El dolor crónico geriátrico no es desgaste natural, sino un estado patológico de sensibilización central y periférica mediado por estrés oxidativo, disfunción de neurotransmisores y acumulación de AGEs articulares.
Farmacoterapia: • Paracetamol: 1ra línea, reducir 30-50% en daño hepático. • AINEs: Riesgo renal/GI alto. Priorizar vía tópica. • Opioides: Evitar morfina en ERC por metabolitos neurotóxicos. Buprenorfina transdérmica es ideal por su perfil de seguridad.
Adyuvantes:Los gabapentinoides son útiles en neuropatías, pero exigen monitorización estricta por riesgo de caídas y delirium. Los antidepresivos tricíclicos están desaconsejados en el adulto mayor debido a su elevada toxicidad anticolinérgica.
Intervencionismo: Bloqueos periféricos y ablación por radiofrecuencia logran analgesia prolongada (ej. 6-12 meses en dolor facetario). Una estrategia multimodal es clave para reducir polifarmacia y mejorar la funcionalidad en pacientes crónicos.




No hay comentarios:
Publicar un comentario