Una revisión sistemática y meta-analisis, en la que se valora el riesgo de sesgo de los trabajos analizados, no haya evidencia de que las terapias antidiabéticas basadas en incretinas aumenten el riesgo de situaciones de pancreatitis aguda. Aun así, los autores del estudio abogan por la necesidad de realizar de más estudios específicamente diseñaos para atacar esta cuestión.
La
pancreatitis aguda es una enfermedad grave que a menudo conduce a la
hospitalización e incluso a la muerte. Como factores de riesgo
importantes para la pancreatitis aguda se incluyen cálculos biliares,
consumo de alcohol, edad avanzada, raza negra, tabaquismo, obesidad y
diabetes tipo 2. La exposición a ciertos medicamentos también se ha
asociado con pancreatitis aguda.
Los receptores agonistas del péptido similar al glucagón tipo 1 o por sus siglas en inglés GLP-1 y los inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4 (DPP-4) son dos clases de tratamientos para la diabetes mellitus tipo 2 basados en incretinas. Las pruebas en ensayos controlados aleatorizados han demostrado que los agonistas de GLP-1 son eficaces para rebajar los niveles de hemoglobina glucosilada (HbA1c) en alrededor de un 1%, y reducir el peso corporal, y rara vez causa hipoglucemia cuando se utiliza en monoterapia. Los Inhibidores DDP-4 tienen una eficacia intermedia respecto control glucémico, sin impacto en el peso corporal y con un bajo riesgo de hipoglucemia. La Asociación Americana de Diabetes (ADA) y la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD) recomiendan tener presentes los inhibidores DPP- 4 y los agonistas de GLP-1 como opciones de tratamiento de segunda línea para el control de la diabetes melitus tipo 2.
En 2008, la Food and Drug Administration de EE.UU. (FDA) advirtió de una asociación temporal fuerte entre Exenatida (medicamento topo GLP-1) y pancreatitis sobre la base de 30 informes de casos de pancreatitis. En 2009, la FDA notificó a profesionales sanitarios es la necesidad de revisar las prescripciones de Januvia (Sitagliptina, tipo de DDP-4) y Janumet (Sitagliptina/Metformina) después de la observación de 88 casos post-comercialización de pancreatitis aguda. En 2012, una organización de consumidores de los Estados Unidos pidió la retirada de la Liraglutida (análogo GLP-1) y advirtió que este medicamento se había asociado con tasas superiores de pancreatitis, cáncer de tiroides, e insuficiencia renal. En 2013, las preocupaciones sobre el riesgo de pancreatitis y cáncer de páncreas siguieron creciendo, estableciéndose un debate internacional al respecto del uso de las terapias antidiabéticas basadas en incretinas. La FDA ha anunciado la existencia de proyectos para evaluar los riesgos de este tipo de tratamientos pero los resultados no están todavía disponibles.
En este marco se impulso una revisión sistemática en la que se analizaron estudios aleatorios y no aleatorios controlados, estudios de cohortes prospectivos o retrospectivos y estudios de casos y controles de tratamiento con agonistas del receptor GLP-1 o inhibidores DPP-4 en adultos con diabetes mellitus tipo 2 en comparación con el placebo, modificación de estilo de vida o otros medicamentos antidiabéticos. Durante el estudio de datos se evaluó el riesgo de sesgo de los ensayos analizados.
Se incluyeron en la revisión 60 estudios (55 ensayos controlados aleatorios y cinco estudios observacionales, tres estudios de cohorte retrospectivos y dos estudios de casos y controles). Las estimaciones agrupadas de los 55 ensayos controlados aleatorios (de bajo o moderado riesgo de sesgo) no sugirieron un mayor riesgo de pancreatitis con incretinas que con control (odds ratio 1,11, 95% intervalo de confianza 0,57-2,17). Las estimaciones según el tipo de incretina sugieren resultados similares (1,05; 0,37-2,94 para los agonistas de receptores GLP-1 vs control y 1,06; 0,46-2,45 para los inhibidores DPP-4 vs control). En tres estudios retrospectivos de cohortes (con riesgo de sesgo de moderado a alto y en la que participación 1.466 eventos de pancreatitis) tampoco sugirieron un aumento del riesgo de pancreatitis asociados ya sea con Exenatida (odds ratio ajustada de 0,93; 0,63-1,36 en un estudio y 0,9; 0, 61,5 en otro) o Sitagliptina (odds ratio ajustada 1,0; 0,7-1,3). Un estudio de casos y controles (con riesgo moderado de sesgo) tampoco sugirió una asociación significativa (odds ratio ajustada de 0,98; 0,69-1,38). Sin embargo, otro estudio de casos y controles (con riesgo moderado de sesgo) en el que se evaluó uso de 2 años tratamiento vs no tratamiento, sí halló asociación entre terapias con Exenatida o Sitagliptina con un aumento significativo de las probabilidades de pancreatitis aguda (uso dentro de dos años v inútil, odds ratio ajustada 2,07, 1,36 a 3,13).
En base a estos resultados la evidencia actual sugiere que la incidencia de pancreatitis en pacientes que utilizan incretinas es baja y que este tipo de terapias no aumentan el riesgo de pancreatitis. Aun así cabe considerara que la evidencia actual no es definitiva y es necesaria la realización de estudios específicamente diseñados para aclarar de forma contundente esta situación de seguridad.
Los receptores agonistas del péptido similar al glucagón tipo 1 o por sus siglas en inglés GLP-1 y los inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4 (DPP-4) son dos clases de tratamientos para la diabetes mellitus tipo 2 basados en incretinas. Las pruebas en ensayos controlados aleatorizados han demostrado que los agonistas de GLP-1 son eficaces para rebajar los niveles de hemoglobina glucosilada (HbA1c) en alrededor de un 1%, y reducir el peso corporal, y rara vez causa hipoglucemia cuando se utiliza en monoterapia. Los Inhibidores DDP-4 tienen una eficacia intermedia respecto control glucémico, sin impacto en el peso corporal y con un bajo riesgo de hipoglucemia. La Asociación Americana de Diabetes (ADA) y la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD) recomiendan tener presentes los inhibidores DPP- 4 y los agonistas de GLP-1 como opciones de tratamiento de segunda línea para el control de la diabetes melitus tipo 2.
En 2008, la Food and Drug Administration de EE.UU. (FDA) advirtió de una asociación temporal fuerte entre Exenatida (medicamento topo GLP-1) y pancreatitis sobre la base de 30 informes de casos de pancreatitis. En 2009, la FDA notificó a profesionales sanitarios es la necesidad de revisar las prescripciones de Januvia (Sitagliptina, tipo de DDP-4) y Janumet (Sitagliptina/Metformina) después de la observación de 88 casos post-comercialización de pancreatitis aguda. En 2012, una organización de consumidores de los Estados Unidos pidió la retirada de la Liraglutida (análogo GLP-1) y advirtió que este medicamento se había asociado con tasas superiores de pancreatitis, cáncer de tiroides, e insuficiencia renal. En 2013, las preocupaciones sobre el riesgo de pancreatitis y cáncer de páncreas siguieron creciendo, estableciéndose un debate internacional al respecto del uso de las terapias antidiabéticas basadas en incretinas. La FDA ha anunciado la existencia de proyectos para evaluar los riesgos de este tipo de tratamientos pero los resultados no están todavía disponibles.
En este marco se impulso una revisión sistemática en la que se analizaron estudios aleatorios y no aleatorios controlados, estudios de cohortes prospectivos o retrospectivos y estudios de casos y controles de tratamiento con agonistas del receptor GLP-1 o inhibidores DPP-4 en adultos con diabetes mellitus tipo 2 en comparación con el placebo, modificación de estilo de vida o otros medicamentos antidiabéticos. Durante el estudio de datos se evaluó el riesgo de sesgo de los ensayos analizados.
Se incluyeron en la revisión 60 estudios (55 ensayos controlados aleatorios y cinco estudios observacionales, tres estudios de cohorte retrospectivos y dos estudios de casos y controles). Las estimaciones agrupadas de los 55 ensayos controlados aleatorios (de bajo o moderado riesgo de sesgo) no sugirieron un mayor riesgo de pancreatitis con incretinas que con control (odds ratio 1,11, 95% intervalo de confianza 0,57-2,17). Las estimaciones según el tipo de incretina sugieren resultados similares (1,05; 0,37-2,94 para los agonistas de receptores GLP-1 vs control y 1,06; 0,46-2,45 para los inhibidores DPP-4 vs control). En tres estudios retrospectivos de cohortes (con riesgo de sesgo de moderado a alto y en la que participación 1.466 eventos de pancreatitis) tampoco sugirieron un aumento del riesgo de pancreatitis asociados ya sea con Exenatida (odds ratio ajustada de 0,93; 0,63-1,36 en un estudio y 0,9; 0, 61,5 en otro) o Sitagliptina (odds ratio ajustada 1,0; 0,7-1,3). Un estudio de casos y controles (con riesgo moderado de sesgo) tampoco sugirió una asociación significativa (odds ratio ajustada de 0,98; 0,69-1,38). Sin embargo, otro estudio de casos y controles (con riesgo moderado de sesgo) en el que se evaluó uso de 2 años tratamiento vs no tratamiento, sí halló asociación entre terapias con Exenatida o Sitagliptina con un aumento significativo de las probabilidades de pancreatitis aguda (uso dentro de dos años v inútil, odds ratio ajustada 2,07, 1,36 a 3,13).
En base a estos resultados la evidencia actual sugiere que la incidencia de pancreatitis en pacientes que utilizan incretinas es baja y que este tipo de terapias no aumentan el riesgo de pancreatitis. Aun así cabe considerara que la evidencia actual no es definitiva y es necesaria la realización de estudios específicamente diseñados para aclarar de forma contundente esta situación de seguridad.
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