Las guías actualizadas de Estados Unidos e internacionales sobre hipertensión arterial reflejan nuevos estudios y análisis que respaldan cambios en el manejo de la hipertensión.
La guía estadounidense de 2025 para la prevención, detección, evaluación y tratamiento de la presión arterial elevada recomienda:
- Objetivos de presión arterial más bajos.
- Un mayor uso de las mediciones de presión arterial fuera del entorno clínico (por ejemplo, monitorización ambulatoria o domiciliaria) para el diagnóstico y el ajuste del tratamiento farmacológico.
- Un enfoque diferente para la hipertensión grave que se presenta sin síntomas ni signos de enfermedad cardiovascular aguda o en evolución.
Además, se recomiendan nuevos tratamientos para la hipertensión resistente.
La evidencia procedente de ensayos clínicos demuestra que un control más estricto de la presión arterial puede ayudar a prevenir el deterioro cognitivo leve y la demencia, lo que refuerza aún más la importancia de establecer metas de presión arterial más bajas.
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