Resumen: En este artículo queremos llamar la atención sobre el importante papel que pueden jugar los residentes como mentores de estudiantes en prácticas clínicas. En él describimos algunos de los principales resultados de una experiencia de formación docente de ese tipo desarrollada con residentes en un hospital noruego, que hizo que los residentes mentores vivieran una experiencia significativa en el aprendizaje de los estudiantes y que, al centrarse en el desarrollo de relaciones y la pertenencia, se incrementase la confianza. Llama la atención que, tras el periodo de formación, los residentes desmitificaran la mentoría surgiendo como elemento crucial de su dinámica una responsabilidad colectiva que impregnó a todo el servicio.
Formar a los médicos como tutores clínicos para que orienten eficazmente a los estudiantes de medicina durante sus prácticas clínicas representa un desafío todavía más difícil que el que supone para formar residentes ya que los estudiantes, a diferencia de los residentes, tienen menos capacidad para resolver problemas clínicos y así el tutor debe de compaginar su prioridad de atender a sus pacientes con la de dedicar tiempo a la docencia de las prácticas. Tal vez por esto muchos estudiantes de medicina se sienten marginados o perciben que sus prácticas en el hospital o el centro de salud es un ámbito de aprendizaje en el que no se les ofrece suficiente atención [1]. Otro aspecto importante de este asunto habitualmente no lo suficientemente atendido por las instituciones responsables de la formación de los estudiantes (las facultades de medicina) es el grado de formación y apoyo que los propios médicos clínicos pueden necesitar para facilitar ese aprendizaje de los estudiantes, toda vez que la institución sanitaria donde estos ejercen no asume (ni suele favorecer) este tipo de formación por encima (o al menos al mismo nivel) que las funciones de atención sanitaria [2]. Esto hace que estos médicos carezcan de tiempo, incentivos y muchas veces motivación para asumir funciones educativas, al menos de una forma mínimamente efectiva [3] . Aunque no todos los médicos de un centro de salud o de un servicio tienen responsabilidades docentes, la necesidad de capacitar a aquellos grupos de médicos que son educadores y que necesitan avanzar en su función es prioritaria y, por tanto, estos necesitan recibir apoyo afectivo, pedagógico y organizativo para ejercer mejor la docencia de los estudiantes [4]
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