- Los beneficios de las actividades sanitarias nunca son tales que obvien la autorización personal o social. Gérvas J. Topía. 2013 noviembre, 69. Descargar artículo completo aquí.
lunes, 25 de noviembre de 2013
Los beneficios de las actividades sanitarias nunca son tales que obvien la autorización personal o social. Equipo CESCA
Las actividades sanitarias producen grandes beneficios, pero nunca
deberían ser impuestas. En todos los casos debería contarse con la
autorización de la sociedad (salud pública) o de los pacientes
(actividades clínicas). Sin embargo, el paternalismo pretende imponer
actividades como la vacuna de la gripe. En este texto se analiza el caso
de un joven sano varón convertido en inválido por un síndrome de
Guillain-Barré, consecuencia de la vacuna contra la gripe.
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