martes, 18 de marzo de 2014

(NPS) Sobreutilización de antipsicóticos en demencia ¿tenemos un problema?. Fuente Sala de lectura. El rincón de Sísifo.

http://elrincondesisifo.es/2014/03/18/nps-sobreutilizacion-de-antipsicoticos-en-demencia-tenemos-un-problema/
Cómo manejar los problemas conductuales de forma efectiva: recuerda estos principios a la hora de tratar estos problemas:
- Deben reconocerse y protegerse los derechos de las personas con demencia.
- El objetivo del tratamiento es maximizar la calidad de vida y la seguridad en un ambiente mínimamente restrictivo.
- La conducta de las personas con demencia está reconocida como una forma de comunicación.
- Se debe reconocer el impacto de los síntomas psicológicos y de conducta sobre los cuidadores y los familiares.
- Hay que colaborar con todos los afectados.
Evalúa los factores ambientales: a la hora de evaluar la conducta puede ser complicado averiguar qué determina la conducta de una persona con demencia. A menudo, dicha conducta está relacionada con factores ambientales y frecuentemente hay varias causas interactuando antes que una sola. En este contexto, debemos tener en cuenta los síntomas del paciente como una expresión de necesidades no satisfechas; esto puede ayudar a los cuidadores a afrontar los problemas de conducta de forma más positiva. Por ejemplo, un paciente desorientado puede indicar que está aburrido, triste o ansioso.
Haz un diagnóstico diferencial: hay un riesgo elevado de perjudicar a los pacientes demenciados si existen causas físicas o médicas de los síntomas subyacentes no tratadas. Por ejemplo, el delirio, el estreñimiento y el dolor pueden provocar conductas agresivas, alucinaciones o trastornos del sueño y es esencial que sean descartados como causa de la conducta problemática antes de decidir una estrategia de tratamiento.
Detecta el delirio: el delirio es un síntoma agudo que puede exacerbar las alteraciones de conducta causadas por la demencia. Se caracteriza por un inicio rápido, horas o varios días y cursa con agresiones, alucinaciones y pensamiento desestructurado. Las personas pueden permanecer hiperactivas, hipoactivas o ambas cosas. Tratarlo es crítico pues supone un riesgo significativo para la salud. Centrarse en los problemas de conducta retrasa el abordaje de las causas subyacentes y se asocia a unos peores resultados. Los factores de riesgo del delirio incluyen: infecciones, deshidratación, estreñimiento, dolor y polimedicación.
Evalúa la presencia de dolor crónico: el dolor está presente habitualmente en  las personas con demencia. Se estima que el 80% de los pacientes institucionalizados lo sufren semanalmente. Algunos síntomas propios de la alteración conductual se asocian al dolor; no obstante, a menudo no se detectan como síntomas derivados del mismo,, sino como de la demencia. Un reciente meta-análisis concluyó que las intervenciones centradas en el dolor y en la conducta son efectivas en la reducción del dolor y, consecuentemente, las alteraciones conductuales.
Investiga otras causas psiquiátricas: algunas de las alteraciones de la conducta pueden ser síntomas de otros trastornos psiquiátricos. Por ejemplo, la depresión es frecuente en ancianos, especialmente en los institucionalizados.
Revisa el tratamiento: una polimedicación inadecuada puede incrementar el riesgo de efectos adversos y provocar confusión y un deterioro funcional. Se debe revisar el tratamiento farmacológico antes de tomar otras decisiones. Más información, en: MedicineWise News: Older, Wiser, Safer y NPS MedicineWise information on medicines in older people.

No hay comentarios:

Publicar un comentario