Varios grupos de fármacos pueden afectar la función sexual: antihipertensivos, antidepresivos,
antipsicóticos y antiandrógenos, entre otros. Las drogas de uso más común (alcohol, cocaína y otros estimulantes y alucinógenos) también son causa frecuente de problemas sexuales. Fármacos y drogas pueden afectar el deseo, la excitación o el orgasmo. La falta de deseo, la falta de lubricación en mujeres, la disfunción eréctil y la eyaculación prematura, retrógrada o ausente en hombres, la anorgasmia y el dolor en los genitales afectan a paciente y pareja. Generalmente, este efecto adverso desaparece al retirar el fármaco.
https://www.icf.uab.cat/assets/pdf/productes/bg/es/bg312.18e.pdf
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