lo difundo por su interés
Tomado del Blog Dame mucha paciencia por Salva Cuesta
Doña Florencia tiene 82 años y es una de mis pacientes. Desde que enviudó, hace ya 5 años, han ido en aumento sus achaques.
Pude conocer (porque tenemos un nuevo objetivo de conciliación de la medicación en el acuerdo de gestión) que en sus idas y venidas al hospital le habían prescrito lexatin 1,5 mg porque
la encontraron ansiosa. Yo sabía, porque conozco a doña Florencia desde
hace tiempo, que a veces se pone triste y nerviosa porque vive sola
con su gata y sus hijos no la visitan o la llaman con la frecuencia que
ella querría.
Pero lo bueno… es que no vino a por la receta… ya que le habían prescrito el lexatin para una temporada por receta electrónica. ¡Que tranquilidad!
También sabía que en las revisiones que hacía con el traumatólogo, le habían prescrito condrosan y xicil con una posología que a mi me parecía que rallaba en lo esotérico y que para el dolor le habían recomendado zaldiar, enantyum y celebrex. Todo con sus nombres de fantasía. ¡Ah, y nexium mups por supuesto, para “protegerle el estómago…”!
Cuando el cardiólogo revisó a doña Florencia de su fibrilación
auricular crónica, la encontró “muy bien” ( bueno, eso me lo dijo doña
Florencia porque el cardiólogo no me suele enviar nada por escrito).
Pero le habían cambiado el sintrom por el pradaxa.
El cardiólogo le había hecho el visado y le había prescrito el
medicamento en receta electrónica por un año. Es fantástico. Tampoco
tendré que hacerle las recetas a doña Florencia.
Ya nos habían anunciado en las reuniones de médicos que a partir
de ahora los especialistas podrían hacer recetas de largo tratamiento
mediante la receta electrónica y que (por supuesto) se iba reivindicar
desde Atención Primaria que se hiciera extensivo a todos (ja) TODOS los
especialistas. Así, cada médico sería responsable de lo que prescribe.
Todavía recuerdo la cara de satisfacción de todos nosotros y los
comentarios aprobatorios: – ya no tendremos que hacer más recetas que
“no nos corresponden”- por fin se acabó la prescripción INDUCIDA– se habrá creído el “especialisto” de turno que yo soy su secretario…
Por fin se había encontrado la solución al eterno conflicto entre “compañeros de distinto nivel asistencial”…
¿Conflicto entre COMPAÑEROS?
¿La prescripción inducida es UN CONFLICTO ENTRE COMPAÑEROS?
¿ALGUIEN pensó en doña Florencia ?
¿No era doña Florencia el “centro del sistema”?
¿No era el médico de familia el “agente de salud” ?
¿La prescripción inducida es UN CONFLICTO ENTRE COMPAÑEROS?
¿ALGUIEN pensó en doña Florencia ?
¿No era doña Florencia el “centro del sistema”?
¿No era el médico de familia el “agente de salud” ?
Lo estupendo es que aunque doña Florencia esté jodidamente polimedicada, la imputación del gasto NO es a mí… y además mi “Indice Sintético de Calidad de la Prescripción” está PERFECTO.
Ni un solo “pero” en MIS criterios de Beers. Ni un solo “pero” en MIS criterios STOPP-START. Ni una mancha en MI Gasto PVP/TAFE.
Doña Florencia debería estar contenta conmigo.

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