Las uveítis son un grupo heterogéneo de enfermedades caracterizadas por inflamación en el interior del ojo. Las uveítis se clasifican en infecciosas o no infecciosas. Las uveítis no infecciosas, que se presume que están mediadas inmunológicamente, se pueden dividir además en aquellas que están asociadas con una enfermedad sistémica conocida y aquellas que están limitadas a los ojos, es decir, no asociadas con una enfermedad sistémica. El oftalmólogo identifica la entidad uveítica específica mediante el historial médico, el examen clínico y las imágenes oculares, así como pruebas de laboratorio complementarias, si está indicado. El tratamiento de las uveítis infecciosas se adapta al organismo infeccioso particular y puede incluir medicación regional y / o sistémica. El tratamiento de primera línea para las uveítis no infecciosas son los corticosteroides que pueden administrarse por vía tópica, como inyecciones regionales o implantes quirúrgicos, o sistémicamente. La terapia inmunosupresora sistémica se usa en pacientes con enfermedad grave que no pueden tolerar los corticosteroides, requieren corticosteroides crónicos a> 7.5 mg / día de prednisona o en quienes se sabe que la enfermedad responde mejor a la inmunosupresión. El manejo de muchas de estas enfermedades se optimiza mediante la coordinación entre el oftalmólogo y el reumatólogo o internista.
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