La enfermedad renal crónica (ERC) se reconoce cada vez más como una afección compleja y multisistémica que rara vez se presenta de forma aislada. Este artículo de la serie describe importantes avances terapéuticos dirigidos a vías inflamatorias, metabólicas y fibróticas compartidas entre la ERC, la enfermedad cardiovascular, la diabetes, la obesidad y las infecciones.
Los tratamientos más novedosos, incluidos los inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT2), los antagonistas no esteroideos del receptor de mineralocorticoides y los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (GLP-1), han demostrado beneficios significativos para ralentizar la progresión de la ERC y mejorar los resultados cardiovasculares. Además, las estrategias de tratamiento combinado muestran un potencial aditivo en términos de eficacia.
Este artículo también aborda la complejidad de la toma de decisiones terapéuticas en la ERC, destacando la multimorbilidad, la fragilidad y la polifarmacia como importantes desafíos para la implementación de estos tratamientos en la práctica general y en atención primaria.
Asimismo, se identifican grupos de pacientes de alto riesgo frecuentemente infradiagnosticados, como aquellos con ERC asociada a infecciones o cáncer, en quienes la detección precoz y una atención integrada podrían mejorar notablemente los resultados clínicos.
Por último, los autores hacen un llamamiento a:
- Generar evidencia más inclusiva y representativa de la población real.
- Mejorar el cribado de la ERC dentro de otros circuitos asistenciales y enfermedades relacionadas.
- Coordinar la implementación de las nuevas terapias emergentes.
Estas medidas podrían contribuir de forma significativa a reducir la carga global de la enfermedad renal crónica.
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