—¿Y ese es el tratamiento correcto?
—Correcto no sé, pero toda la vida se ha hecho así.
Reconociendo lo complicado que es obtener una evidencia experimental que sustente las actuaciones en medicina.
Siendo conscientes de que cada una de dichas actuaciones nos llevará a ayudar y a dañar al mismo tiempo a los pacientes, en una balanza de difícil e incierto equilibrio que esperamos se incline a favor de los beneficios.
Entendiendo que muchas de las prácticas médicas han comenzado —y se han perpetuado— basadas en hechos no probados suficientemente, salvo por la experiencia clínica y, como mucho, en estudios observacionales.
Asumiendo que en la actualidad no se debería considerar la introducción y puesta en práctica de ninguna intervención terapéutica o diagnóstica carente de evidencia.
Con todo ello, ¿qué hacemos con todas esas actuaciones que con el paso de los años se han perpetuado sin mucha más consistencia o justificación que el «toda la vida se ha hecho así»1?
No hay comentarios:
Publicar un comentario