La insuficiencia cardíaca
(IC) se está convirtiendo en una epidemia moderna y, a pesar de los
avances en la terapia, todavía conlleva un pronóstico ominoso y una
carga socioeconómica significativa. Muchos agentes novedosos que
surgieron como fármacos prometedores para la IC no lograron mejorar la
morbilidad y la mortalidad residuales. Dado que
el desarrollo y la prueba de nuevos agentes se ha vuelto cada vez más
costoso, el concepto de replantear los medicamentos existentes para
nuevas indicaciones ha adquirido una importancia considerable.
https://academic.oup.com/eurheartj/advance-article/doi/10.1093/eurheartj/ehy596/5123540
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