤ 0,001).

Sin embargo, no se observaron diferencias significativas entre la doble terapia que incluía un iSGLT2 y la monoterapia con iSGLT2 (OR 0,87; p = 0,480).

Los valores finales combinados de HbA1c fueron del 6,7% (50 mmol/mol) para la doble terapia y del 7,9% (63 mmol/mol) para la monoterapia, con una diferencia media de −0,45% (IC 95%: −0,60 a −0,25; p ≤ 0,001).

La heterogeneidad entre los estudios fue baja a moderada (I²: 25–50%), y los resultados se mantuvieron consistentes tras excluir los brazos de tratamiento con rosiglitazona.

Conclusiones

La doble terapia inicial, especialmente la combinación de metformina e iSGLT2, consigue un mejor control glucémico y una mayor probabilidad de alcanzar los objetivos de HbA1c que la monoterapia.

Además, la monoterapia con un iSGLT2 fue más eficaz que la metformina sola, mientras que añadir un segundo fármaco a un iSGLT2 no proporcionó un beneficio adicional significativo en la reducción de la glucemia.

Estos resultados sugieren que el inicio precoz del tratamiento con un iSGLT2, ya sea en monoterapia o en combinación, debería considerarse desde el momento del diagnóstico de la diabetes mellitus tipo 2.

(Cardioteca) Antiagregantes en enfermedad cardiovascular aterosclerótica según el documento ACC 2026.

https://www.cardioteca.com/

La terapia antiagregante sigue siendo uno de los pilares del tratamiento de la enfermedad cardiovascular aterosclerótica, aunque su uso ha cambiado de forma notable en la última década. La declaración científica publicada en J Am Coll Cardiol [1] revisa de manera exhaustiva cómo emplear los antiagregantes a lo largo de todo el espectro de la enfermedad, desde la prevención primaria hasta el paciente con síndrome coronario agudo, la arteriopatía periférica o la enfermedad cerebrovascular.

El hilo conductor es siempre el mismo. Cada decisión nace del equilibrio entre el riesgo isquémico y el riesgo hemorrágico, dos amenazas que con frecuencia conviven en el mismo paciente. Frente al antiguo esquema rígido, hoy se impone una individualización cuidadosa, en la que la potencia y la duración de la antiagregación se ajustan al perfil de cada persona y se reevalúan con el tiempo.

En este artículo:

  1. El punto de partida
  2. Ácido acetilsalicílico en prevención primaria, un giro restrictivo
  3. La elección del inhibidor P2Y12 en el síndrome coronario agudo
  4. Acortar la doble antiagregación y retirar el ácido acetilsalicílico
  5. Antiagregación a largo plazo más allá del año
  6. Poblaciones especiales y situaciones complejas
  7. Cómo implementarlo en la práctica española


jueves, 9 de julio de 2026

Clinical Medicine. Algoritmo para combinaciones recomendadas de antihipertensivos y otros medicamentos nefroprotectores para el manejo de la hipertensión en la ERC de acuerdo al grado de proteinuria y TFGe.

 https://www.sciencedirect.com/s

Aspectos destacados

  • Las guías de práctica clínica recomiendan un objetivo de presión arterial <130/80 mmHg en pacientes con alto riesgo de enfermedad cardiovascular o de progresión de la enfermedad renal crónica.
  • El tratamiento farmacológico de primera línea suele ser un inhibidor del sistema renina-angiotensina (iSRA).
  • Los diuréticos de tipo tiazídico reducen eficazmente la presión arterial incluso con una tasa de filtrado glomerular estimada (TFGe) de hasta 15 mL/min/1,73 m².
  • Se recomienda mantener el tratamiento con un iSRA incluso cuando la TFGe es muy baja, salvo que aparezca hiperpotasemia refractaria.
  • Deben utilizarse una dieta baja en potasio y captores orales de potasio para evitar la suspensión del tratamiento con iSRA.