lunes, 6 de julio de 2026

MDPI. Interacciones de la levotiroxina con alimentos y suplementos dietéticos: una revisión sistemática.

https://www.mdpi.com

☕️La levotiroxina no solo interactúa con medicamentos… sino también con tu desayuno.

🥛Café, fibra, calcio, hierro y soya pueden reducir su absorción si se consumen al mismo tiempo. Un simple cambio en el horario puede marcar la diferencia en el control del hipotiroidismo
Recomendaciones con mayor respaldo científico ✔Tomar la levotiroxina 60 minutos antes del desayuno cuando se utiliza en tabletas. ✔Separar el consumo de calcio y hierro al menos 2–4 horas. ✔Esperar 1 hora para consumir café, fibra o alimentos con soya



(BJGP) Perspectivas cualitativas sobre la identificación y el manejo de la polifarmacia: puntos de vista del paciente, el farmacéutico y el médico de familia.

 https://bjgp.org/content/early/

Antecedentes: La polifarmacia constituye una prioridad de salud pública a nivel mundial debido a los daños potenciales que conlleva, entre ellos los eventos adversos relacionados con los medicamentos, las hospitalizaciones y la elevada carga del tratamiento. En conjunto, estos resultados han mostrado escasas mejoras a pesar de las numerosas intervenciones implementadas, lo que indica que los enfoques actuales para identificar y manejar la polifarmacia siguen siendo insuficientes.

Objetivo: Comprender cómo se identifica y se maneja la polifarmacia en la atención primaria cotidiana desde las perspectivas de los pacientes, los farmacéuticos y los médicos de atención primaria.

Diseño y ámbito: Estudio cualitativo basado en entrevistas semiestructuradas realizadas a 12 pacientes y 12 profesionales de la salud (7 farmacéuticos clínicos y 5 médicos generales) en la región de Greater Manchester.

Métodos: Se realizó un análisis temático reflexivo, apoyado en la Teoría de la Normalización de los Procesos (Normalisation Process Theory) y en el método de comparación constante (Constant Comparison) como herramientas de sensibilización analítica.

Resultados: La polifarmacia fue ampliamente considerada una tarea importante; sin embargo, en la práctica se observaron inconsistencias en la identificación de los pacientes candidatos a revisión y una falta de claridad respecto al propósito de las revisiones de la medicación relacionadas con la polifarmacia. Los pacientes percibían los medicamentos como herramientas esenciales para mantener los aspectos biológicos, psicológicos y sociales de su vida, en contraste con las prioridades clínicas de los profesionales, centradas en reducir los posibles daños asociados al tratamiento farmacológico. El manejo de la polifarmacia implicaba de forma habitual múltiples niveles de complejidad oculta, que con frecuencia resultaban abrumadores y suponían una importante carga emocional tanto para los pacientes como para los profesionales. Ambos grupos necesitaban formación y experiencia para afrontar eficazmente estas complejidades. Aunque un enfoque basado en protocolos era suficiente para resolver problemas sencillos relacionados con la medicación, solo un enfoque longitudinal, sustentado en la confianza, la continuidad asistencial, las relaciones interpersonales y el diálogo abierto que favoreciera un conflicto constructivo, parecía capaz de abordar las complejidades más profundas.

Conclusiones: El manejo de la polifarmacia está marcado por una elevada complejidad e incertidumbre y carece de criterios estandarizados para la identificación de casos, así como de un propósito claramente definido tanto para los pacientes como para los profesionales. Se requieren mejores modelos de atención que respondan a este desafío, promoviendo un cambio desde un enfoque predominantemente biomédico y basado en protocolos hacia un modelo más longitudinal, centrado en las relaciones terapéuticas y la continuidad de la atención.

Farmacia Madrid AP @FarmaMadridAP (El blog de Ricardo Ruiz de Adana Pérez) Uso inteligente de antibióticos en Atención Primaria: cómo decidir, qué elegir y cómo adaptarse a las resistencias en España.

 https://ricardoruizdeadana.blogspot.com/

Resumen estructurado para la consulta

Idea clave: el uso inteligente de antibióticos en Atención Primaria no consiste en elegir el fármaco “más potente”, sino en decidir cuándo NO tratar, cuándo diferir y cuándo tratar de forma dirigida.

1.1. Qué debes preguntarte siempre

  • ¿Probabilidad real de infección bacteriana?
  • ¿Gravedad o riesgo de complicación?
  • ¿Paciente con factores de riesgo (edad, comorbilidad, antibióticos previos)?
  • ¿Puedo no tratar o diferir la prescripción?

1.2. Cuándo NO usar antibióticos

  • Infecciones respiratorias altas (resfriado, rinofaringitis)
  • Bronquitis aguda no complicada
  • Sinusitis de menos de 10 días sin empeoramiento
  • Faringitis sin criterios clínicos o confirmación de estreptococo

Error frecuente: tratar por presión del paciente o por purulencia del esputo como único criterio para tratar con un antibiótico .

1.3. Cuándo SÍ tratar

  • Neumonía adquirida en la comunidad
  • Infección urinaria sintomática
  • Celulitis
  • Exacerbación de EPOC con criterios bacterianos
  • Infecciones con signos de gravedad o paciente de riesgo

1.4. Cómo elegir antibiótico

  • Priorizar espectro estrecho
  • Evitar quinolonas en ITU no complicada
  • Evitar uso sistemático de amoxicilina-clavulánico
  • Considerar resistencias locales (España)

1.5. Claves de prescripción correcta

  • Duración corta siempre que sea posible (3–7 días según infección)
  • Reevaluar en 48–72 horas
  • Ajustar por función renal (especialmente en ancianos)
  • Explicar al paciente evolución esperable y signos de alarma

1.6. Herramientas útiles

  • Prescripción diferida en infecciones leves con incertidumbre
  • Comunicación clínica para reducir demanda de antibióticos
  • Seguimiento programado

Mensaje final: en Atención Primaria, muchas veces la mejor prescripción antibiótica es la que no se realiza, siempre que se haga con criterio clínico y seguimiento adecuado.



NefroGetafe. El Parkinson no solo afecta al cerebro.

También aumenta casi al doble (1.9x) el riesgo de deterioro renal.

Un enfoque integral y el monitoreo renal son clave para mejorar el pronóstico ✍️

La enfermedad de Parkinson se asocia con complicaciones sistémicas; sin embargo, su impacto sobre la función renal en la población general sigue siendo incierto. Este estudio evaluó si la enfermedad de Parkinson se asocia con un mayor riesgo de deterioro de la función renal en una amplia cohorte poblacional.

Métodos: Este estudio de cohorte retrospectivo utilizó datos nacionales de reclamaciones sanitarias vinculados a registros de chequeos médicos, correspondientes al período comprendido entre abril de 2014 y agosto de 2024. Los participantes fueron clasificados según la presencia o ausencia de enfermedad de Parkinson al inicio del estudio, utilizando los códigos de la Clasificación Internacional de Enfermedades, Décima Revisión (CIE-10). El desenlace primario fue un resultado renal compuesto, definido como la aparición de enfermedad renal terminal, el inicio de terapia de reemplazo renal o una disminución ≥30 % de la tasa de filtración glomerular estimada (TFGe).

Resultados: La cohorte incluyó un total de 1 659 421 individuos, con una mediana de edad de 68 años (rango intercuartílico [RIC], 61–72), de los cuales el 41,9 % eran hombres; 11 497 participantes (0,7 %) presentaban enfermedad de Parkinson. Durante un seguimiento con una mediana de 1 092 días (RIC, 631–1 520), 33 335 individuos alcanzaron el desenlace renal compuesto. Las estimaciones de Kaplan-Meier mostraron un mayor riesgo de presentar el desenlace renal compuesto en los individuos con enfermedad de Parkinson en comparación con aquellos sin la enfermedad (prueba de log-rank, P < 0,001). En los modelos multivariables de Cox, la enfermedad de Parkinson se asoció de manera independiente con el desenlace renal compuesto (cociente de riesgos o hazard ratio [HR]: 1,91; intervalo de confianza del 95 % [IC 95 %]: 1,72–2,12).

Conclusiones: En esta cohorte nacional, la enfermedad de Parkinson se asoció de forma independiente con un deterioro posterior de la función renal. Estos hallazgos respaldan la necesidad de un seguimiento más estrecho de la función renal en los adultos con enfermedad de Parkinson.



(BMJ) La ERC no solo afecta al riñón, también aumenta de forma independiente el RCV.

La evidencia respalda el uso de estatinas (± ezetimiba) en la mayoría de pacientes con ERC para reducir ECV, aunque su beneficio no se ha demostrado en diálisis.

https://dtb.bmj.com/

La enfermedad renal crónica (ERC) afecta aproximadamente al 14 % de los adultos en todo el mundo y constituye, por sí sola, un factor independiente de riesgo cardiovascular. En esta revisión narrativa se presenta un análisis de las terapias para reducir el colesterol en personas con ERC.

Las alteraciones en los niveles de colesterol y triglicéridos son frecuentes en la ERC y contribuyen al aumento del riesgo cardiovascular, además de otros factores de riesgo comunes como la edad avanzada, la hipertensión y la diabetes. Sin embargo, el papel del colesterol y los triglicéridos en la progresión de la enfermedad renal sigue siendo incierto.

Los inhibidores de la 3-hidroxi-3-metilglutaril coenzima A (HMG-CoA) reductasa (estatinas), administrados solos o en combinación con ezetimiba, constituyen el tratamiento más ampliamente estudiado para reducir el colesterol y los lípidos en pacientes con ERC. Los grandes ensayos clínicos aleatorizados y controlados (ECA) y los metaanálisis demuestran que las estatinas reducen los eventos cardiovasculares y la mortalidad en personas con ERC, aunque este beneficio no se observa en quienes requieren diálisis, a pesar de lograr una reducción similar de los niveles de colesterol.

Las estatinas también pueden mejorar la función renal, pero no han demostrado ser eficaces para disminuir el riesgo de progresión hacia insuficiencia renal terminal. Las guías clínicas actuales recomiendan el uso de estatinas, con o sin ezetimiba, en la mayoría de los adultos con ERC, individualizando el tratamiento según la edad, la función renal y el riesgo cardiovascular. No obstante, las guías específicas para la ERC no establecen objetivos concretos de colesterol que orienten la intensificación del tratamiento.

Las terapias más recientes, como los inhibidores de la proproteína convertasa subtilisina/kexina tipo 9 (PCSK9) y los ARN pequeños de interferencia (por ejemplo, inclisirán), han demostrado beneficios cardiovasculares en la población general; sin embargo, la evidencia disponible en pacientes con ERC sigue siendo limitada. Se requieren estudios adicionales para definir el papel de estas terapias en la mejora de los resultados cardiovasculares y renales en personas con enfermedad renal crónica.

viernes, 3 de julio de 2026

NefroGetafe. Mitos vs Realidad en : Porque no todo lo que se dice sobre el riñón … es cierto. CALOR Y RIÑON.

 


NefroGetafe. Salud mental y enfermedad renal.

La salud mental y la enfermedad renal están profundamente conectadas. Hasta un 39% de pacientes con ERC sufren depresión o ansiedad, lo que acelera la enfermedad y reduce la calidad de vida.

https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/41606193/

En adultos con enfermedad renal crónica (ERC), es común padecer diversas afecciones crónicas, especialmente trastornos de salud mental. Algunos trastornos de salud mental aumentan el riesgo de desarrollar ERC, contribuyen a una progresión más rápida de la enfermedad y complican la atención y los resultados. La depresión y la ansiedad son particularmente prevalentes y se asocian con una menor calidad de vida, un uso no planificado de los servicios de salud y peores resultados clínicos. La forma en que se detectan y manejan la depresión y la ansiedad como parte de la atención renal rutinaria puede variar considerablemente. La evidencia sobre tratamientos eficaces y aceptables es, en general, contradictoria, aunque los metaanálisis destacan los beneficios de la actividad física y la terapia cognitivo-conductual. Los datos sobre el uso de antidepresivos en personas con ERC también son variables, debido a la falta de ensayos clínicos rigurosos. Las personas con necesidades particularmente complejas, como aquellas con enfermedad mental grave y ERC, tienen una esperanza de vida significativamente menor y mayores tasas de hospitalizaciones de urgencia que aquellas sin enfermedad mental grave, y también tienen menos probabilidades de acceder a atención nefrológica especializada y de recibir un trasplante. Las desigualdades en salud se ven amplificadas para quienes enfrentan desventajas más amplias relacionadas con los determinantes sociales y estructurales de la salud. Reducir la carga de los problemas de salud mental en personas con enfermedad renal crónica (ERC) es una prioridad urgente para mitigar el impacto tanto a nivel personal como en el sistema de salud. En este artículo, analizamos la evidencia actual sobre salud mental y ERC para fundamentar las políticas y la investigación, y para impulsar avances en los enfoques de prevención y manejo.