https://academic.oup.com/eurheartj/
La insuficiencia cardíaca (IC) sigue siendo una de las principales causas de morbilidad, mortalidad y costes para los sistemas sanitarios a nivel mundial, a pesar de los avances en las estrategias diagnósticas y terapéuticas. La mejora de las medidas preventivas es ahora una prioridad, pero una prevención eficaz requiere una estrategia multidisciplinar que aborde un amplio espectro de comorbilidades y factores de riesgo. También debe tener en cuenta los cambios en el fenotipo predominante de los pacientes con IC, con un menor impacto de la enfermedad coronaria y el creciente papel de las afecciones renales y metabólicas que conducen principalmente a la IC con fracción de eyección preservada. La prevención de la IC debe considerar la hipertensión arterial, la enfermedad renal crónica, la diabetes mellitus, el sedentarismo, la obesidad, la dislipidemia, los factores de riesgo específicos de la mujer, así como los efectos adversos de la quimioterapia y la radioterapia. Otros factores clave incluyen las infecciones y el papel protector de la vacunación, así como los determinantes ambientales y socioeconómicos de la salud. En 2022, se publicó un documento de posición de la Heart Failure Association y la European Association of Preventive Cardiology de la ESC como una visión general completa sobre este tema y como compendio de las Guías ESC de 2021 sobre IC. Sin embargo, desde entonces, han surgido evidencias significativas sobre el potencial para prevenir la insuficiencia cardíaca, particularmente en el contexto de trastornos metabólicos, diabetes y enfermedades renales. Esta declaración científica tiene como objetivo brindar una perspectiva actualizada, destacando la importancia de un enfoque holístico y personalizado para el manejo de los múltiples factores que contribuyen a este síndrome.

No hay comentarios:
Publicar un comentario