martes, 7 de abril de 2026

(Aust Prescr) Medición de la presión arterial con precisión.

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Medir la presión arterial con precisión es imprescindible para el diagnóstico y control de la hipertensión.

Existe una variedad de dispositivos y métodos para Medir la presión arterial que tiene ventajas y limitaciones.

Para garantizar la precisión de la medición de la presión arterial y el diagnóstico de hipertensión, los clínicos y pacientes deben utilizar un diagnóstico preciso y dispositivo validado para medir la presión arterial, un manguito del tamaño adecuado y toma varias mediciones en lugar de solo una, utilizando una estandarizada Protocolo de medición.

Medición fuera de la clínica, utilizando un ambulatorio o dispositivo de monitorización de la presión arterial en casa, según la preferencia del paciente, Debe utilizarse para confirmar el diagnóstico y guiar el tratamiento de la hipertensión.

Están surgiendo nuevas tecnologías para la sangre Medición de presión (por ejemplo, tecnologías portátiles) que aún no han sido validadas y tienen el potencial de mejorar el control de la presión arterial y la autogestión del paciente.



(Aust Prescr) Esteatosis hepática asociada a disfunción metabólica. Revisión.

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La enfermedad hepática grasa asociada a la disfunción metabólica (MAFLD) afecta 1 de cada 3 adultos australianos y es una causa poco reconocida pero creciente del hígado cirrosis, carcinoma hepatocelular y trasplante hepático.

La atención primaria tiene un papel fundamental en Prevención, diagnóstico y manejo del MAFLD.

Adultos con obesidad, diabetes tipo 2 u otros tipos Los factores de riesgo metabólicos deben evaluarse para la MAFLD.

La ecografía hepática es la primera opción recomendada Prueba para diagnosticar esteatosis hepática (acumulación de grasa en hepatocitos).

El manejo de la MAFLD incluye no invasivo pruebas de fibrosis hepática, abordando conductas de riesgo para la salud y comorbilidades y vigilancia del carcinoma hepatocelular en personas con hígado cirrosis.




Dermapixel. Eccema crónico de manos: viejas enfermedades, nuevos tratamientos.

https://www.dermapixel.com.eccema-cronico-de-manos

El eccema de manos es una enfermedad multifactorial, habiéndose identificado una serie de factores de riesgo asociados, como la dermatitis atópica (que lo multiplica x4), los trabajos húmedos (agua, lavado frecuente, guantes oclusivos), sensibilización por contacto (sí, a veces es por alergia), clima frío o seco y el tabaco también parece que empeora la gravedad de las lesiones.

La patogenia es variopinta y un tanto confusa, dado que estamos englobando como “eccema de manos” a diversas enfermedades o subtipos. Pero podemos decir, en términos generales, que estamos ante una disminución de genes implicados en la barrera cutánea (filagrina, claudina-1), que están activadas múltiples vías inflamatorias (Th1, Th2/Th22, Th17), sean o no atópicos, que hay un aumento de queratinas hiperproliferativas (KRT6, KRT16) y, frecuentemente, una colonización por S. aureus que se asocia a una mayor gravedad. O sea, que es una enfermedad inflamatoria compleja, no una simple irritación.

¿Qué tenemos que hacer ante un paciente de estas características? Ya lo hemos insinuado, pero por si acaso, recordemos:

  1. Una historia clínica detallada es mucho más importante que una biopsia, en este caso. Preguntaremos siempre por actividad laboral y productos utilizados, hobbies, uso de guantes (tipo, frecuencia, si llevan doble guante), frecuencia de lavado de manos, uso de cosméticos u otros productos (naturales o no), medicamentos previos, historia personal y familiar de atopia o psoriasis.
  2. Una exploración minuciosa. No hay que mirar solo las manos. También los pies, las uñas, el cuero cabelludo, codos, pliegues, incluso preguntar por afectación genital (buscando una psoriasis o pistas de otra enfermedad).
  3. Las pruebas epicutáneas son casi obligadas en el ECM, incluso ante casos muy “irritativos”. La dermatitis alérgica de contacto es frecuente, puede coexistir y ser la causa o mantener la clínica. Incluso en pacientes que se las han hecho hace muchos años, a veces vale la pena repetir o ampliarlas.
Lo primero, pero no por ello menos importante que los tratamientos “de verdad”, la prevención y medidas generales. Aunque sean de sentido común en su mayoría, vale la pena repasarlas y recordarlas: evitar el lavado excesivo, utilizar limpiadores suaves y sin perfumes, secar de manera meticulosa, hidratar frecuentemente (al menos dos veces al día), con cremas ricas en lípidos y de nuevo sin fragancias y, para la higiene laboral, recordar que (si no hay suciedad visible), la solución hidroalcohólica irrita menos que el agua y jabón. Además, recomendar guantes adecuados (de nitrilo, siempre que no haya alergia a ese componente, de algodón debajo si vamos a estar más de 10 minutos con ellos puestos y evitando en la medida de lo posible la oclusión prolongada).

Los corticoides tópicos siguen siendo el tratamiento de primera línea: los más potentes si tratamos la piel de las palmas y de menor potencia cuando estemos tratando el dorso de las manos, evitando el uso diario prolongado (siempre serán mejores pautas cortas y luego un mantenimiento intermitente, con días de descanso).

Siguiendo con los tratamientos tópicos, los inhibidores de la calcineurina (aunque con evidencia limitada), tanto el tacrolimus como el pimecrolimus, pueden ser útiles en las zonas de piel más fina o como terapia de mantenimiento.

La principal novedad de este año es, precisamente un nuevo tratamiento tópico: el delgocitinib, un inhibidor tópico pan-JAK (bloquea múltiples vías inflamatorias) que, en ensayos fase 3 en pacientes con ECM aplicado dos veces al día, logró respuestas superiores al vehículo. En esos estudios pivotales, aproximadamente el 20-29% alcanzaron una respuesta prácticamente completa (eritema casi imperceptible) en semana 16 (frente al 7-10% de vehículo) y cerca del 50% alcanzó HECSI-50 (Hand Eczema Severity Index). No parece una solución perfecta para todos los pacientes, pero puede ser una alternativa para aquellos que dependan crónicamente de los corticoides o no se controlen con el tratamiento estándar. En breve lo tendremos en nuestro arsenal terapéutico.

El tratamiento sistémico se plantea en los casos más graves que repercuten negativamente en la calidad de vida de los pacientes y que no se controlan con tópicos. El único que tiene esta indicación según ficha técnica en Europa es la alitretinoína, un retinoide que puede ser muy eficaz en algunos pacientes, pero con la limitación de prescripción debido a su precio (está financiado, pero el paciente debe asumir el coste correspondiente). En la práctica, muchos pacientes reciben tratamientos off-label, con ciclosporina A, metotrexato, acitretina (las formas hiperqueratósicas), azatioprina o incluso corticoides orales como rescate, puntualmente.

Por último, el futuro. Ya tenemos indicación de dupilumab para la afectación de manos de la dermatitis atópica y otros fármacos (IL-13, JAK orales, como upadacitinib o abrocitinib) muestran datos prometedores en subanálisis de dermatitis atópica con eccema de manos.

(JAMA) Interrupción del tratamiento con levotiroxina en ≥60 años.

 📊Un estudio prospectivo muestra que el 26% logró dejarla con función tiroidea adecuada

👉 Éxito del 64% si tomaban ≤50 μg/día 🔎 Reevaluar el tratamiento es clave.


Puntos clave

Pregunta¿Qué porcentaje de adultos de 60 años o más pueden suspender con éxito el tratamiento con levotiroxina?

Resultados En este estudio prospectivo abierto, de un solo grupo, sobre la reducción gradual de la dosis en adultos de 60 años o más, el 26% (95/370) suspendió la levotiroxina manteniendo un nivel de tirotropina (TSH) inferior a 10 mIU/L y un nivel de tiroxina libre dentro del rango de referencia. Entre los 88 participantes que tomaron una dosis de 50 μg/día o menos de levotiroxina, 56 (64%) suspendieron con éxito este tratamiento.

Es decir: la evaluación de la necesidad de continuar el tratamiento con levotiroxina debe considerarse en adultos de 60 años o más, especialmente en aquellos que toman una dosis de 50 μg/día o menos.




(Preevid) ¿Vacuna herpes zóster y demencia?.

Estudios observacionales sugieren <riesgo de demencia en personas vacunadas (HR ~0,7; incluso ~0,5 con vacuna recombinante).

⚠️ Sin ensayos aleatorizados aún. Evidencia prometedora, no definitiva.


Según la documentación revisada, los datos de varios estudios observacionales sugieren que la vacunación frente al herpes zóster podría asociarse con un menor riesgo de demencia.  

El sumario de evidencia(1) (SE) de UpToDate sobre la prevención de la demencia menciona que diversos estudios observacionales sugieren que la vacuna del herpes zóster podría disminuir el riesgo de demencia: 

  • Un metaanálisis de estudios observacionales(2) encontró una reducción del riesgo de demencia: odds ratio 0,76, intervalo de confianza (IC) del 95% 0,60-0,96. 
  • Dos estudios adicionales (de cohortes) realizados en Gales(3) y Australia(4) que evaluaron el impacto de unos programas de vacunación en personas de 70-79 años, mediante un análisis de regresión de discontinuidad, estimaron que la vacuna redujo la incidencia absoluta de un diagnóstico de demencia en un 1,3% (IC del 95 %: 0,2-2,7) y un 1,8% (IC del 95 %: 0,4-3,3) durante 7-7,5 años de seguimiento. 

En otro de sus SE(5), sobre la vacuna del hespes zóster, UpToDate afirma que esta vacuna se ha asociado con una menor incidencia de demencia, habiéndose observado esta relación tanto con la vacuna atenuada como con la recombinante. 

No se ha localizado ninguna guía de práctica clínica en la que se aborde el papel de la vacuna del herpes zóster en la prevención de la demencia ni tampoco información sobre el tema en las plataformas de BMJ Best Practice ni DynaMed. 

También esta posible asociación se ha encontrado en otras revisiones sistemáticas (RS)(6,7) y estudios  primarios más recientes(8,9). Sin embargo, no se han identificado ensayos clínicos aleatorizados que hayan evaluado esta relación.  

La RS de Shah S et al.(2) citada por UpToDate realizó la búsqueda bibliográfica hasta noviembre de 2023 y seleccionó para el metaanálisis 4 publicaciones que incluían 1 estudio transversal, 1 de casos y controles y 4 de cohortes. Hemos de señalar que en este metaanálisis parece existir un solapamiento de parte de los datos de los estudios de cohortes. 

Marra F et al.(6) (búsqueda hasta el 31/10/2024) incluyeron en su RS 9 estudios de cohortes recogidos en 6 publicaciones. Los autores realizaron un análisis de sensibilidad de 7 estudios (5 publicaciones) en el que se evitó el uso de datos solapados de participantes. En este análisis de sensibilidad se encontró un riesgo relativo de demencia de 0,66 (IC 95 % 0,52-0,84) con el modelo de efectos aleatorios. 

La búsqueda más reciente fue la realizada por Yin Y et al.(7) (hasta el 20/01/2025). En esta RS se seleccionaron 4 publicaciones con 5 estudios de cohortes (14.493.383 individuos).  El metaanálisis mostró un hazard ratio para demencia de 0,71 (IC del 95% 0,66-0,76).   

No incluidos en los anteriores SE ni RS, se han identificado otros 2 estudios primarios, de cohortes(8,9), de reciente publicación: 

  • El primero(8), realizado por el mismo grupo investigador de los estudios de Gales(3) y Australia(4) mencionados en UpToDate, utilizó la misma metodología pero con población canadiense. Ser elegible para la vacunación redujo un 2% (0,4-3,5) la probabilidad de recibir un nuevo diagnóstico de demencia en un periodo de seguimiento de 5,5 años. 
  • El segundo(9), que utilizó los datos de población de California ≥65 años, emparejó 65.800 sujetos vacunados con vacuna recombinante con 263.200 no vacunados, para evaluar su efecto en la demencia. El hazard ratio ajustado para demencia (calculado usando una regresión de Cox con ponderación de probabilidad inversa del tratamiento) fue de 0,49 (IC 95% 0,46-0,51).

Cabe destacar que la vacuna utilizada en los 3 estudios realizados mediante análisis de regresión de discontinuidad(3,4,7) era de virus atenuados (no disponible en nuestro medio). 

lunes, 6 de abril de 2026

JAMA. Manejo de la hipotensión ortostática. Una revisión.

https://jamanetwork.com

SIEMPRE DESCARTAR LA HIPOTENSION ORTOSTATICA.. Una de las causas más comunes de caídas en los adultos mayores.

Importancia La hipotensión ortostática es una condición común pero poco reconocida que aumenta con la edad y se asocia a una menor calidad de vida, caídas y mayor mortalidad. La frecuente coexistencia de la hipertensión supina y la hipotensión postprandial con la hipotensión ortostática hace que sea una condición difícil de gestionar.

Observaciones Las pruebas de hipotensión ortostática deben realizarse en pacientes con síntomas ortostáticos (por ejemplo, cambios de visión y mareos que solo aparecen en posición vertical y mejoran sentados o tumbados), así como en pacientes asintomáticos en grupos de alto riesgo, como adultos con fragilidad mayores de 70 años, personas con trastornos neurodegenerativos o autonómicos, y pacientes con caídas inexplicables. Los pacientes con hipotensión ortostática deben ser evaluados para detectar hipotensión postprandial y hipertensión supina para orientar el enfoque terapéutico. Las estrategias no farmacológicas, como la revisión de medicación, el aumento de la ingesta de sal y líquidos, las prendas de compresión y las modificaciones conductuales, sirven como enfoques fundamentales para tratar la hipotensión ortostática. La midodrina y la droxidopa son los únicos medicamentos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. para la hipotensión ortostática, pero otros medicamentos (por ejemplo, fludrocortisona, atomoxetina, piridostigmina) se utilizan fuera de indicación como parte de un plan de tratamiento individualizado. Los objetivos del tratamiento en la hipotensión ortostática no se centran en las mediciones de la presión arterial, sino en el alivio de los síntomas y la prevención de caídas.

Conclusiones y relevancia Todos los pacientes con síntomas ortostáticos—junto con otros grupos selectos—deben ser evaluados por hipotensión ortostática. Los tratamientos no farmacológicos son la primera línea, y las decisiones sobre la medicación deben adaptarse en función de la presentación clínica y las comorbilidades relevantes.



State-of-art de vulvovaginitis por Candida, de la IDSA (2026).

🔵Hasta 30% de las mujeres sanas están colonizadas/asintomáticas por Candida. Las pruebas moleculares de alta sensibilidad (como la PCR) frecuentemente detectan colonización y no una infección activa.

🔵 La evidencia no respalda el uso de probióticos para prevenir o tratar la Candida vaginal. 🔵Aunque las especies non-albicans (como C. glabrata) son cada vez más frecuentes y suelen ser menos sensibles a los azoles , también son significativamente menos virulentas. Si aíslas C. glabrata en una paciente sintomática, duda de su causalidad clínica. 🔵En casos recurrentes, el estándar es la terapia de inducción seguida de fluconazol profiláctico durante 6 meses. Pero ningún tratamiento erradicará el hongo por completo 🔵Fármacos nuevos como ibrexafungerp y oteseconazol son buenos para cepas resistentes a azoles. Pero cuidado en mujeres en edad fértil (teratógenos).