¡No necesariamente!
Tres perlas clínicas: • Ácido úrico alto ≠ Gota • Ácido úrico normal durante un brote ≠ No hay gota • Cristales de urato ≠ Infección excluida Y recuerda: No todos con ácido úrico alto necesitan alopurinol. Trata la enfermedad, no solo el valor de laboratorio. ¡Guarda y comparte!jueves, 5 de noviembre de 2026
Aravind Palraj @Rheumat_Aravind. PÚRPURA EN LAS PIERNAS. ¿ES VASCULITIS?.
¡No siempre!
• Púrpura palpable → Piensa en vasculitis de vasos pequeños • Púrpura plana → Revisa plaquetas y otras causas • Púrpura retiforme → Piensa en oclusión vascular o vasculitis Examina la piel. Revisa los riñones. Realiza biopsia temprano. La púrpura puede ser la primera pista de una enfermedad sistémica.DocTutor. Noviembre 2026. La risa y el humor en medicina.
Dedicamos el número de Doctutor de este mes, Noviembre 2026, al humor y la risa en medicina, tanto en las relaciones con los pacientes como en el uso que podamos hacer de él en el ámbito educativo sanitario.
En el primer artículo titulado “El humor en la educación médica: uso y abuso”, revisamos el papel que el humor puede tener en la educación médica. Para ello se resaltan los diferentes tipos de humor y sus posibles efectos educativos y sobre todo aquellos que pueden ser perjudiciales y con los que hay que tener un cuidado especial y preferentemente no usarlo. Aunque el humor es una herramienta que a priori es atractiva para los docentes y puede tener efectos positivos en el aprendizaje, también posee un potencial peligroso que puede no solo dejar al que la usa en posiciones incómodas sino ser un arma contra poblaciones vulnerables. El artículo trata de diferenciar bien el rol del humor y la risa como elemento favorecedor del aprendizaje y como ayuda para el profesor o ponente en su actuación.
En “Usar el humor con los pacientes: consejos y recomendaciones” nos centramos, en el uso del humor en las consultas con pacientes, también aquí, es importante tener en cuenta que no todo tipo de humor debe usarse en las con los pacientes, el humor negro o el agresivo, no suele ser recomendable. Ante todo, el humor con los pacientes debe ser seguro y apropiado para que ellos lo disfruten, aumenten su apertura y confianza, pero sobre todo para que les alivie en su sufrimiento. Con esta finalidad el artículo ofrece una ley general y simple que debería presidir cualquier tipo de intervención humorística con pacientes: “Nunca te burles de los débiles, especialmente de los pacientes. Esto sería similar a consolar a los afligidos y afligir a los cómodos”, que completamos con siete recomendaciones.
La risa o el humor que hace sonreir, es uno de los remedios más generosos que nos ofrece la naturaleza: es gratis, portátil, sin costo alguno y sin necesidad de recurrir a prácticas dudosas. En “Algunas razones para reírnos de nuestros cuerpos y con nuestros pacientes”, resumimos algunos de los efectos fisiológicos de la risa y abogamos por su uso como “medicina”, tanto para los pacientes, como para los propios médicos. El humor en medicina básicamente se basa en nuestros cuerpos y en las situaciones que vivimos a consecuencia de ellos especialmente en el sistema sanitario. Y es que nuestros cuerpos son artilugios hilarantes, traicioneros y milagrosos, con una sincronización terrible y sin ningún respeto por la modestia. Ni la educación, ni el dinero, ni los logros, ni el bótox, ni las fajas, ni la vanidad nos eximen de esa absurdidad básica que es vivir dentro de un cuerpo. Reírse de ellos en los momentos en que nos traicionan, no solo no debe de ser cruel, sino que debe reflejar reconocimiento, producir alivio y, a la vez, ser una forma de redención.
Como habitualmente hacemos, cerramos el número con un relato clínico. Al contrario que pueda parecernos, por su título: “Duelo”, no se trata de un relato triste sino, en concordancia con nuestro número, es una narración en la que una vez más nuestro compañero Augusto Blanco con su habitual maestría, esta vez, nos hace reir.
Cardioteca. Estos 10 pasos no deben fallar en la lectura de un ECG.
https://www.cardioteca.com/espacio-ecg
Los diez pasos de la lectura sistemática, cada uno con lo que se mira, sus valores y las píldoras y casos para practicarlo.
Diez pasos, siempre en el mismo orden, para no saltarse nada: la lectura empieza por comprobar que el trazado está bien hecho y termina en el QT. Cada paso lleva lo que se mira, sus valores con su fuente, las píldoras de Javier Higueras que lo explican y casos del Aula de ECG para practicarlo.
- 1Técnica y calibración25 mm/s y 10 mm/mV; electrodos bien colocados.
- 2RitmoP delante de cada QRS, positiva en I y II; regular o irregular.
- 3Frecuencia300 entre los cuadrados grandes del RR; bradicardia sinusal por debajo de 50 lpm.
- 4EjeDe −30° a +90°.
- 5Onda PCrecimiento derecho con P ≥2,5 mm en II, III o aVF; izquierdo con P de más de 120 ms.
- 6PRDe 120 a 200 ms.
- 7QRSAnormal por encima de 110 ms; bloqueo completo de rama desde 120 ms.
- 8STMedido en el punto J; elevación desde 1 mm (más en V2-V3).
- 9Onda TInversión de 1 mm o más en dos derivaciones contiguas, si es nueva.
- 10QTQTc prolongado desde 450 ms en varones y 460 ms en mujeres.
Dr. FEVI@javier20ch. JAHA/AHA. Commotio Cordis.
Review2026 @JAHA_AHA
(Farmacia Madrid AP – PINCELADAS), Suplementos de Magnesio y Creatina.
➡️Complementos alimenticios de magnesio para insomnio en adultos. Revisión sitemática.
➡️Complementos alimenticios de creatina para la depresión revisión sistemática y metaanálisis.
Conclusión: la evidencia actual es insuficiente para respaldar el uso sistemático de magnesio en insomnio o las poblaciones con mayor probabilidad de beneficiarse, así como una formulación preferente, la dosis elemental o la duración del tratamiento. Es posible que se produzcan mejoras leves en determinados parámetros subjetivos del sueño, pero el grado de confianza en estos hallazgos es bajo o muy bajo. Asimismo, la evidencia disponible no permite determinar si las personas con una ingesta baja o una insuficiencia de magnesio experimenten mayores beneficios.
miércoles, 4 de noviembre de 2026
co-endocrinology. Manifestaciones urológicas en la obesidad.
La prevalencia mundial de la obesidad ha experimentado un incremento alarmante en las últimas décadas, afectando al 43–44% de la población adulta en forma de sobrepeso y al 16% en categoría de obesidad, mientras que entre niños y adolescentes la tasa se elevó del 8% al 20% en solo dos decenios. Desde una perspectiva socioeconómica, se proyecta que el sobrepeso y la obesidad generen un coste global de 3 billones de dólares estadounidenses al año para 2030 y de 18 billones para 2060, afectando gravemente a países de ingresos bajos y medios. Esta epidemia metabólica no solo compromete el sistema cardiovascular o endocrino, sino que ejerce un impacto directo y heterogéneo sobre múltiples afecciones urológicas, abarcando neoplasias malignas, patologías infecciosas, litiasis renal, trastornos funcionales del suelo pélvico, disfunción reproductiva masculina, enfermedad renal crónica y anomalías urológicas pediátricas.
Neoplasias urológicas y la paradoja de la obesidad en el cáncer renal
El exceso de adiposidad modifica significativamente el comportamiento tumoral y los resultados perioperatorios en los cánceres urológicos, mostrando un efecto marcadamente contrapuesto según la localización anatómica:
Cáncer de próstata: A diferencia de otras neoplasias, la obesidad se vincula de forma independiente con un cáncer de próstata más agresivo y con una mayor mortalidad específica por cáncer. Los pacientes con índice de masa corporal (IMC) elevado presentan tasas reducidas de concordancia entre la evaluación preoperatoria y la estadificación anatomopatológica tras la prostatectomía radical. Durante la prostatectomía radical asistida por robot (RARP) en obesidad mórbida (Clase III), se registran tiempos prolongados de consola, mayor pérdida hemática estimada y tasas superiores de linfocele, aunque no se alteran los resultados oncológicos a medio plazo. No obstante, en fases avanzadas metastásicas (tanto hormonorresistentes como sensibles a castración), se observa una menor mortalidad en pacientes con mayor IMC. Asimismo, los agonistas del receptor de GLP-1 (GLP-1 RA), como la semaglutida, muestran un potencial efecto reductor del riesgo de cáncer de próstata sin comprometer la seguridad perioperatoria.
Cáncer renal (Carcinoma de células renales, RCC):
Aproximadamente el 20% de los tumores renales están atribuidos a la obesidad,
observándose el fenómeno de la «paradoja de la obesidad», donde los pacientes
con IMC elevado presentan un mayor riesgo de desarrollar RCC pero obtienen
paradójicamente una mejor supervivencia global y libre de progresión. Además
del IMC, parámetros de composición corporal como la densidad del tejido adiposo
visceral y muscular predicen de forma independiente la supervivencia libre de
recurrencia. En intervenciones quirúrgicas, la nefrectomía parcial robótica
(RPN) ofrece la menor probabilidad ajustada de complicaciones y mortalidad en
pacientes obesos en comparación con los abordajes laparoscópicos o abiertos.
Cánceres de vejiga, urotelial, pene y testículo: En cáncer
de vejiga, los pacientes de ≥ 65 años con sobrepeso u obesidad presentan una
supervivencia global favorable a 5 años, aunque la obesidad severa incrementa
las complicaciones postoperatorias (íleo paralítico, infecciones de herida,
daño renal agudo) tras la cistectomía radical. En carcinoma urotelial avanzado
tratado con enfortumab vedotin más pembrolizumab, la pérdida de peso precoz (≥
5% a los 28 días) predice una menor supervivencia global, asemejándose a la
caquexia tumoral. En cáncer de pene, la obesidad dificulta la palpación
ganglionar inguinal y triplica el riesgo de infecciones de herida
postquirúrgicas. Por su parte, el cáncer de testículo no muestra una
vinculación directa fuerte con el exceso de peso.
Infecciones del tracto urinario y modulación farmacológica por SGLT2i
La obesidad se reconoce como un factor de riesgo para infecciones urológicas graves como la gangrena de Fournier. En el contexto del manejo farmacológico de la diabetes mellitus y la obesidad, los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa tipo 2 (SGLT2i) conllevan una advertencia de la FDA sobre el riesgo de infecciones del tracto urinario (ITU), especificando la evidencia reciente que este incremento de riesgo corresponde predominantemente a infecciones fúngicas (micóticas) secundarias a la glucosuria y no a ITUs bacterianas no fúngicas. En consecuencia, en pacientes con patología genitourinaria preexistente o ITUs recurrentes y complicadas, el uso de SGLT2i exige una vigilancia médica estrecha.
Litiasis renal (Urolitiasis) y alteración del microambiente urinario
El síndrome metabólico, la hipertensión y la alteración de la tolerancia a la glucosa muestran una sólida asociación epidemiológica con la formación de cálculos renales. Un IMC > 30 kg/m² incrementa de forma sustancial el riesgo de desarrollar litiasis renal, especialmente en varones de 40 a 49 años, superando índices antropométricos novedosos como el Índice de Forma Corporal (ABSI) y el Índice de Redondez Corporal (BRI) la precisión del IMC convencional para predecir dicho riesgo.
A nivel fisiopatológico:
Mecanismos de litogénesis: La resistencia a la insulina y la inflamación sistémica de bajo grado asociadas a la adiposidad alteran la amoniogénesis renal y reducen el pH urinario, favoreciendo la cristalización de ácido úrico e induciendo hipercalciuria, hiperoxaluria e hipocitraturia que promueven los cálculos de oxalato cálcico.
Impacto terapéutico de SGLT2i y GLP-1 RA: Los SGLT2i reducen la sobresaturación urinaria al incrementar el volumen de orina y modular el equilibrio ácido-base, atenuando la litogénesis y la inflamación tisular; no obstante, la combinación de glucosuria y pH urinario elevado puede precipitar estruvita si coexiste infección. Por su parte, los GLP-1 RA reducen la formación de cálculos mediante el control glucémico, la pérdida ponderal y la disminución de la microinflamación renal.
Urología funcional, incontinencia urinaria y crecimiento prostático benigno
La obesidad constituye un factor de riesgo desfavorable y modificable en la urología funcional:
Vejiga hiperactiva (OAB) e incontinencia de esfuerzo (SUI): El aumento de la masa grasa corporal, la circunferencia abdominal y la presión intraabdominal se relacionan directamente con el riesgo de vejiga hiperactiva húmeda e incontinencia urinaria de esfuerzo. La pérdida de peso y las intervenciones bariátricas (especialmente la gastrectomía vertical laparoscópica) logran mejoras sintomáticas profundas en la incontinencia urinaria. En pacientes no diabéticos tratados con toxina botulínica A (BTX-A) para OAB refractaria, el uso concomitante de GLP-1 RA reduce el riesgo de retención urinaria e infecciones.
Síntomas del tracto urinario inferior (STUI) y hiperplasia
benigna de próstata (HBP): El exceso de ácidos grasos libres y los niveles
elevados de insulina activan citocinas proinflamatorias y vías de estrés
oxidativo que inducen hiperplasia epitelial y remodelación estromal fibrótica
en la próstata. La obesidad sarcopénica (pérdida de masa muscular combinada con
exceso adiposo) presenta una prevalencia de HBP y STUI significativamente mayor
que la obesidad o sarcopenia aisladas.
Infertilidad masculina, hipogonadismo metabólico y terapias de reemplazo
En los varones, la acumulación de tejido adiposo periférico incrementa la actividad de la enzima aromatasa, acelerando la conversión de testosterona circulante en estrógenos y desencadenando un hipogonadismo hipogonadotrópico de inicio en la adultez o pseudohipogonadismo de la obesidad (caracterizado por testosterona baja con gonadotropinas LH y FSH normales debido a la caída de SHBG).
La reversibilidad de este cuadro constituye la piedra angular del tratamiento:
Intervención no farmacológica y farmacológica: La reducción de peso, el control de la diabetes tipo 2 y la CPAP en la apnea obstructiva del sueño revierten el hipogonadismo sin necesidad de administrar testosterona exógena, la cual puede deteriorar la espermatogénesis en hombres con deseos genésicos.
Papel de los GLP-1 RA y agonistas duales: En pacientes
diabéticos y obesos que buscan fertilidad, la semaglutida y la tirzepatida
(agonista dual GIP/GLP-1) mejoran la morfología espermática, incrementan la
testosterona total y revierten el hipogonadismo metabólico al tiempo que
inducen una marcada pérdida ponderal.
Enfermedad renal crónica, trasplante, reconstrucción y urología pediátrica
El impacto de la adiposidad se extiende al parénquima renal y a las subespecialidades quirúrgicas:
Enfermedad renal crónica (ERC) y trasplante: El IMC elevado es responsable del 23,4% de las muertes por ERC a nivel mundial. El ensayo FLOW demostró que 1 mg de semaglutida subcutánea reduce significativamente el riesgo de progresión a fallo renal, la caída del eGFR al 50% y la muerte cardiovascular en pacientes con diabetes tipo 2 y ERC. En trasplante renal, el abordaje robótico en receptores obesos logra resultados equiparables al abordaje abierto con una menor tasa de infecciones del sitio quirúrgico y estancias hospitalarias más cortas.
Urología reconstructiva y pediátrica: En pieloplastia
robótica por obstrucción de la unión ureteropielóica, los pacientes obesos
experimentan la mayor ganancia de eGFR postoperatoria. En la infancia, la
obesidad materna y gestacional se asocia con criptorquidia y alteración del
desarrollo de las células de Leydig, mientras que en niños la obesidad
incrementa los episodios de enuresis nocturna y vejiga hiperactiva. Asimismo,
la profilaxis antibiótica continua en niños con reflujo vesicoureteral se ha
asociado de forma independiente con un mayor riesgo de sobrepeso posterior.
Conclusión
Las manifestaciones urológicas de la obesidad reflejan una intrincada red fisiopatológica impulsada por la resistencia a la insulina, la inflamación crónica de bajo grado y la desregulación hormonal sistémica. El impacto del exceso ponderal es marcadamente paradójico: mientras que acelera la agresividad y mortalidad en el cáncer de próstata o la progresión de la enfermedad renal crónica, confiere un beneficio de supervivencia en el carcinoma de células renales y en la recuperación funcional post-pieloplastia. La práctica urológica moderna debe abandonar el enfoque enfocado exclusivamente en el IMC sintomático para adoptar una evaluación integral de la composición corporal y los perfiles metabólicos. En este escenario, la consolidación de las técnicas quirúrgicas robóticas para mitigar riesgos perioperatorios, junto con la incorporación sistemática de terapias incretínicas basadas en agonistas de GLP-1 y SGLT2i, ofrece una vía terapéutica unificada para optimizar la función renal, revertir el hipogonadismo metabólico, atenuar el riesgo de litiasis y mejorar la calidad de vida de los pacientes en todo el espectro urológico.
(JAMA) Los adultos consumen cannabis con mucha más frecuencia: ¿cuáles son los riesgos?
El cannabis gana terreno entre adultos jóvenes y supera al alcohol en consumo diario. Conocer sus riesgos sigue siendo clave.
Cada vez más jóvenes eligen usar su bolígrafo o tomar una gomita de marihuana para relajarse. En el último informe del estudio Monitoring the Future, una encuesta en curso en Estados Unidos, casi el 12% de las personas de entre 19 y 30 años dijo que consumía cannabis a diario en el último mes, mientras que menos del 3% reportó consumir alcohol a diario.
Aunque, en general, este grupo sigue siendo más propenso a beber alcohol que a consumir cannabis, casi 1 de cada 3 jóvenes adultos reportó haber consumido cannabis en el último mes, un aumento considerable respecto a una década antes. Y a medida que el consumo regular de cannabis se vuelve más común, algunos expertos están preocupados por un aumento de posibles daños. "El consumo diario conlleva un riesgo muy alto de diagnóstico de trastorno por consumo de cannabis, y también está relacionado con una frecuencia mucho mayor de consecuencias adversas para la salud", dijo Nora Volkow, MD, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas, que patrocina el estudio.
El consumo de cannabis entre adultos de 19 a 30 años y de 35 a 50 años ha ido aumentando en los últimos 10 años, según el estudio Monitoring the Future, que inscribe adolescentes estadounidenses de 12º curso y los encuesta hasta la edad adulta. En 2015, alrededor del 31% de los adultos jóvenes y el 16% de los adultos de mediana edad reportaron haber consumido cannabis en el último año. En 2025, esas cifras subieron al 42% y al 30%, respectivamente.
Parte de este crecimiento se debe a la amplia legalización del cannabis recreativo. Hasta la fecha, 24 estados han legalizado la droga, en comparación con solo 4 estados hace una década. La legalización ha sido seguida por la comercialización, que ha aumentado la accesibilidad. Andrew Hyatt, MD, psiquiatra y asociado de investigación clínica en Cambridge Health Alliance y Harvard Medical School, señaló que también existe una interacción entre la legalización y la disminución de la percepción del riesgo.
"Lo que he visto anecdóticamente es que la gente habla del consumo de cannabis no solo como algo que quizá tenga menos riesgo para algunas personas que otras cosas como el alcohol o el tabaco, sino como algo que no tiene ningún riesgo", dijo Hyatt.
Con estos cambios, no es solo que más personas estén abiertas a probar el cannabis, sino que muchas más personas lo usan regularmente. En el estudio Monitoring the Future, alrededor del 29% de los jóvenes de 19 a 30 años declararon haber usado el medicamento en el último mes, un aumento de 10 puntos porcentuales respecto a 2015. Y ese uso se duplicó en personas de 35 a 50 años, del 10% al 20%.
Y ahí es donde entra el contraste con el consumo de alcohol. Según Megan Patrick, PhD, investigadora principal del estudio, el consumo de cannabis y alcohol "han ido cambiando al mismo tiempo en direcciones diferentes."
Durante la pandemia de COVID-19, el consumo de alcohol, especialmente el consumo diario, se disparó, especialmente en el grupo de 35 a 50 años. Pero en los años desde que terminó el confinamiento, los niveles no solo se han normalizado, sino que han tocado mínimos históricos. La mayoría de la gente sigue bebiendo alcohol ocasionalmente, y la mayoría de los adultos de entre 20 y 40 años reportan el consumo del año pasado en la encuesta. Pero tanto el consumo mensual como el diario han disminuido en la última década. En 2025, solo alrededor del 7% de los adultos de mediana edad temprana y menos del 3% de los jóvenes declararon beber a diario, en comparación con el 10% y el 5%, respectivamente, en 2015. El consumo excesivo de alcohol, definido como consumir 5 o más bebidas consecutivas, también ha disminuido.
Volkow sugirió que el público es cada vez más consciente de los daños del alcohol. Mencionó un reconocimiento creciente del consumo de alcohol y el riesgo de cáncer, y que las supuestas ventajas cardiovasculares del vino tinto han sido desacreditadas.
"Estamos viendo una reversión más grande de esta idea de que el alcohol tiene beneficios", dijo Gwen Lapham, PhD, investigadora asociada en el Instituto de Investigación en Salud de Kaiser Permanente Washington.
Las señales de este cambio están por todas partes: #sobercurious se acerca a un millón de publicaciones en Instagram, y se prevé que el mercado de cerveza sin alcohol se duplique en los próximos 10 años.
Pero la disminución del consumo frecuente de alcohol junto con el aumento del consumo de cannabis no significa necesariamente que una sustancia esté sustituyendo a la otra. El nuevo informe Monitoring the Future no incluye datos sobre el uso compartido, pero Patrick afirmó que el consumo simultáneo de alcohol y cannabis "ha aumentado significativamente tanto entre adultos jóvenes como entre adultos de mediana edad temprana en los últimos 10 años." Un estudio con adultos de 18 años o más, publicado el mes pasado en JAMA Network Open, encontró que entre las personas que consumían tanto cannabis como alcohol, aproximadamente la mitad reportaba haber usado las sustancias juntas.
Información práctica sobre la infección del H. pylori. Luis Bujanda @DonostiaLuis.
Breve. Recomendable. España actualiza su consenso para unificar tratamientos en todos los niveles asistenciales.
Consideraciones nutricionales, funcionales y psicológicas para los medicamentos para el manejo de la obesidad en adultos – Una declaración de consenso de EASO, EFAD y ECPO.
Nuevo comunicado de consenso de EASO,@efad_orgy @ECPObesi sobre el uso de terapias basadas en incretinas (IBTs): Consideraciones Nutricionales, Funcionales y Psicológicas para Medicamentos de Manejo de la Obesidad en Adultos.
EASO se complace en compartir una nueva declaración de consenso sobre el uso de terapias basadas en incretina (IBT) Consideraciones Nutricionales, Funcionales y Psicológicas para el Manejo de la Obesidad en Adultos – Una Declaración de Consenso de EASO, EFAD y ECPO
Esta publicación, desarrollada en colaboración con la Federación Europea de Asociaciones de Dietistas (EFAD) y la Coalición Europea para las Personas que Viven con Obesidad (ECPO), será una herramienta útil para apoyar a los profesionales clínicos que trabajan en apoyo a pacientes con obesidad. Los autores escriben
"Los IBT representan un cambio de paradigma en la atención a la obesidad; La óptima implementación incluye terapia nutricional médica liderada por dietistas con apoyo psicológico y funcional integrado. Las prioridades son mitigar los efectos gastrointestinales, prevenir deficiencias de micronutrientes y preservar la masa magra mediante una cantidad adecuada de proteínas, fibra, líquidos y alimentos ricos en nutrientes, junto con entrenamiento de resistencia, suplementación dirigida y monitorización regular, con atención a la identidad, el afrontamiento y los trastornos alimentarios. Se necesita investigación para evaluar los resultados nutricionales, funcionales y psicológicos a largo plazo, desarrollar herramientas específicas para la desnutrición en obesidad y probar estrategias para proteger músculo y hueso."
Dr.Marlon Villanueva. MarlonVFZR. 𝐄𝐎𝐒𝐈𝐍𝐎𝐅𝐈𝐋𝐈𝐀: ¿ Cuándo debe preocuparte?.
>𝟓𝟎𝟎/µ𝐋: eosinofilia.
Jama. Gastroparesia.
#Gastroparesia es un trastorno digestivo que implica un vaciado retrasado del estómago que puede causar náuseas, vómitos, sensación de saciedad rápida, hinchazón y dolor o malestar en la parte superior del abdomen.









