La verdad es que yo no había pensado mucho en esto...y que en los PAC no
son los pacientes ancianos los que más abundan pero algo que me paso
hace unos días me ha hecho recapacitar sobre ello.
La cosa es que hace unos días tras haber tratado a una anciana con un
antibiótico de uso relativamente común, levofloxacino (en este caso por
sospecha de alergia a penicilina), y al ver que continuaba "floja"
aunque los parámetros objetivos mejoraban, me puse en contacto con la
internista de referencia y uno de las preguntas que ella me hizo fue ¿le has ajustado el levofloxacino por función renal?
y, ¡oh, dios!, no lo había hecho. Al revisar la ficha del medicamento y
la función renal de la paciente me di cuenta de que la dosis que había
pautado no estaba tan mal pero ¡¡¡era por casualidad!!! No me había
acordado de este asunto.
Esto que me paso debe considerarse, en el argot de los programas de seguridad del paciente, un incidente que no estamos seguros si llegó o no a convertirse en un efecto adverso para la paciente.
A partir de ahí, me puse las pilas y os dejo el resultado de mis investigaciones.
Sobre esto de la seguridad del paciente la Junta de Andalucía tiene una página interesante con algunos recursos a los que vale la pena darle una vuelta.
Os dejo también este enlace
a un listado sobre medicamentos y los ajustes en insuficiencia renal
realizado en AP de Santiago de Compostela, además de que, por supuesto,
están en la ficha técnica de cada medicamento disponibles on-line en la página de AEMPS.
Por último, os dejo también el enlace a la Guía Farmacoterapéutica para los Pacientes Geriátricos publicada
por el Departamento de Sanidad y Consumo del País Vasco que creo
recordar que en su momento ya presentamos y que también os puede ser de
utilidad en estos pacientes.
Bueno, ya sabéis cuando veais las barbas del vecino recortar poned las vuestras a remojar.
http://atencioncontinuada.blogspot.com.es/2014/03/ajuste-de-medicacion-por-insuficiencia.html
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