http://www.elsevier.es/eop/S0213-4853%2813%2900055-8.pdf
Introducción
Diversas áreas
cerebrales, como la corteza orbitofrontal y frontomedial, la ínsula y la
amígdala, intervienen en el control del sistema nervioso autónomo sobre
funciones cardiovasculares como la frecuencia cardíaca. El proceso
degenerativo de la demencia frontotemporal (DFT) involucra estas
estructuras anatómicas y, por tanto, podría producir síntomas
cardiovasculares disautonómicos.
Objetivo
Observar
si la bradicardia de origen cerebral es más frecuente en pacientes con
DFT que en enfermos con deterioro cognitivo ligero o demencia de otra
etiología.
Pacientes y método
Una
vez excluidos los pacientes con arritmia de origen cardíaco, se
registró la frecuencia cardíaca de 258 pacientes con síntomas cognitivos
(36 con DFT, 22 con enfermedad de Alzheimer, 23 con demencia vascular,
10 con otras demencias y 167 con deterioro cognitivo sin demencia).
Resultados
La
bradicardia (< 60 ppm) fue estadísticamente más frecuente en los
pacientes con DFT. La diferencia se mantuvo significativa tras excluir a
los que estaban en tratamiento con potencial efecto bradicardizante. La
bradicardia fue más prevalente en la DFT conductual que en la DFT
afásica, y hubo tendencia al predominio en los pacientes con mayor
atrofia en el hemisferio derecho. La
presión arterial sistólica de los pacientes con DFT fue inferior a la de
los otros sujetos del estudio, y fue mayor la prevalencia de
hipotensión sistólica (< 120 y < 100 mmHg).
Conclusión
Se
ha observado mayor frecuencia de bradicardia en los pacientes con DFT
que en otros pacientes con síntomas cognitivos. Antes de considerar este
dato semiológico como un signo de apoyo al diagnóstico de DFT, será
necesario realizar nuevas observaciones.
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