https://jamanetwork.com/journals/jama/article-abstract/2812902
Importancia El neuroma de Morton, la fascitis plantar y la tendinopatía de Aquiles son afecciones del pie y del tobillo que se asocian con dolor y discapacidad, pero que pueden responder al tratamiento no quirúrgico.
Observaciones El neuroma de Morton, que consiste en engrosamiento neuronal interdigital y fibrosis, se caracteriza por dolor ardiente en la planta del pie y entumecimiento o dolor ardiente que puede irradiarse a los dedos afectados (comúnmente el tercer y cuarto dedo). El tratamiento no quirúrgico de primera línea consiste en reducir las actividades que causan dolor, ortesis e inyección interdigital de corticosteroides; sin embargo, es posible que aproximadamente el 30% de los pacientes no respondan al tratamiento conservador. La fascitis plantar representa más de 1 millón de visitas de pacientes por año en los EE. UU. y generalmente se presenta con dolor plantar en el talón. Quince años después del diagnóstico, aproximadamente el 44% de los pacientes siguen sintiendo dolor. El tratamiento no quirúrgico de primera línea incluye estiramiento de la fascia plantar y aparatos ortopédicos para el pie, seguido de tratamiento con ondas de choque extracorpóreas, inyección de corticosteroides o inyección de plasma rico en plaquetas. La tendinopatía de Aquiles de la porción media se presenta con dolor aproximadamente de 2 a 6 cm proximal a la inserción de Aquiles en el talón. El tratamiento no quirúrgico primario implica ejercicios de fortalecimiento excéntricos, pero se puede utilizar terapia con ondas de choque extracorpóreas. Conclusiones y relevancia El neuroma de Morton, la fascitis plantar y la tendinopatía de Aquiles son afecciones dolorosas del pie y el tobillo. Las terapias de primera línea son restricción de actividad, aparatos ortopédicos e inyección de corticosteroides para el neuroma de Morton; estiramientos y aparatos ortopédicos para los pies para la fascitis plantar; y ejercicios de fortalecimiento excéntrico para la tendinopatía de Aquiles.Los pacientes deben evitar actividades que exacerben los síntomas.
Los tratamientos consisten en una combinación de estiramientos, aparatos ortopédicos, fisioterapia, férulas nocturnas o inyecciones (corticosteroides o plasma rico en plaquetas [PRP]).
Las inyecciones de plasma rico en plaquetas (PRP) para la fascitis plantar pueden ser más efectivas que las inyecciones de corticosteroides (CSI) a largo plazo.

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