viernes, 3 de abril de 2020

amf-semfyc. Contra el coronavirus, más Atención Primaria que nunca.

Desde la aparición de los primeros casos de neumonía de causa desconocida en la ciudad china de Wuhan (Hubei), la transmisión de la infección por SARS-COV-2 no ha dejado de crecer en todo el mundo hasta alcanzar al final de marzo la cifra de 800.000 personas infectadas y 38.000 muertos1. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que a principios de abril de 2020 se habrá alcanzado el millón de personas infectadas.

Este virus es uno de los siete coronavirus que afectan a humanos2, y del que forman parte también el SARS-CoV y el MERS-CoV, responsables de otras dos epidemias que acontecieron en la última década. Hasta la fecha, el COVID-19 es una infección mayoritariamente benigna: de los casos activos, un 95 % fueron catalogados como leves, y un 5 % como serios o críticos; bien es cierto también que el porcentaje de muertes entre los casos cerrados ha ido aumentando de un 4 % en enero a cerca de un 20 % a final de marzo3. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 ha tenido una repercusión desconocida hasta la fecha en la libertad de movimientos, la economía mundial y la alarma social, en buena medida dependiente de su capacidad para sobrecargar (en ocasiones hasta cerca del colapso) los sistemas sanitarios.

Apenas 3 meses después de su inicio, siguen existiendo muchos más interrogantes que certezas respecto a la misma, de lo que puede ser ejemplo que haya países donde el número de fallecidos es significativamente menor que en otros con similar número de pacientes infectados. A fecha de hoy desconocemos la magnitud real de la pandemia, entre otras, por las siguientes razones:
  • Ignoramos el número real de personas infectadas (los criterios empleados para la realización de test diagnósticos y los distintos tipos empleados son enormemente variables, lo que dificulta cualquier comparación entre países e incluso dentro de cada país). Las estrategias recomendadas por la OMS de realizar test a buena parte de la población inevitablemente aumentan el número de casos, que quedan ocultos de no disponer de dichas pruebas.
  • Los sistemas de notificación, tanto de casos como de muertes, son muy heterogéneos, también dentro de cada estado, midiéndose de forma muy diferente según los territorios.
En cualquier caso,es evidente que la humanidad se enfrenta a un fenómeno desconocido hasta la fecha, que genera un elevado grado de incertidumbre.

No hay comentarios:

Publicar un comentario