Los hombres tratados con inhibidores de la 5 alfa-reductasa (finasterina
o dutasterida) para los síntomas urinarios de la hiperplasia de
próstata no tienen más riesgo de neoplasias de próstata de alto grado,
según un estudio observacional sueco (BMJ 2013, 18 junio).
En dos ensayos clínicos en pacientes con alto riesgo de cáncer de
próstata, el uso de inhibidores de la 5-alfa reductasa se asoció a una
menor incidencia de cáncer de próstata, pero a los 3-4 años se
observaron más casos de cáncer de alto grado (8 a 10 puntos en la escala
de Gleason) en los tratados (NEJM 2003;349:215-24; NEJM 2010;362:192-202).
A partir de estos datos, en 2011 la FDA alertó de este riesgo y
recomendó que antes de prescribirlos para la hiperplasia benigna de
próstata se descartara el cáncer de próstata (FDA, junio 2011).
En un estudio de casos y controles de base poblacional a partir de
registros nacionales suecos, se evaluó el uso de inhibidores de la
alfa-reductasa en unos 27.000 hombres diagnosticados de cáncer de
próstata y 134.000 controles sin neoplasia. En conjunto, el uso de estos
fármacos se asoció a una reducción del riesgo de cáncer de próstata
(OR=0,89), aunque la diferencia sólo era significativa para puntuaciones
de Gleason 2-7. No se observó asociación con grados más elevados,
incluso hasta 4 años. Los autores concluyen que dado que en los
pacientes con hiperplasia benigna prostática el tratamiento con estos
fármacos puede mejorar los síntomas urinarios y reducir las
intervenciones quirúrgicas, la relación beneficio-riesgo parece
favorable.
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