Actualmente las
infecciones de transmisión sexual (ITS) son un problema de salud pública
importante debido a su elevada prevalencia y a que precisan de un diagnóstico y
un tratamiento precoces para evitar complicaciones. En los últimos anos ˜ se
está observando un aumento exponencial de los casos de infecciones causadas por
Chlamydia trachomatis y gonococo en población menor de 25 anos. ˜ También se ha
detectado un aumento de la incidencia de sífilis y de hepatitis C (VHC), sobre
todo en hombres que tienen sexo con hombres (HSH).
El herpes genital sigue siendo la segunda ITS más frecuente
en el mundo, por detrás del condiloma acuminado, y la primera causa de úlcera
genital en Espana˜ en la población sexualmente activa.
Durante el ano˜ 2020 se observó un descenso de los casos
notificados de VIH, pero casi la mitad de estos nuevos casos presentaban un
diagnóstico tardío (< 350 CD4 cel/[1]l). Las guías actuales
recomiendan ofrecer anualmente el cribado de ITS a las poblaciones de riesgo y
más frecuentemente en función de dicho riesgo.
Las ITS pueden presentarse, entre otras, en forma de
síndromes, como son el síndrome secretor (uretritis, proctitis, cervicitis) o
el síndrome ulcerado (úlceras). Las ITS
que pueden cursar con síndrome secretor están causadas principalmente por
Neisseria gonorrhoeae y C. trachomatis, que infectan conjuntamente hasta en el
40% de los casos, y que producen uretritis, cervicitis o proctitis según el
lugar en que se localizan. El gonococo tiene un periodo de incubación de 2 a 7
días y la clamidia de 2 a 6 semanas, y se diagnostican a través de PCR y/o
cultivo (este último solo válido para gonococo) de las muestras recogidas según
prácticas sexuales.
El tratamiento empírico para cubrir ambos gérmenes se realizará
con ceftriaxona 1 g en dosis única intramuscular más doxiciclina 100 mg cada 12
horas por vía oral durante 7 días o azitromicina 1 g en dosis única por vía
oral (utilizaremos azitromicina solo si sospechamos que el paciente va a ser
mal cumplidor del tratamiento, si hay dificultad para acudir al control o en el
embarazo).
Así mismo, siempre que se diagnostique una ITS debe ofrecerse consejo y educación sanitaria para la adopción de conductas sexuales seguras y para la utilización de métodos barrera de manera correcta. Debe realizarse también un cribado de otras ITS (VIH, sífilis, hepatitis B y hepatitis A y C, según riesgo), ofrecer vacunación de VHB y VHA si procede, y estudiar y tratar todas las parejas sexuales de los 3 meses anteriores.
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