https://www.elsevier.es/es-revista-atencion-primaria
En los últimos años, los alimentos ultraprocesados han pasado de ser una novedad conveniente en los estantes del supermercado a ocupar un lugar predominante en la dieta diaria de millones de personas. Combinaciones de ingredientes industriales, aditivos y técnicas de procesamiento diseñadas para maximizar el sabor, la duración y la comercialización han transformado la forma en que comemos. Sin embargo, tras su apariencia práctica y apetecible, se pueden esconder implicaciones negativas para la salud pública, la cultura alimentaria y el medio ambiente1,2.
El término «ultraprocesado» aparece en 20093, utilizado por primera vez por Monteiro y su argumento para utilizarlo era que el grado de procesamiento de los alimentos podía estar en relación con enfermedades no transmisibles y proponía la primera clasificación NOVA. No hemos encontrado estudios sobre el consumo de estos alimentos en nuestra área territorial de intervención en pacientes con diabetes. El objetivo de nuestro estudio es averiguar la frecuencia de consumo de alimentos ultraprocesados en los pacientes diabéticos.
La investigación se llevó a cabo en la población diabética de la ciudad de Onda con una muestra, escogida de forma consecutiva, de 296 pacientes adultos (165 hombres y 135 mujeres) diagnosticados de diabetes tipo 2. La frecuencia de consumo se obtuvo mediante el cuestionario breve CAUP, que se recoge en la práctica habitual de la consulta de enfermería del CSI Onda II a los pacientes diabéticos.
El 90,0% de los diabéticos consumen ultraprocesados. El 38,61% los consume diariamente, más en los hombres (45%) que en las mujeres (29,3%), siendo esta diferencia significativa: Z=2,8308 (>1,96).
El 36% de los diabéticos los consumen varias veces por semana.
Entre estos alimentos, los snacks son consumidos por el 69% de los diabéticos, las bebidas azucaradas por el 34%, los productos de pastelería por el 31,7% y los platos preparados por el 16,33%, sin diferencias significativas entre géneros. Los consumidores de bebidas azucaradas son relativamente más jóvenes: con una media de edad de 62±14,5 años vs. 68±13 años, p=0,00076.
Según el nivel de estudios: el 78,92% de los pacientes diabéticos sin estudios o estudios primarios (176 de 223) consumen ultraprocesados diariamente o varias veces por semana. Y los pacientes con educación secundaria o superior lo hacen el 60,56% (43 de 71). Esta diferencia es significativa: Z=2,8640 (>1,96).
Las razones que los llevan a consumir estos alimentos ultraprocesados son: el sabor en el 79%, la facilidad y rapidez de preparación en el 41,33%, su disponibilidad en el 28,67%, el precio en el 22,67%, la publicidad en el 1%.
Los diabéticos que saben qué es un alimento ultraprocesado son un 49,32% (146 de los 296 en que se ha registrado). En este grupo un 64,39% los consume diariamente o varias veces por semana. Los diabéticos que no saben qué es un ultraprocesado son un 56,68% (150 de 296) y, de estos, un 84,67% los consume diariamente o varias veces por semana. Esta diferencia entre los dos grupos es significativa: Z=4,1095 (>1,96).
El 73% de los diabéticos creen que estos alimentos pueden ser perjudiciales para la salud. Entre estos, 148 (el 68,5%) los consumen diariamente o varias veces por semana. Y 69 (el 92%) de los pacientes que no saben si son perjudiciales consumen estos alimentos diariamente o varias veces a la semana, siendo esta diferencia significativa: Z=5,2771.
Estos resultados indican la alta prevalencia de consumo de alimentos ultraprocesados por parte de los pacientes diabéticos, en quienes la dieta es fundamental para el control y el consumo de estos alimentos puede tener un efecto deletéreo4.
Cabe destacar que el consumo es más frecuente en los hombres, en los pacientes con pocos estudios y en los que desconocen su concepto. El principal motivo que los lleva a consumirlos es su sabor y la facilidad de preparación.
Los pacientes que dicen saber qué es un ultraprocesado consumen estos productos con menos frecuencia, al igual que los pacientes que creen que estos alimentos pueden ser perjudiciales.
No hay comentarios:
Publicar un comentario