Esta fiebre inducida por fármacos es un diagnóstico diferencial poco común pero importante en pacientes con fiebre de origen desconocido.
La fiebre inducida por fármacos es un diferencial poco común pero importante en pacientes con fiebre inexplicada. Presentamos el caso de una mujer de unos 60 años con enfermedad renal avanzada y artroplastia total de cadera reciente que desarrolló fiebre tras un tratamiento prolongado con ciprofloxacina. Investigaciones exhaustivas, incluyendo cultivos, imágenes y revisión ortopédica, no lograron identificar una fuente infecciosa. Aunque la fiebre se le pasó al segundo día, volvió a aparecer al día 19 de tratamiento. Las evaluaciones repetidas siguieron siendo inconclusas. Se sospechó fiebre inducida por ciprofloxacina y la defervencia se produjo dentro de las 48 horas posteriores a la interrupción, sin recurrencia posteriormente. Este caso pone de manifiesto la importancia de considerar la fiebre por fármacos una vez que se han excluido otras causas. El reconocimiento temprano puede evitar una escalada innecesaria de antibióticos, reducir la estancia hospitalaria y mejorar los resultados para los pacientes. Los clínicos deben mantener un alto índice de sospecha para este diagnóstico, especialmente cuando los nuevos medicamentos coinciden con fiebre inexplicable en ausencia de infección clara.
No hay comentarios:
Publicar un comentario