La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad común sistémica, inflamatoria crónica, autoinmune y poliarticular, que causa una variedad de manifestaciones clínicas, que incluyen hinchazón de las articulaciones, enrojecimiento, dolor, rigidez, fatiga, disminución de la calidad de vida, discapacidad progresiva, problemas cardiovasculares y otras comorbilidades. Fuerte evidencia ha demostrado que el ejercicio es efectivo para el tratamiento de la AR en varios dominios clínicos. El entrenamiento físico durante períodos relativamente más largos (p. ej., ≥ 12 semanas) puede disminuir la actividad de la enfermedad de la AR. Sin embargo, el mecanismo que subyace a la eficacia del ejercicio para reducir la actividad de la enfermedad de AR sigue sin estar claro. Esta revisión primero resume y destaca la efectividad del ejercicio en el tratamiento de la AR. Luego, integramos la evidencia actual y proponemos mecanismos biológicos responsables de los posibles efectos del ejercicio sobre las células inmunitarias y la inmunidad, la respuesta inflamatoria, las metaloproteinasas de matriz, el estrés oxidativo y la regulación epigenética. Sin embargo, se obtuvo una gran cantidad de evidencia de las poblaciones sin AR. Se necesitan estudios futuros para examinar más a fondo los mecanismos biológicos propuestos responsables de la efectividad del ejercicio para disminuir la actividad de la enfermedad en las poblaciones con AR. Tal conocimiento contribuirá a la ciencia básica y fortalecerá la base científica de la prescripción de la terapia de ejercicio para la AR en la rutina clínica.

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