viernes, 7 de noviembre de 2014

Salud Comunitaria. ¿Tiene impacto en la salud de la población tratar de modificar las conductas de salud desde la consulta?

El British Medical Journal publica hace unos meses un interesante artículo “Effect of screening and lifestyle counselling on incidence of ischaemic heart disease in general population: Inter99 randomised trial“.
Rafa Bravo hace referencia y resume de forma precisa y muy didáctica dicho estudio en un número de AMF. Cito textualmente y el subrayado es mío:
“Uno de los estudios que va a ser citado y analizado hasta la saciedad se ha publicado recientemente en el BMJ, es el «Inter99 randomised trial», que pretende conocer el efecto del cribado de factores de riesgo y una intervención educativa tipo asesoramiento, en pacientes con cardiopatía isquémica. En este ensayo controlado basado en la comunidad, tras la aleatorización se consiguieron dos grupos de personas de 30 a 60 años con diferentes proporciones de edad y sexo. En el grupo de intervención se detectaron factores de riesgo, y se evaluó el estilo de vida, ofreciendo consejos saludables individualizados en caso de que fueran necesarios. En aquellos con alto riesgo de cardiopatía isquémica, de acuerdo con criterios predefinidos, se les ofreció, además, seis sesiones de grupo con asesoramiento para dejar de fumar, dieta y actividad física. El grupo de control no recibió ninguna intervención sistematizada. Tras un período de 5 años de seguimiento, se midió la incidencia de cardiopatía isquémica en el grupo de intervención en comparación con el grupo control como variable principal, y un evento combinado (compuesto por cardiopatía isquémica, accidente cerebrovascular, o ambos), más ictus y mortalidad como variables secundarias de resultado. No se observaron diferencias significativas entre los grupos de intervención y control en la variable primaria con una hazard ratio para cardiopatía isquémica de 1,03 (intervalo de confianza [IC] al 95% 0,94-1,13), de 1,01 (0,93-1,09) para la variable combinada, y de 1,00 (0,91-1,09) para la mortalidad. La conclusión está clara, a pesar de lo que se mantiene habitualmente, una investigación individualizada que incluya detección de riesgo de cardiopatía isquémica, y la intervención subsiguiente para modificar los estilos de vida no tiene efecto sobre la enfermedad isquémica cardíaca, ictus, o mortalidad.
Las fases preliminares de este estudio y otros han mostrado que el consejo y el asesoramiento promueven cambios positivos a nivel individual, al menos durante un período de tiempo. Sin embargo, a la hora de la verdad parece que todas estas acciones aparentemente beneficiosas no se traducen en disminución de eventos isquémicos en la población. A pesar de los resultados negativos, los autores siguen recomendando que los consejos sobre estilos de vida se den de forma individual. Se oponen, eso sí, a instaurarlos en forma de programas o políticas sanitarias generalizadas. La distinción entre el efecto en la población como un todo y el efecto sobre las personas es importante”
Nota del propio Rafa Bravo: La hazard ratio razón de riesgo es la diferencia entre dos curvas de supervivencia, la reducción del riesgo de evento en el grupo tratamiento, comparado con el grupo control, durante el tiempo de seguimiento. Como el caso del riesgo relativo, un valor de 1 o con intervalo de confianza que incluya el 1, significa no efecto de la intervención.
Sigue leyendo.......http://saludcomunitaria.wordpress.com/2014/11/01/populationhealth

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