En los últimos tiempos, numerosas sociedades científicas, agencias de
calidad y revistas están elaborando recomendaciones para dejar de hacer
prácticas clínicas que no están soportadas por suficiente evidencia o
que, sencillamente, no aportan suficiente valor. La página web "dianasalud.com"
es un buscador de recomendaciones "no hacer", también conocidas por
"right care", y ahora mismo tiene registradas 4.004 procedentes de 25
fuentes de todo el mundo. De éstas, las principales serían:
- "Less is more" de JAMA Network, desde 1998 (279 artículos)
- "Too much medicine" de BMJ, desde 2002 (216 artículos)
- "Do not do recommendations" de NICE, desde 2006 (1.303 recomendaciones)
- "Chossing Wisely" de ABIM Foundation, desde 2012 (537 recomendaciones)
- "Medical Reversal" de Mayo Clinic Proceedings, revisión publicada el 2013 (146 artículos)
- "Essencial. Añadiendo valor a la práctica clínica" de AQuAS, desde 2013 (63 recomendaciones)
- "Compromiso por la calidad de las Sociedades científicas en España" liderado por el Ministerio de Sanidad, desde 2013 (145 recomendaciones)
- "Recomendaciones No Hacer" de SEMFYC, desde 2014 (52 recomendaciones)
Donald Berwick, en el monográfico "Right Care"
publicado por The Lancet, afirma que las prácticas de escaso valor
representan entre el 25% y el 33% de los gastos sanitarios de todos los
países del mundo. El tema es, pues, relevante y abarca una gama muy
amplia de actuaciones como, por ejemplo, los antibióticos en pacientes
con virasis, la petición del test del PSA con fines preventivos, la
colocación de stents en personas con anginas estables, las artroscopias
para rodillas artrósicas o los ingresos inapropiados de pacientes
crónicos en las unidades de críticos. El fenómeno del despilfarro está
muy extendido, tanto en sistemas sanitarios públicos como privados, en
países ricos como en pobres y, a pesar de las recomendaciones, no da
señales de reducirse.
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