jueves, 11 de junio de 2026

Formación en la Calzada. Patología de rodilla en ecografía.

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Cardioteca. Sesión Clínica Diagnóstico precoz de la IC y "Estrés Cardíaco". Con Toni Bayés Genís.

https://www.cardioteca.com

La sesión abordó la importancia del diagnóstico precoz de la insuficiencia cardíaca, una enfermedad con una mortalidad comparable o superior a la de muchos cánceres y que, sin embargo, sigue sin recibir la misma atención diagnóstica y terapéutica urgente.

El punto de partida fue constatar una paradoja: pese a que las guías clínicas europeas y americanas recomiendan desde hace más de una década medir péptidos natriuréticos ante cualquier sospecha de insuficiencia cardíaca, su uso sigue siendo insuficiente. Una encuesta de la Sociedad Europea de Cardiología reveló que solo uno de cada tres médicos de atención primaria utiliza estos biomarcadores de forma rutinaria, y que en muchos países el acceso y el reembolso son parciales o inexistentes. En España la situación es heterogénea según la comunidad autónoma.

Las consecuencias de este retraso son graves. Datos del NHS inglés muestran que entre el 20 y el 50% de los pacientes tardan años en recibir el diagnóstico, y que aproximadamente el 60% se diagnostican por primera vez en urgencias. Inspirándose en el modelo del código infarto, se presentó la iniciativa Peptide for Life, cuyo objetivo es establecer vías clínicas que permitan confirmar el diagnóstico en días o semanas, no en meses o años.

En cuanto a los puntos de corte del ProBNP, se propuso ajustarlos por edad: 125 pg/mL en menores de 50 años, 250 entre 50 y 75 años, y 500 en mayores de 75 años. Por encima de 2.000 pg/mL se recomienda evaluación prioritaria en menos de dos semanas. Se subrayó además que los péptidos elevados en pacientes con insuficiencia renal no deben considerarse un falso positivo, sino una señal genuina de riesgo cardiovascular incrementado.

Otro bloque importante fue el concepto de heart stress, definido como la elevación de péptidos natriuréticos en individuos asintomáticos con factores de riesgo como diabetes, hipertensión u obesidad. Este estado, que afecta a cerca del 20-30% de la población adulta, identifica a los pacientes que más se benefician del tratamiento precoz con inhibidores SGLT2 y antagonistas de los mineralocorticoides, con NNT de apenas 12 para la combinación de ambos. Los datos también sugieren que en hipertensos con heart stress el objetivo tensional debe ser estricto (por debajo de 120 mmHg), mientras que en ausencia de heart stress el rango óptimo se sitúa entre 130 y 140 mmHg.

La sesión concluyó con una propuesta de cribado poblacional a partir de los 50 años con al menos un factor de riesgo

Farmacia Hospitalaria. Intervención farmacéutica para la reducción de riesgos asociados a los medicamentos en pacientes con cirrosis hepática en atención primaria.

 https://www.sciencedirect.com/

Resumen

Introducción

la presencia de cirrosis hepática puede requerir ajuste de las dosis de medicamentos o la sustitución por alternativas más seguras. La no adecuación del tratamiento puede conllevar a la aparición de problemas relacionados con los medicamentos, que en la mayoría de los casos son prevenibles.
Los objetivos son describir la implementación de una estrategia de seguridad que implica la revisión exhaustiva de los tratamientos de los pacientes con cirrosis y evaluar la aceptación de la intervención.

Métodos

es un estudio de implementación de una estrategia de minimización de riesgos con medicamentos. La estrategia consistió en una revisión del tratamiento farmacológico por parte de farmacéuticos hospitalarios, con el asesoramiento clínico de un hepatólogo, en pacientes con cirrosis en el ámbito de atención primaria.

Resultados

se incluyeron 307 pacientes, de los cuales el 76,2% tenía al menos un medicamento potencialmente inapropiado prescrito, existiendo en un 87,2% de los casos una alternativa más segura por la que podía sustituirse. Los grupos terapéuticos más frecuentemente implicados en los problemas detectados fueron las benzodiacepinas y fármacos relacionados, los inhibidores de la bomba de protones e hipolipemiantes, siendo las benzodiacepinas los que menos se modificaron por parte del médico. Se aceptó un 48,1% de las 405 propuestas realizadas por los farmacéuticos.

Conclusiones

un alto porcentaje de los pacientes con cirrosis presentaban tratamientos no adecuados para su enfermedad hepática, existiendo en la mayoría de los casos alternativas para minimizar los riesgos. Se aceptó la mitad de las propuestas realizadas por los farmacéuticos y las características de los pacientes no influyeron en el grado de aceptación de las propuestas.

(AJC) Revisión del uso de betabloqueantes en la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada: una revisión sistemática y metaanálisis.

 https://www.ajconline.org/

A pesar de los avances en las terapias con dispositivos y de la aparición de nuevos tratamientos, los betabloqueantes (BB) siguen siendo uno de los medicamentos más prescritos en la insuficiencia cardíaca (IC). Sin embargo, la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada (ICFEp) continúa estando infradiagnosticada e infratratada, y el papel específico de los betabloqueantes en esta población sigue siendo controvertido.

Se realizó una búsqueda exhaustiva en las bases de datos PubMed, Embase y Cochrane para identificar estudios que evaluaran el impacto del uso de betabloqueantes sobre los resultados clínicos en pacientes con ICFEp. Los datos se combinaron mediante un modelo de efectos aleatorios para estimar las razones de riesgo (hazard ratios, HR) y sus intervalos de confianza (IC) del 95 %, mientras que la heterogeneidad entre estudios se evaluó mediante el estadístico .

Se identificaron 13 estudios observacionales que incluyeron un total de 442.543 pacientes, de los cuales el 48,3 % eran mujeres, con una edad media de 76,0 ± 8,3 años.

En los análisis agrupados, el uso de betabloqueantes se asoció con un menor riesgo de mortalidad por cualquier causa (HR 0,81; IC 95 %: 0,73–0,90; p < 0,001).

Asimismo, el tratamiento con betabloqueantes se asoció con:

  • Un menor riesgo de muerte cardiovascular (HR 0,76; IC 95 %: 0,64–0,90; p < 0,01).
  • Un menor riesgo de hospitalización por insuficiencia cardíaca (HR 0,88; IC 95 %: 0,78–1,00; p = 0,05).
  • Un menor riesgo del resultado combinado de muerte o hospitalización por insuficiencia cardíaca (HR 0,89; IC 95 %: 0,82–0,98; p = 0,02).

Conclusión

En este metaanálisis observacional, el uso de betabloqueantes se asoció con una reducción del riesgo de mortalidad en pacientes con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada (ICFEp). Sin embargo, la relación entre el uso de betabloqueantes y los resultados relacionados con hospitalizaciones mostró una mayor heterogeneidad entre los estudios.

Por tanto, estos hallazgos deben considerarse generadores de hipótesis más que pruebas definitivas, y requieren confirmación mediante ensayos clínicos aleatorizados con potencia estadística suficiente.

Interpretación clínica práctica

Este metaanálisis sugiere que los betabloqueantes podrían aportar un beneficio en supervivencia en pacientes con ICFEp, pero la evidencia procede exclusivamente de estudios observacionales, por lo que no permite establecer una relación causal. Actualmente, los betabloqueantes en la ICFEp suelen utilizarse principalmente para tratar comorbilidades asociadas, como:

  • Fibrilación auricular (control de frecuencia).
  • Hipertensión arterial.
  • Cardiopatía isquémica.
  • Antecedente de infarto de miocardio.

A diferencia de la insuficiencia cardíaca con fracción de eyección reducida, donde los betabloqueantes tienen una indicación claramente establecida, en la ICFEp su beneficio específico sigue siendo incierto.

(CFP-MFC) Administración de infusiones subcutáneas en atención primaria. Indicaciones, consideraciones prácticas, aceptabilidad y tolerabilidad.

 https://www.cfp.ca/

Objetivo

Proporcionar directrices actualizadas y prácticas para el uso de las infusiones subcutáneas (SC), o hipodermoclisis, en atención primaria.

Fuentes de información

Se realizó una revisión exhaustiva de la base de datos MEDLINE para identificar artículos publicados entre 1945 y 2025. La mayoría de los estudios encontrados aportaban evidencia de nivel II o III; los ensayos clínicos aleatorizados bien diseñados eran escasos.

Mensaje principal

En comparación con la vía intravenosa (IV), la hipodermoclisis es menos invasiva, mejor tolerada, más fácil de implementar en entornos ambulatorios y se asocia con un menor riesgo de complicaciones graves. Los datos farmacocinéticos indican una absorción ligeramente más lenta que la administración IV, con una biodisponibilidad que suele superar el 80 % para los fármacos hidrosolubles.

Las principales indicaciones de la hipodermoclisis incluyen:

  • Prevención y tratamiento de la deshidratación moderada.
  • Cuidados paliativos (por ejemplo, administración de analgésicos, ansiolíticos, antipiréticos y agentes antisecretores).
  • Administración de determinados antibióticos, especialmente ceftriaxona, así como ertapenem y teicoplanina, respaldados por evidencia sólida.

En determinadas circunstancias, la hipodermoclisis también puede considerarse para la administración de furosemida, levetiracetam y vitamina B12 cuando no exista una alternativa disponible. Además, algunas vacunas pueden administrarse por vía subcutánea en pacientes con contraindicaciones para la vía intramuscular.

Los efectos adversos locales, como dolor o edema, suelen ser leves y transitorios. Las complicaciones infecciosas son poco frecuentes y probablemente menos comunes que con la terapia intravenosa.

Conclusión

Aunque su uso suele ser fuera de indicación (off-label), la hipodermoclisis es una alternativa segura y práctica a la infusión intravenosa, especialmente adecuada para pacientes mayores o frágiles atendidos en el domicilio o en residencias. Ofrece una solución rápida y pragmática a los desafíos de la atención ambulatoria y la saturación hospitalaria. Su adopción más amplia dependerá de una mejor formación de los profesionales sanitarios, de la estandarización de protocolos y de una evidencia comparativa más sólida.

(CardioTeca) Guía CKM 2026 AHA/ACC: la primera guía del síndrome cardiovascular-renal-metabólico.

 https://www.cardioteca.com/prevencion/

Durante décadas, el "síndrome metabólico" fue el nombre con el que intentamos describir la confluencia de obesidad abdominal, dislipidemia, hiperglucemia e hipertensión arterial. Era una definición funcional, pero insuficiente: dejaba fuera al riñón, ignoraba la enfermedad cardiovascular clínica ya establecida y carecía de un sistema de estadificación que guiara decisiones terapéuticas concretas. El síndrome cardio-reno-metabólico (CKM, por sus siglas en inglés) no es una actualización terminológica: es una reconfiguración conceptual que reconoce lo que la biología ya sabía, que corazón, riñón y metabolismo fallan juntos, se potencian mutuamente y deben tratarse de manera integrada. La guía AHA/ACC/ADA/ASN 2026 es la primera de la historia dedicada íntegramente a este síndrome, y su publicación este 9 de junio de 2026 marca un antes y un después en la prevención cardiovascular moderna.



(SEMERGEN) Posicionamiento en el manejo del paciente oncológico: abordaje integral de la cardiotoxicidad en Atención Primaria.

 https://www.sciencedirect.com/

El aumento de la supervivencia en los pacientes con cáncer ha puesto de manifiesto la creciente relevancia de la toxicidad cardiovascular asociada a los tratamientos antineoplásicos, constituyendo actualmente una de las principales causas de morbilidad y mortalidad no oncológica. Este posicionamiento tiene como objetivo establecer un marco práctico y homogéneo para el abordaje integral de la cardiotoxicidad en el paciente oncológico desde la Atención Primaria (AP) en España, reconociendo su papel clave en la prevención, detección precoz, estratificación del riesgo y seguimiento longitudinal.
El documento revisa las principales formas de toxicidad cardiovascular relacionadas con terapias sistémicas y tratamientos locales como la radioterapia (RT), incorporando las definiciones y recomendaciones actuales de las guías europeas e internacionales. Se propone un modelo estructurado basado en la trayectoria oncológica, que abarca la fase inicial, el tratamiento activo y la supervivencia, permitiendo adaptar la vigilancia cardiovascular al riesgo basal, al tipo de tratamiento recibido y a la evolución clínica del paciente.
Se subraya la importancia de la estratificación precoz del riesgo cardiovascular, la optimización de los factores de riesgo vascular (RV) y comorbilidades, y el establecimiento de circuitos claros de coordinación y derivación entre AP, Oncología, Hematología y Cardiología. Asimismo, se destaca el papel central de AP en el seguimiento del largo superviviente de cáncer, una población creciente en la que el riesgo cardiovascular puede persistir o incrementarse a largo plazo.
Este posicionamiento pretende contribuir a una atención coordinada, equitativa y centrada en la persona, reduciendo la variabilidad clínica y mejorando los resultados cardiovasculares y la calidad de vida de los pacientes oncológicos dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS).