Importancia Los trastornos y síntomas de ansiedad son frecuentes y molestos, y los pacientes tienen más probabilidades de buscar tratamiento en entornos de atención primaria. Sin embargo, la ansiedad está infradetectada y poco tratada. Esta revisión narrativa detalla las opciones de tratamiento conductual y farmacológico que son factibles y efectivas en atención primaria.
Observaciones Se recomienda el cribado de la ansiedad para pacientes de atención primaria menores de 65 años. Dado que la ansiedad suele implicar síntomas somáticos, la evaluación debe incluir medidas de síntomas reportadas por el paciente, entrevista clínica, examen físico y pruebas de laboratorio adecuadas. Para síntomas subumbrales (aquellos que no cumplen los criterios diagnósticos para trastornos de ansiedad) y ansiedad relacionada con la adaptación, se recomienda comenzar con autoayuda y tratamiento conductual. Al decidir entre tratamiento conductual, farmacológico o combinado para los trastornos de ansiedad, considera la presentación, las preferencias del paciente, los posibles efectos adversos y el historial de tratamiento, y participa en una toma de decisiones compartida. La terapia cognitivo-conductual (TCC) es el tratamiento conductual de primera línea para la ansiedad. La TCC breve en la atención primaria impartida por clínicos integrados de salud conductual es eficaz. La farmacoterapia de primera línea para los trastornos de ansiedad incluye varios inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y de la norepinefrina, que suelen tolerarse bien sin efectos adversos significativos a largo plazo. La principal decisión para el tratamiento farmacológico es entre un medicamento de acción diaria y uno de acción corta tomado según sea necesario para síntomas intermitentes o mientras se espera el efecto de un medicamento diario. No se recomiendan las benzodiacepinas debido al riesgo de efectos adversos, especialmente con un uso prolongado. El modelo de Gestión Colaborativa de Atención, que implica la colaboración entre clínicos de atención primaria, psiquiatras consultores y gestores de cuidados que supervisan el progreso del paciente y proporcionan tratamiento conductual, mejora los resultados de ansiedad en comparación con la atención primaria habitual.
Conclusiones y relevancia Los clínicos deben reconocer las manifestaciones comunes de ansiedad y entender cómo diferenciar entre ansiedad y otras condiciones psiquiátricas o médicas. Derivar a los pacientes a especialistas en salud conductual para la TCC y/o prescribir la farmacoterapia recomendada con Gestión Colaborativa de Cuidados puede ayudar a reducir la morbilidad del paciente y mejorar el funcionamiento.

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