RESUMEN
Los aminobisfosfonatos se utilizan ampliamente en el tratamiento de la osteoporosis. Tienen gran afinidad por la hidroxiapatita, uniéndose fundamentalmente a las superficies en resorción, pero también a las superficies en formación y, en cierta medida, a las superficies en reposo. Inhiben a los osteoclastos, con lo que disminuyen las unidades de remodelación. En consecuencia, aumentan la masa ósea y reducen los concentradores de tensión. Ello disminuye el riesgo de fracturas. Si esta disminución es suficiente, pueden retirarse transitoriamente (vacaciones terapéuticas), lo que previene complicaciones graves (fractura atípica de fémur). Probablemente disminuyen la mortalidad. Pueden beneficiarse de ellos prácticamente todos los enfermos con osteoporosis en algún momento de su evolución (al comienzo del tratamiento o tras la administración de anabólicos, moduladores selectivos de los receptores estrogénicos o denosumab). Con buena tolerancia oral son preferibles el alendronato y el risedronato. En caso contrario, lo es el zoledronato. Su relación eficacia frente a coste-seguridad-comodidad los convierte en fármacos de referencia en el campo de la osteoporosis.
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